Escribe Julio Scarmatto Bernasconi
Existen combinaciones que se convierten en explosivos en el diario vivir de una ciudad. Paysandú cuenta con calles demasiado angostas más propias de la época en que no existían automóviles, una centralización excesiva de su actividad comercial, un número desorbitante de autos, a groso modo supongo unos 40.000 vehículos de 4 ruedas, a estar por la numeración de las chapas, más miles y miles de motos. Si a esto le sumamos un servicio deficiente de transporte público, aclaro no tanto por responsabilidad de la empresa, más una nula conciencia ciclista y más la exasperante necesidad de no querer caminar ni siquiera un par de cuadras, era absolutamente lógico que varias zonas de la ciudad colapsaran. No solo es el centro, también es la zona de Comepa, del Hospital, de la nueva terminal y de Av. España como mínimo.
Obviamente preferiría una ciudad amigable con el peatón, con el ciclista, con el transporte público, pero eso ya a esta altura es una utopía absoluta, el cambio cultural debería ser enorme y no veo en nosotros la más mínima voluntad de cambio.
La implementación de una zona azul o estacionamiento tarifado no soluciona el verdadero problema del tránsito y estacionamiento que tiene Paysandú y a mi sano entender el de ninguna ciudad que no tenga un mínimo de conciencia social y colectiva.
Es hasta paradójico que las dos administraciones municipales que no tuvieron el coraje de hacer peatonales y se quedaron en el amague haciendo semipeatonales que terminan no siendo ni una ni otra cosa, hoy estén involucradas en la aprobación y en la implementación de la zona azul con la finalidad de reducir o eliminar el tránsito vehicular en el microcentro de Paysandú.
Las dos se equivocaron ayer y vuelven a equivocarse hoy, al menos desde mi punto de vista.
Comerciantes molestos, clientes molestos, nueva congestión de las primeras cuadras fuera de la zona azul, con la consecuente molestia de los vecinos que de un día al otro vieron cambiar drásticamente su cuadra, zona azul casi vacías por lo que si había un espíritu recaudador tampoco se concretó porque se olvidaron que al sanducero no le gusta que le cobren nada, ni siquiera 2 pesos, por nada.
El manejo del centro de una ciudad es un tema por demás complejo y que en muchos lugares ha pasado de una sobresaturación a una casi tugurización de los mismos. Influyó en esto básicamente que el descontrol existente llevó a que emprendimientos privados focalizaran fuertes inversiones en otras zonas a través de áreas para oficinas y actividades financieras, shoppings o grandes superficies.
Lo ocurrido en otros lugares debe mostrarnos blanco sobre negro que la no atención integral de una ciudad en cuanto a tránsito, estacionamiento, transporte, seguridad, comodidades, habilitaciones para construir sin estudios serios previos, pueden cambiar drásticamente la fisonomía de una ciudad. El crecimiento debe ser armónico e integral para evitar situaciones graves a futuro
En Paysandú, me da la impresión, se ha ido toda la vida a contramano de un crecimiento armónico, o faltaron planes de desarrollo, o se elaboraron alegremente sin pensar demasiado o de tantas excepciones autorizadas se terminó haciendo cualquiera. Pero Paysandú tiene todas las condiciones para ser irremediablemente una ciudad caótica.
No sé qué será a futuro lo que pase con la zona azul, si habrá marcha atrás, si la ciudadanía la irá aceptando poco a poco, si los comerciantes encuentran fórmulas que les permitan mantener el flujo de clientes que en un primer momento se ha resentido, si como en el 89 con el tema del casco y su uso demagógico en la campaña electoral favorecerá a unos y perjudicará a otros o no pasará nada, absolutamente nada, como hace ya décadas que en Paysandú no pasa nada.
Tal vez la solución, hoy, pase por un sistema mixto, es decir dentro del radio establecido para zona azul en cada cuadra una vereda de libre estacionamiento y la otra tarifada procurando que haya mejor movilidad que la que había antes y sea posible encontrar lugares para estacionar que a ser sinceros antes ya casi no había. Asimismo buscar conciencia en quienes trabajan en el centro que para un mejor funcionamiento del mismo estacionen sus vehículos fuera del radio así no ocupan plazas inútilmente durante todo el día.
