Escribe Eduardo Rodríguez

Rosalina Amarillo Peña cree, firmemente, ser «hija apropiada por Luis Amarillo y Blanca Peña» y cuando se le consulta sobre el origen de su afirmación enfatiza: «sé que no soy hija biológica de ellos». Rosalina cuestiona el contenido de su partida de nacimiento a la que califica como «llena de datos falsos en la que se sustituyó mi verdadera identidad» y agrega que llegó a esa familia como resultado de una «adopción ilegal, o sea una apropiación». Según ese documento nació el 1 de mayo de 1965 en el domicilio particular de quienes aparecen como sus padres en la ciudad de Paysandú, por aquel entonces la Décimo segunda sección judicial, ahora Primera sección.

La noticia de que sería una hija adoptada le llegó «de muy grande, cuando tenía 48 años» y desde entonces protagoniza una búsqueda intensísima en procura de reconstruir su identidad. Ese proceso, habitualmente, se torna desesperado y desesperante, muchas veces resulta frustrante, extremadamente doloroso, cuestionador, removedor. Esa compleja situación la llevó a presentar un cuadro de depresión bastante aguda que requiere un tratamiento con medicación permanente.

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