Escribe Mauricio De Benedetti
Al finalizar el año hemos estado analizando los números de la empresa estatal energética y descubrimos que las exigencias económicas a las que sometió el Gobierno Nacional han sido desproporcionadas.
En el año 2015 sobre una facturación de U$S 1.801.313.00 las transferencias por todo concepto al Gobierno fueron de U$S 488.142.00 o sea un 27.1 % de la facturación.
En el año 2016 sobre una facturación de U$S 1.839.058.00 al Gobierno, UTE transfirió U$S 685.727.000 equivalente al 37.3 % de la facturación.
En el proyectado para el año 2017 sobre una facturación de U$S 2.031.517.00 las transferencias al Gobierno Nacional serán de U$S 923.436.00 lo que quiere decir que el 45.4 % de la facturación de UTE va a parar a las arcas del Ministerio de Economía y la Presidencia de la República.
De estos números surge que si el Gobierno renuncia a las partidas de dinero que UTE manda por todo concepto la factura de la luz podría bajar casi a la mitad sin perjudicar el normal funcionamiento del ente energético UTE.
Según las Gerencias Económico-Financieras de UTE las tarifas se podrían bajar 5.49 % sin dejar de transferir dineros al Ministerio de Economía. Sin embargo el Presidente de la República y su Ministro de Economía ordenaron que suban un 3.2 % para de ese modo aumentar la ya muy abultada transferencia de dineros que salen del bolsillo de los trabajadores uruguayos hacia el Gobierno porque debemos recordar que las grandes empresas están subsidiadas.
Pero hay más, hace años se creó un Fondo de Estabilización Energética para que cuando por factores ajenos, sean de mercado o climáticos haya que comprar energía o producirla más cara no golpee tan duro los bolsillos de los uruguayos, hasta que la necesidad de dinero llevó a que en el mes de julio de 2017 el Gobierno solicitó U$S 173.000.00 de este fondo y no conforme con eso nuevamente en el mes de octubre de 2017 pidió U$S 140.000.000 más del mismo fondo.
Queda entonces demostrado que UTE es una empresa estatal bien gestionada y administrada que da ganancias y que está siendo saqueada por el Gobierno Nacional para esconder su mala gestión y administración haciendo que la factura de UTE cueste a nuestros bolsillos el doble del costo que tiene la producción y distribución de la energía eléctrica.
Tengamos en cuenta que cada 1.000 pesos que paguemos la factura de UTE, 454 van para el gobierno y solo 546 para la generación y distribución de energía.
