Descubrieron placa en homenaje a David Fremd, a un año de su asesinato

En un acto emotivo y relativamente breve se descubrió una placa recordatoria del vil asesinato a David Fremd, en el cantero de Avenida España y Guayabos.

Precisamente un lugar simbólico que supo ser transitado infinidad de veces cuando David  cruzaba desde Jeans Center hasta La Popular y viceversa. ¡Cómo no recordarlo!

Más de 150 personas acompañaron el mismo. El escritor Jorge Jesús quien acaba de presentar un libro llamado “Historia partida” dedicado a David fue el primer orador.

“Un sanducero a quien le cortaron el sol a las 3 de la tarde, aquí encendemos el cielo y el sol. David vale por ser hijo y ser padre de hijos uruguayos como él nacidos en Paysandú. El amor vale un sol…”

Ojos en el futuro

Por su parte el intendente dr. Guillermo Caraballo señaló que “hace un año los sanduceros recibíamos con asombro y dolor que David había sido blanco de un ataque de intolerancia religiosa que le costó la vida. Y nuestra sociedad ya no fue la misma, el homicida se llevó su vida y también nuestra inocencia como sociedad. Porque a partir de ese nefasto evento en Paysandú caímos en la cuenta de que el odio no es algo lejano, algo que enferma a gente de grandes ciudades y lejanas culturas. Caímos en la cuenta que puede estar cerca, que puede caminar nuestras veredas, sentarse en nuestras aulas, entrar a nuestros trabajos, es eso lo que nos convoca. Además por supuesto de acompañar a su querida familia y amigos en su comprensible dolor porque la muerte de David significó una herida a nosotros todos, a nuestra conciencia como grupo, a nuestro sentido de sociedad. Paysandú  nació, creció y se desarrolló en tolerancia, por tolerancia, con gente de diferentes culturas, religiones e ideologías. A David lo mataron por profesar una religión, debemos decirlo claramente, para que su fallecimiento actúe como una dolorosa alerta histórica que debemos tener presente. Si respondemos con odio a quienes odian el odio habrá ganado y si nos distraemos también habrá ganado. Por eso en nombre de la sociedad de Paysandú quisimos participar en la elaboración y construcción de esta placa que recuerda a un querido vecino que también debe ser una marca en nuestra memoria colectiva. Es una placa que descubrimos con ojos en el futuro para que con la firmeza de ese granito recordemos día a día, minuto a minuto que los sanduceros somos hijos de la tolerancia y debemos ser cultores de la paz. ..”

Por ser judío

La embajadora de Israel en Uruguay, Nina Ben Ami indicó que “estoy presente con ustedes compartiendo este momento de dolor y recuerdo. El caso de David fue una herida no solo de su familia, fue también de su comunidad, de los sanduceros, del pueblo de Uruguay. También fue sentido en Israel y en todo el pueblo judío en el mundo. Ha pasado un año pero la tradición judía nos da tiempos de duelo, una vela, rezos, el iscor (el rezo de recordación). Nos ayuda a internalizar la perdida, trabajarla hasta que lleguemos ojalá a niveles de paz interior pero el dolor continúa.  Hace un año comunicábamos a través de nuestra embajada haciendo mención a que fue asesinado por ser judío, fue un crimen de odio, sin sentido, sin razón. Los crímenes por odio y antisemitismo continúan en todo el mundo y hoy hay muchas amenazas a centros comunitarios de todo el mundo. Son los delitos más viejos del mundo y hay que combatirlos con educación, tolerancia. Fue un ejemplo como se movilizó Paysandú, había algo muy valiente y muy tranquilo y de paz. Hoy estamos luchando contra ese odio. Hay un precepto judío que dice recuerda no olvides, esta frase no implica fomentar odio ni violencia contra quienes cometieron esas atrocidades, sino tiene un sentido educativo, la idea es mantener vivo el recuerdo, la memoria para evitar que se cometan atrocidades. Y con ese mensaje a David estamos cumpliendo con ese precepto de recordar no olvidar”.

Humildad y grandeza

El pastor Daniel Silva también hizo uso de la palabra recordando a David según había comentado su hijo en la celebridad de Pésaj el año pasado,  sus insistentes ganas de tener a su familia bien cerquita y lo ha logrado y más amplia aún, la hermandad nos vuelve a unir en este momento.  Hubo una sana rebeldía en aquel momento –el año pasado- que se transformó en las palabras de la marcha del silencio, esa marcha decía: la rebeldía de los justos, el compromiso de los comunes y el amor al prójimo, eso fue generando en los días siguientes del asesinato”.

El padre también hizo mención a otros hechos dolorosos ocurridos en Uruguay el año pasado, “lo de Dolores nos movilizó y el 1° de junio vamos a recordar a cuatro niños que fueron quemados, asesinados por situaciones de violencia que hoy recordamos precisamente referidas a las mujeres”.

Prosiguió haciendo una semblanza de David, “cuando alguien tocaba el timbre no cerraba la puerta. Él se hacía cargo de la situación. A veces hacía barrer para que esa persona se sintiera valorada, que hicieran algo útil. Humildad y grandeza. Era un apasionado de la actitud, decía que con la actitud correcta se podía siendo apasionados, proactivos, intentando aprender en cada paso, esta actitud queremos revalorizarla en lo cotidiano y que no nos venza el odio”.

“Debemos tra tar de construir un puente entre la sociedad, con el diferente también, con diálogo y comprensión,  darle inclusión al excluido”.

“Que la semilla germine bondad”

Consultada por nuestro medio Noemi Fremd, hermana de David expresó que “con mucho dolor recordamos hoy por el mal, por el odio pero también agradecimiento en este día en particular a la intendencia y a la sociedad de Paysandú por no dejar pasar estos hechos, como lo hicieron los distintos oradores hoy. La importancia que queda una semilla que germine bondad que recupere nuestros  valores de la sociedad en que nos criamos, en este Paysandú sin diferencias, dolor por David no hay palabras, ese dolor va a estar siempre. Lo bueno es que nos pueda permitir cambiar a nosotros día a día nuestra sociedad”.

Cerró el acto el rabino Mendy Shemtov que hizo sonar el shofar, “el sonido expresa un llanto del alma, una expresión de fe y esperanza y de un futuro más iluminado, un mundo de paz y redención”.