Por Francisco Debali

A partir de este nro. de 20Once, vamos a tener un encuentro semanal haciendo referencia al nomenclátor de nuestra ciudad. Aclaremos antes, que el nomenclátor es un conjunto de nombres geográficos, el cual, en conjunto con un mapa, constituye una importante referencia sobre lugares y sus nombres.

Como podrán imaginarse, desde aquel lejano año 1749, cuando en un mapa del cura Quiroga, aparece el nombre de Paisandú (si, con i), a nuestros días, mucho ha cambiado el lugar, como para encontrar ese punto concreto hacia dónde queremos ir. Por eso, nuestros antepasados  entendieron que ante el crecimiento de aquel puntito en el mapa, al pueblo, villa o ciudad, era menester poner nombres y también números para encaminar los pasos y llegar a destino.

Así lo entendieron las autoridades de la Junta Económico Administrativa (En adelante JEA) en 1831, presidida por Nicolás Guerra, poco menos de un año más tarde del memorable 1830, cuando Uruguay inició su vida como país.

En ese primer nomenclátor, fueron designados con n nombres una treintena de calles; algunas  con nombres propios como General Rivera, General Lavalleja, General Alvear  o General Brown. Otras con nombres de batallas como Rincón de las Gallinas, Sarandí, Ituzaingó; otras, evocando lugares como Yapeyú, Florida, Misiones; algunas más como reconocimiento, Oriente, Convención Preliminar de Paz, Constitución, 25 de Mayo., Los Treinta y Tres.

Pasaron casi veinticuatro años para que otra JEA, ésta presidida por Benito Javier Chain, decidiera ordenar el nomenclátor ante el c crecimiento que la villa había tenido, comenzando además el restablecimiento ante el desorden causado por la Guerra Grande terminada cuatro años antes.

Es interesante recurrir al acta 57 de la sesión de la JEA de esa época: “ en la Villa de Paysandú, a los veintinueve días del mes de marzo de mil ochocientos cincuenta y cinco, reunidos los señores Chain, presidente, Catalá, Aberasturi y Pereda, con licencia el señor Iglesias, se leyó la acta anterior que fue aprobada.”. Sigue más adelante: “teniendo a la vista, la antigua nomenclatura, los trabajos topográficos del agrimensor del Estado don Adolfo Conring y por norte, la época y las necesidades presentes y futuras de la población, se a cuerda la siguiente nomenclatura de calles”.

En ese acto desaparecen para siempre nombres como Rivera, Lavalleja, Alvear, Brown,  Laguna, Patagones, Camacuá, del Ombú; otros nombres se mantienen y otros nuevos  se incorporan.

Siguiendo el acta, en otra parte expresa: “la calle que sigue y que no tiene nombre, por la misma razón que la anterior, se denominará general Artigas, en honor del decano de la Independencia Oriental “. Porotro lado dice.: “la siguiente y última por ahora en el este y de igual precedente, se denominará De las Carreras, en honor a  la pasión nacional de las carreras de caballos, que ese originaria de nuestra principal industria “. Así como lo leen, hablamos de la actual Dr. José Verocay.  Otra perlita más, y consta en actas: “la calle que se sigue, titulada Uruguay, se denominará Del Mate en honor de la costumbre nacional y característica del uso del mate”, hoy Libertad. Y para terminar, sobre aquel hecho presten atención a lo siguiente, se elimina de ese nomenclátor el nombre de República Argentina (hoy Independencia) y se hace esta  otra designación: “la calle siguiente, última por el oeste, se denominará De Entre Ríos, en obsequio a esta provincia limítrofe y simpática”.  Claro, por entonces, Chain era  hombre de confianza de este lago del Río Uruguay, del general Justo José de  Urquiza, con quien incluso tenía negocios en común. Tal vez el mal relacionamiento de Urquiza con Buenos Aires, influyó para que se hiciera este cambio de nombre. Hoy dejamos nuestro comentario por acá….hasta el jueves.