Es una enfermedad neurológica de causa aún desconocida, inflamatoria, desmielinizante y neurodegenerativa, de curso crónico, probablemente autoinmune que afecta en forma predominante el Sistema Nervioso Central (SNC) (cerebro, tronco cerebral, cerebelo y médula espinal) y a los nervios ópticos.
El sistema inmune “se equivoca” reaccionando contra su
propia mielina, lesionando las fibras nerviosas
(desmielinización).
En la EM es primordial un diagnóstico precoz. El mismo es
esencialmente clínico, mediante el interrogatorio del paciente y
el examen físico. Se apoya secundariamente en los exámenes
paraclínicos, que son:
1. Resonancia Magnética de cráneo y médula;
2. Estudio del líquido céfalo-raquídeo y suero buscando el perfil
desmielinizante y su intensidad mediante la identificación de la
distribución oligoclonal de inmunoglobulinas; y
3. Potenciales evocados visuales, auditivos y somato-sensitivos.
Los efectos de la EM son diferentes en cada persona: mientras
algunos presentarán un número dado de síntomas durante un
período de tiempo determinado, otros tendrán solamente uno ó
dos síntomas y durante un corto lapso de tiempo.
Los más frecuentes son: neuritis óptica (pérdida o disminución
de la visión en uno o ambos ojos en forma sucesiva o
simultánea), visión borrosa o doble, trastornos motrices
(pérdida de fuerza en uno o varios miembros) o sensitivos
(sensibilidad disminuida o alterada), así como también
trastornos en el equilibrio, la marcha, la coordinación, la
concentración, dificultades esfinterianas, fatiga, entre otros.
En la hora y 15 empieza la nota en el video del programa de Efusiva con Paola y Stefania.
https://www.youtube.com/watch?v=qf-ppodfpLE&feature=youtu.be
