Ramiro Fernández no pasa desapercibido en el mundo de la natación, tanto a nivel local como a nivel regional.

Su nombre y lo que hace bien podrían tener un lugar destacado en el libro Guiness de los récords. Posiblemente no sea el único pero sí es único para nosotros.

Es “nuestro hombre récord”, digno de admiración.

Ramiro es único por su don de gente, por su humildad. Y lo complementa con la faceta deportiva.

La sugerencia de Daniel Durán del Campo fue oportuna para ir al encuentro del deportista, del ser humano.

Ramiro se ha caracterizado en los últimos años por nadar estilo mariposa, el más difícil, en las travesías. El summun fue la reciente competencia de aguas abiertas, en Gualeguaychú, Entre Ríos, de 7 kilómetros.

También le han recomendado de los peligros que tiene recorrer grandes distancias nadando estilo mariposa, los posibles perjuicios para el hombro.

En nuestra ciudad ha pasado por casi todas las piscinas, de chico fue al Remeros, de grande y por razones de salud volvió a nadar, haciéndolo en Aquagym,  también en la piscina de la plaza de deportes y actualmente lo hace en lo del Poliya.

“Al principio fue por salud pero luego me fui embalando, me metí en las competencias máster cuando hubo actividad acá.  En aquel momento hacía crol y algo de pecho”.

Por qué mariposa

“En mariposa fue porque una vez escuché que Julio Cañedo había hecho mil metros, un desafío que aceptó tomarlo. Quedé enganchado y empecé a probar”.

En una competencia fue en 2015 en una fecha de la Federación uruguaya de natación, “había un promocional de 2 mil metros en aguas abiertas en Santa Lucía”.

Recientemente en Gualeguaychú se hicieron 7 mil metros, una prueba muy exigente, con corriente en contra. “Solo nadé mariposa con una patada tipo pecho que es lo que hago siempre”.

A título personal considera que no hace bien el estilo.

A través de internet se ha enterado que hay une español que hizo un cruce de 14 kms. estilo mariposa.

Deportivamente Ramiro da ventajas porque entrena poco por razones laborales.

“Mi trabajo no lo permite. Trabajo entre 10 y 11 horas.

“Voy poco a las travesías, se complica lo económico. Voy a algunas” comenta a 20Once.

¿Cómo es la recuperación?

“Quedo muerto pero tengo que trabajar al otro día. Es un trabajo exigente el mío

Trato de comer lo mejor posible y dormir una siesta de 20 minutos diarios”.

En las competencias de piscina Fernández también nada crol.

“Me gustan los desafíos de 8 horas, 24 horas. Un desafío de 10 kms. asoma como un nuevo desafío. Será en Montevideo y “me gustaría ir”.

En cuanto a las características de su nado nos indica que “yo lo hago lento  y me deslizo lo más que puedo. Es algo diferente para mí”.