Fabián Mannise Téc: en Jardinería y en Horticultura

 Hola, deseo estén enfrentando lo mejor posible el rigor del presente invierno en materia de salud y que la voluntad en lo atinente a las tareas en la huerta y el jardín no les haga bajar los brazos. Hoy nos vamos a ocupar de lo que se conoce como plantas adventicias, no las plantamos nosotros y comúnmente se le llaman malas hierbas. Están adaptadas a las condiciones locales y crecen mucho más rápido que el resto de los vegetales. Siempre solemos arrancarlas porque creemos que son perjudiciales. Es cierto que algunas son invasivas y se reproducen rápidamente propagándose por toda la huerta con facilidad, pero otras, nos aportan ciertas ventajas. Entre éstas últimas se encuentran las leguminosas como la Bituminaria bituminosa conocida vulgarmente como trébol o tedera que aporta nitrógeno al suelo y además se asocia con micorrizas (hongos beneficiosos) que mejoran las condiciones de la tierra. En ésta época que a raíz del clima se suele no tener nada o casi nada plantado, nos ayudarán a evitar que el agua de las lluvias se lleve la tierra evitando así la erosión. La ortiga por ejemplo también, contribuye a combatir plagas y aportar nutrientes. El Sonchus o Cerraja (pariente de la llamada diente de león) es una planta que atrae a un pulgón que sólo se alimenta de ella, sirviendo de reservorio alimenticio para las mariquitas, por lo que conviene no arrancarlas.

Otro caso es la verdolaga y las flores de la capuchina, ambas son comestibles y las podemos añadir a nuestra dieta. Además las plantas adventicias, son indicadoras de lo que está pasando en el suelo, algunas salen cuando hay exceso de nitrógeno, (la ortiga); cierto nivel de PH como la lecheriega o las que brotan en suelo arcillosos caso de las raspasallas o lenguaza. Como pueden ver hay muchas ventajas que podemos poner a nuestro favor, la clave es intentar conocer que malas hierbas tenemos en el cultivo y cómo podemos usarlas en nuestro favor.

El mayor problema es dejar que florezcan y echen semillas, de lo contrario resultará muy difícil controlarlas y evitar dificultades en lo que se cultive. Es aconsejable cuando vayamos a realizar siembras, arrancarlas y usarlas como alimento para la vermicompostera (cría de lombrices para producir humus), o como acolchado para cubrir suelos.

Ya que estamos refiriéndonos a la huerta y teniendo en cuenta el frío de la época, es oportuno proporcionarles algunas ideas de las plantas que resisten temperaturas de Oº e incluso menos que puedes cultivar. Comenzamos por señalarte que una opción son los guisantes. Podemos tenerlos durante todo el invierno, pero eso sí, la planta debe estar bien regada. También pueden ser habas que además de ser ricas en proteínas son resistentes y ajenas al calor. El ajo, es una planta que no le gusta el encharcamiento, por lo que debemos cultivarla en un suelo que no sea arcilloso y que filtre bien el agua.

Nabos y rábanos son  ideales para invierno porque les afecta el calor y la sequía, provocando que tenga un sabor fuerte.

Coles y brócolis tienen una de las hojas más resistentes al frio, es por ello que muchas coles de vistosos colores se usan en jardinería. Los puerros también resisten muy bien el frío. Las cebollas se adaptan a cualquier clima, mientras la escarola y algunas variedades de lechuga se adaptan a temperaturas no menores a los 5º.

Vayamos ahora al jardín donde les daré algunos consejos para recuperar y mantener unas plantas que suelen ser muy preferidas por su opulencia y colorido.

Nos referimos a las hortensias que por efecto de las heladas se ven afectadas considerablemente. La única solución para recuperarlas, es una poda intensa para que la planta vuelva a crecer desde el principio. Necesitan que las libremos de toda esa madera muerta que no hace más que entorpecer su desarrollo. Antes de comenzar a usar la tijera de podar, hay que asegurarse que toda la madera desnuda esté muerta. Es decir que no tiene brotes ni yemas que puedan revivir.

Hay que podar hasta el nivel de la madera más vieja o hasta donde veamos que llegaron los efectos de la helada. Debemos quitar todo este material para que las hortensias centren su energía en producir nuevos brotes y hojas. En poco tiempo los arbustos tendrán el tamaño de antes y veraz que volverán a florecer. Tenemos que dejar que la naturaleza haga su trabajo. Las hortensias son sensibles al frío y por lo tanto tengamos en cuenta, lo que sucederá en invierno cuando decidimos plantarlas en nuestro jardín. Amigos lectores siempre hay tareas por delante. Si tienen dudas o alguna consulta que realizar, estoy a vuestra disposición a través del correo electrónico dfmannise@gmail.com.  ¡ Hasta la próxima!