Escribe Fernando Sollazo
La FUBB dio a conocer el cese como entrenador jefe de las selecciones uruguayas de Marcelo Signorelli, en un comunicado que no dice mucho. Como consecuencia de esto la noticia movió el tablero del básquetbol uruguayo ya que fue sorpresiva e inesperada. Uruguay hace poco derrotó 63 a 60 a México y quedó muy cerca de clasificar al mundial de China 2019, luego de estar 32 años ausentes en esta competencia. Hay muchos rumores, de todo tipo, calibre y color, pero no nos vamos a hacer eco de ninguno de ellos porque no es nuestra manera de trabajar. Tenemos una trayectoria de 25 años como periodista y no acostumbramos a basarnos en casos tan importantes como este a dar una opinión subjetiva de lo que ha pasado. En edición anterior escribimos qué Marcelo Signorelli justificó la cantidad de ausencias en la celeste y principalmente en el partido ante México que se ganó y era muy importante. Justificó cosas que nos dejan dudas. Pero esas dudas son nuestras y no de Signorelli. De todas maneras el famoso proceso del período Signorelli del cual tanto se habló, ya no existe. Y si se quiere continuar no será lo mismo. Algo está pasando en nuestro básquetbol pero no podemos juzgar a nadie porque nada está claro. Varios entrenadores han pasado y se tuvieron que ir como el caso de Pablo López, el mejor entrenador del medio por dar un ejemplo. Miguel Volcán para nosotros el mejor entrenador uruguayo desde hace mucho tiempo nunca fue convocado porque parecería es muy exigente, etc, etc. Signorelli es un buen entrenador y no hay nada que reprocharle deportivamente. Solo creemos que le faltó un poco de personalidad en casos puntuales, pero no es eso una causa para cesarlo. Muchos jugadores de los casi imprescindibles han tenido problemas como Leandro García Morales por dar otro nombre. ¿Qué pasa en el básquetbol uruguayo? La FUBB en este caso puntual debería explicar el cese de Leo Zilberstein en su momento que era el ayudante de Signorelli, por el cual quedó Marcelo Capalbo. Nunca estuvo claro tampoco el cese de Leo y el de Marcelo menos. Esperemos si esto se aclara o si simplemente se deja así. Esto es grave, resta al básquetbol y al deporte. La credibilidad se pierde en la afición. Vamos a poner las cartas sobre la mesa. La celeste merece otra cosa. Que terminen los procesos serios y mucho más. Vamos arriba la celeste!!!!!!!
