El hecho se registró el pasado lunes cuando el árbitro argentino Sergio Cameronez  junto a la licenciada Valeria Bianchini Taranto tuvieron la responsabilidad de administrar justicia en el partido que Touring le ganara a Wanderers a domicilio en el marco del torneo de honor 2018 que tiene a ambos equipos como protagonistas.

En diálogo con 20Once Bianchini, egresada del ISEF y de 28 años nos contó que “hice un curso el año pasado con Alejandro Castro, pero no quise arbitrar por mi vinculación a un club (Allavena). A partir de ahí comencé a arbitrar en la Liga amateur, y este año salió el curso. No lo iba a hacer pero Uslenghi me pidió que lo haga”.

Bianchini arbitra pocos partidos porque no hace formativas, solo sub 20. Sub 23 y Primera. Y en estos campeonatos no arbitro a Allavena. Así que en la liga este es mi primer año”.

20Once convocó a Karina Baccaro, la única mujer residente en Paysandú que arbitró en Primera junto a Sonia Suárez e Ileana Isurqui.

En 2016 egresó del ISEF.

Asimismo trabaja con la selección femenina de básquetbol de Paysandú como entrenadora.

Hace unos días la selección clasificó para las finales que se realizarán en Montevideo luego de ganar la regional norte en nuestra ciudad.

Pero la pasión por el deporte de Valeria también la lleva al deporte de la pelota corrugada, waterpolo.

Integra la selección uruguaya que viajó al Sudamericano en Perú, en 2014 Uruguay presentó por primera vez una selección nacional en el sudamericano de Mar del Plata.  Esta será la segunda vez que participará con Uruguay, en 2014 fue la única jugadora del interior que llegó al plantel final. En esta oportunidad será cuatro jugadoras de Paysandú. Juega en el puesto de boya.

En su calidad de árbitro dice sentirse “bastante cómoda, pero es totalmente distinto a lo que es la amateur, desde la señalización, la formalidad de la rotación con el otro. Lo bueno es que traen a un argentino que me imagino va a ayudarme en todos los aspectos”.

En un torneo súper 4 vivió una situación de violencia con un compañero, “fue una situación rápida en la que no alcanzó a ver agresión física. Cuando lo puedo hablar con él me sorprende obvio, y a veces te hace repensar si vale la pena exponerse. Los errores del árbitro siempre están en la mira y se juzgan más que los errores de los propios jugadores, malos pases, bandejas erradas, cuando pierden esas cosas son secundarias y la culpa es del árbitro siempre. La liga es más competitiva, la gente afuera grita y muchas veces opina sin saber, otras con razón, pero a veces ese ambiente que genera la gente de afuera influye en los jugadores que pierden la cabeza y hacen estas cosas.  Es lamentable para el básquetbol, los grandes son el espejo de los nenes de formativas. Y los grandes en la tribuna también”.

A Valeria le encanta el deporte, “y lo que a través de este me ha tocado vivir, me gusta estar en este mundo y tratar de arrimar niños para que puedan tener sus propias experiencias, es lo que más me gusta. Obviamente que jugarlo es lo que más me gusta, siempre. Pero bueno van pasando los años, pasan lesiones, y va tocando estar desde otro lugar, es muy nueva la experiencia como técnica y también de árbitro, pero como técnica me apasiona mucho más que arbitrar”.

Sonia Suárez fue la primer mujer en arbitrar en Paysandú,  lo hizo en todas las categorías según contó a nuestro medio desde Bella Unión, donde reside actualmente.

Sonia es la madre de Gabriel Damico que jugó al basket en el Paysandú Wanderers.

También la docente Karina Baccaro arbitró desde 2003 a 2006 en primera división según nuestras pesquisas y confirmado por la propia protagonista. En todos los casos se da la particularidad que son egresadas del ISEF,

Ileana Sisurqui es de Mercedes, arbitró en Paysandú. Se dedica al diseño gráfico. Isurqui vive en Catamarca, Argentina.

Por lo tanto con Bianchini serán cuatro las mujeres que pitaron en el básquetbol de Primera de Paysandú, un territorio que lenta pero persistentemente vienen ganando las mujeres.