Ayer en la tarde noche nos encontramos con un grupo de jóvenes en la pista de skate próxima al complejo Irene Sosa.

Se encontraban poniendo en condiciones la pista, concretamente sacando el agua que en buenas cantidades se acumula allí luego que llueve.

Un problema con el que conviven y que al momento no encuentran solución.

La intendencia ha puesto un foco de luz que ha sido de utilidad pero aún falta resolver el tema del agua, que imposibilita usar la pista luego de los días de lluvia.

La pista tiene más de 20 años según pudimos saber y es utilizado por más de 30 deportistas, básicamente en bicicletas.