Carlo Biancardi, experto en biomecánica
De Milán a Paysandú
El docente italiano llegó a nuestra ciudad convocado por el Centro Universitario. En diálogo con 20Once explicó en qué consiste su disciplina, y cómo fue recibido en Uruguay.
Los tiempos han cambiado y hoy las poblaciones universitarias de Salto y Paysandú son similares. Pero en la sociedad sanducera los cambios se producen más lentamente al punto que nuestro entrevistado nos cuenta que en ocasión de ir a una tienda la vendedora lo asoció a un turista. En Paysandú hay residentes no solo italianos, sino brasileños y cubanos trabajando para la Universidad. Habrá que ir acostumbrándose, para mejor.
Biancardi es doctor en fisiología, con especialización en biomecánica y fisiología humana y animal comparada. Profesor adjunto de Biomecánica en el Centro Universitario de Paysandú y en el CENUR Noroeste, Universidad de la República, está radicado en Paysandú desde febrero de 2015, impartiendo clases en varias carreras, en el Instituto de Educación Física (ISEF), Ciencias del Deporte, Kinesiología, Veterinaria (fisiología animal). Llega a nuestra ciudad a través de la Universidad de la República. Junto a sus compañeros del Polo de Biomecánica, elaboró un proyecto que resultó ganador, y recibió por lo tanto la financiación para armar el laboratorio y conformar un grupo de docentes.
Mientras trabajaba en la universidad estatal de Milano, comenzó su labor junto a un grupo de colegas uruguayos. Lo que comenzó como una colaboración a distancia, se transformó en una propuesta concreta para desarrollar su trabajo en Uruguay, donde fue “muy bien recibido”, dijo Biancardi, quien en diálogo con 20Once destacó las semejanzas con su país natal y las diferencias en materia culinaria, como en la preparación del café.
Entender en qué consiste su disciplina no es sencillo, pero el docente esbozó sus características principales.
“La biomecánica es una materia multidisciplinaria, porque junta cosas de la biología con las leyes de la física. Yo me ocupo principalmente de la biomecánica del movimiento, de la locomoción, y cómo las leyes de la física influyen sobre el movimiento en todos sus aspectos, mecánicos, en el gasto energético, el trabajo muscular. Podemos estudiar los diversos patrones de movimiento. Nosotros humanos marchamos, y cuando lo necesitamos comenzamos a subir la velocidad, y de repente empezamos a correr. Eso tiene motivaciones en la mecánica del movimiento, cómo hacemos para marchar, para correr. Tenemos un movimiento pendular, nuestro centro varía a cada paso, sube o baja. En la carrera es totalmente diferente, hay un aterrizaje, un despegue y una fase de vuelo. Se han hecho modelos mecánicos de la marcha de una carrera. Una fue descripta como un huevo que se mueve. Es asimétrico, cuando gira su centro baja y sube” explicó el docente. En la disciplina intervienen también la matemática y la informática. Además de enseñar en la Universidad, Biancardi realiza tareas de investigación -que constituyen el núcleo del proyecto que lo trajo a Paysandú- y labores de extensión universitaria, o sea de transmisión de conocimiento en el medio social en el cual se radican los universitarios.
Si bien el salto de Milán a Paysandú significó un cambio muy grande, destaca que lo recibieron muy bien, y que sus compañeros le han brindado un trato muy familiar. Resaltó también que ha tenido oportunidad de conocer a muchos descendientes de italianos. Su ciudad natal tiene una población de 1,3 millones de personas, pero el área metropolitana reúne a unos tres millones. Se encuentra a 120 kilómetros de otra metrópolis importante, Turín, y a solo 50 de Suiza.
El docente cree que hay en Paysandú una propuesta cultural en crecimiento, mencionando en tal sentido las actividades musicales en el Café del Florencio, y las obras de teatro. “Es importante que la oferta cultural pueda crecer, si Paysandú quiere ser una ciudad universitaria. No es sencillo compararlo con ciudades grandes como Montevideo, pero ya existe algo que debe desarrollarse más”.
La cultura culinaria es similar entre ambos países, dijo Biancardi, y mencionó la pizza y la milanesa. Sí extraña el café, que es muy distinto a cómo se prepara en Italia, donde “existe toda una cultura” al respecto, explicó.