Escribe Claudio Facchín

Hoy vamos a escribir de lo importante que es lograr en su empresa, emprendimiento, empresa familiar o pyme, tener una buena atención al público o al cliente.

No importa donde estemos atendiendo al público, ya sea en la parte pública, donde serán contribuyentes, y por ende también clientes que vienen a obtener respuestas por un servicio.

En la actividad privada son clientes, que no siempre tienen la razón, pero es importantísimo atenderlos bien.

Mucho de nuestro publico, pueden terminar siendo nuestros clientes, algunos serán público atendido mal y que no serían nuestros clientes.

Son muy pocos los lugares aquí en Paysandú, donde se atiende bien al cliente.

Este es un tema que lleva años aquí en nuestra ciudad, donde vemos graves carencias y falencias en la atención al cliente.

Por supuesto que hay comercios y empresas que saben atender muy bien al público y al cliente, y se esfuerzan en trabajar este tema con sus empleados.

Pero en muchos lugares, no hay voluntad, no hay buena actitud, hay displicencia, desgano, poco entusiasmo de atender bien al público y al cliente.

Nos ofrecen una sola prenda, o mercadería, o muchas veces ni se esfuerzan en dar otra imagen de la empresa, en la cual están y cobran un salario.

Tal vez cobren pocos, están desmotivados, no les gusta ser vendedor y lo hacen porque no hay otra opción para ir sobreviviendo.

Y los empresarios, muchos, por no decir muchísimos, apuestan muy poco a las capacitaciones, porque creen que es una perdida en vez de una inversión.

Para el viernes 11 de octubre está previsto un nuevo taller como se puede ver en el afiche

Pero es un tema que lo podemos revertir, cambiar la mala atención del publico y de nuestros clientes.

Es mucho más fácil atender bien al público, con una sonrisa, con ganas, con actitud, con fuerza, con pasión de vendedor o de empleado para atender público.

No importa la hora que sea, si es el primer cliente que llega cuando abren o el ultimo que entra faltando 10 minutos antes de cerrar.

Lo importante es tener una sonrisa para ofrecerle a la gente, unos buenos días, buenas tardes, como esta, en que lo puedo ayudar, que necesita, por favor, gracias, mostrarle todos los artículos que el cliente quiera ver.

No mostrarle una o dos prendas y decir no tengo más.

Al contrario hay que incentivar a vender, redoblar el esfuerzo, no que el cliente que paga y hace funcionar a la empresa, se vaya decepcionado y no vuelva mas.

Buscar más opciones, averiguar en las otras sucursales., buscar otras opciones.

Saben lo que son las habilidades blandas, la cortesía, la simpatía, la alegría, la voluntad, la actitud, la educación.

Hoy los uruguayos en su gran mayoría, las han perdido de acuerdo a informes económicos porque se esta contratando a muchos extranjeros, porque tienen esa calidez para atender a la gente.

Es ir a Montevideo y darse cuenta que una cantidad de emigrantes están de chóferes, porteros, guardias de seguridad, atienden en las grandes cadenas de supermercado.

Días pasados en una  gran superficie en Montevideo, probé con un extranjero y un uruguayo, porque no sabia donde estaban determinados artículos.

El extranjero me acompaño en forma personal hasta la góndola,(cuando su función era de limpiadora) donde estaba lo que yo necesita, y el uruguayo me contesto ese mismo día a la noche cuando volví a buscar otras cosas, la verdad que no se, fíjate en la primera góndola, o en la segunda, por ahí puede estar.

Los extranjeros siempre bien dispuestos atender bien al publico, mientras  en la mayoría de los  comercios de Paysandú no se atiende bien al publico.

Tenemos que volver a los buenos modales, el por favor, gracias, en que te puedo atender, en que te puedo ayudar, acompañar nuestra cara y gestos, con nuestra manera de pensar y actuar.

No importa que el cliente vaya y pregunte, o quiera sacarse dudas, o que solo este averiguando precios, buscando calidad, descuentos por pago contado.

No siempre tiene la obligación de comprar, es cuando mejor hay que atenderlo, para que logre comprar y vuelva.

Depende de la persona que lo atienda, como resultará la venta y la compra.

Un ejemplo a tener en cuenta es la ciudad de Colón, como tratan a la gente, en los restaurantes, pizzerías, comercios de venta de ropa, estaciones de servicio.

Siempre es bueno copiar lo bueno y poder desarrollar en Paysandú una buena Atención al Cliente.

Colón es totalmente al revés de Paysandú, sabe lo que es un cliente y como atenderlo, la gran mayoría atiende muy bien en los comercios, y son muy pocos los que atienden mal.

No hay que pedir por favor que se nos atienda, mendigar para que nos vendan, si uno es mal atendido es hora de marcharse y buscar otro lugar que lo atiendan mejor,

Los empresarios deben apostar, invertir en las capacitaciones que no son perdidas, si no inversiones.

Deben aprender los vendedores y los que atienden público, a valorar a cada persona que gasta en la empresa en la cual trabajan, porque en definitiva son los que permiten que esa empresa o emprendimiento siga vivo.