Escribe Juceda
En su momento fue el tiempo de Julio César Coiro, de Carlos Colzada, de Elbio Nóbile, de Ramón de los Angeles, de Ramón Silvera, de Sergio Esquibel, entre otros, para dirigir a “la Blanca” en torneos regionales.
Siempre se habla de los procesos, pero poco se “aguanta” esos procesos si no llegan los triunfos. Hemos puesto como ejemplo lo del inglés Ferguson al frente del Manchester United. Sus primeros años no fueron exitosos, pero cuando “arrancó” a ganar barrió con todos los títulos habidos y por haber.
La cuestión es esperar y para eso, al menos por el Río de la Plata, la paciencia no tiene paciencia.
Nacional trajo un entrenador argentino con contrato por dos años, no duró ni seis meses.
Recordamos que nuestro sanducero Bella Vista contrató a Voltaire García, algo así como por tres años. Tampoco duró seis meses.
La generalidad de los dirigentes son de espalda angosta y necesitan tenerla bien ancha para aguantar el peso de los hinchas.
Ahora el tiempo de selección absoluta sanducera llegó para Carlos Cabillón. Un entrenador joven aún, que tiene “bocho” , que es inteligente, que sabe ser táctico y estratégico. Tiene escuela de viejos y exitosos entrenadores sanduceros que en su momento lo dirigieron. Pero, suponemos, “su línea” es la de Carlos Colzada.
Hoy está en Sub 15 y creemos que fue una buena decisión de la Liga. Y en el próximo Nacional de selecciones absolutas irá a defender el título logrado en la pasada edición. Un joven plantel donde él, justamente, estuvo al frente.
Y si no le va bien porque el entrenador depende de sus jugadores, que rindan, que no marren claras situaciones de gol, que no cometan errorres defensivos, será otro en la “cuerda floja”.
Compartimos, totalmente, la definición de Alfredo Di Stefano, la maravilla argentina de los años 50/60 del Real Madrid, “el entrenador es la doceava parte del equipo”. Y del supercrack holandes, Jhoan Cruyff, “los jugadores son el 92 por ciento, el entrenador el 8 y a veces ni tanto”
Si no retenemos el titulo y el trabajo realizado haya sido del agrado de quienes designan entrenadores, bueno sería recordar lo del Manchester United, Fergusson y de la apuesta a los procesos.
