Alejandro “Pacha” Sánchez, candidato a la presidencia del FA
“El Frente Amplio debe ser actor central en las transformaciones”
Acortar distancias con la sociedad, mayor participación del interior en la orgánica del partido, retomar la iniciativa política, fueron algunos de los postulados del legislador.
En diálogo con 20Once Sánchez manifestó que “yo creo que el FA tiene que hacer muchos cambios para poder seguir siendo una fuerza política que represente la esperanza que se puede transformar la realidad. Yo lo defino como la política de acercar las distancias, creo que hay muchas distancias que ha creado el FA que tenemos que tratar de achicarlas. Eso tiene que ver que se ha distanciado de la sociedad. La izquierda antes de llegar al gobierno fue muy audaz e innovadora en construir formas de vínculos y participación entre el movimiento social y la izquierda política”.
Agregó que “si retomamos la historia del FA antes de la unidad de la izquierda fue la unidad del movimiento sindical, y previo a eso el Congreso del pueblo que construyó un programa de salida de la crisis. Ese programa permitió al FA resistir a la dictadura y a un proyecto alternativo. Y luego en democracia el FA articuló una estrategia de trabajo junto a los movimientos sociales que permitió la defensa del patrimonio público en los años 90. Si se quiere luego también pudo articular una propuesta como la Concertación para el Desarrollo donde se elaboró el programa de salida del país que llevó al gobierno al FA. Desde que estamos en el gobierno hemos roto el lazo con los movimientos sociales y tenemos que volver a acercarnos. Pero a las distancias hay que cortar las distancias entre las bases y los dirigentes. Los compañeros que están en la base sienten que no están participando de la toma de decisiones del FA, que sus opiniones, sus propuestas no llegan a la dirección del FA. Tenemos que trabajar para abrir más canales de participación, para eso necesitamos democratizar la información, porque sin información no es posible participar ni tomar posiciones, generar mecanismos de consulta más ágiles, se podría habilitar consultas de participación digital que no se oponen a los comités de base sino que fortalecen ese vínculo”.
Insistió en que “la participación cambia la realidad y hace sentir partícipe a la persona. El padrón del FA no depurado es de 400 mil frenteamplistas en la cual el FA no le llega de ninguna manera. Necesitamos tener una comunicación política. También hay que mejorar la comunicación política con la gente. Hemos hecho poco o nada en construir un relato de las transformaciones del país.
Acortar distancias con el interior
No para quedarnos con las referencias del pasado. Hay que apostar al futuro. La otra distancia que tiene que acortar el FA es la distancia entre Montevideo e interior. Sigue teniendo una lógica de funcionamiento metropolitano. Tan es así que vamos a elegir 19 presidentes en las Departamentales, que van a ser la voz del Frente Amplio en el departamento, y hoy no tienen un ámbito con la dirección del FA a nivel nacional”. “Un partido no puede funcionar así” destacó el legislador “el Presidente del Frente Amplio tiene que recorrer el país permanentemente, para generar un ida y vuelta con el interior.” “Se debe asumir el compromiso de que el Presidente se reúna mensualmente con las regiones, lo que va a implicar incorporar el discurso, la visión del interior para la toma de decisiones del Frente Amplio”. Otro planteo de Sánchez es que la coalición de izquierda cuente con un centro de formación e investigación. “No puede ser que el mayor partido del país, el partido de gobierno, no lo tenga, como sí lo tiene el Pit-Cnt (Instituto Cuesta Duarte) y los tienen algunos sectores” subrayó, “mientras que el Frente Amplio convoca a las comisiones programáticas un año antes de las elecciones”. Nosotros precisamos elaborar, construir pensamiento, y lo tenemos que hacer de manera descentralizada. Perfectamente podríamos tener la Fundación Líber Seregni en Paysandú, juntando a los frenteamplistas que tienen conocimiento útil, que lo quieren poner al servicio de la fuerza política y no lo pueden hacer, y además para formar a los compañeros y compañeras, tanto sea para asistir a quienes tienen responsabilidades de gestión, como en las Juntas Departamentales, o para pensar los desafíos del Uruguay del mañana.” Para iniciativas como ésta se requiere renovación, opinó Sánchez, la que implica un recambio generacional pero no sólo, indicó. Si bien el FA debe volver a “vincularse con los jóvenes, para que no sientan que es el partido político de sus padres y sus abuelos, sino suyo” la renovación “también implica cambiar la forma de hacer política, para generar mecanismos que permitan más consultas, pero sobre todo poner en la agenda temas nuevos, que antes no estaban planteados y hoy movilizan mucho a la gente, como el tema del medio ambiente”. La coalición de izquierda debe plantearse como se continúa con la agenda de derechos, con la reforma constitucional, indicó. Se necesita “una conducción política con voluntad de generar estos cambios”. “El Frente debe volver a tener iniciativa política, porque la iniciativa está en el gobierno, y eso genera enormes dificultades, por que el FA dejó de ser un actor central en las transformaciones. Para eso hay que poner los temas arriba de la mesa. Hay que generar un FA movilizado, que tenga capacidad de respaldar al gobierno, pero también de criticarlo, porque representar las demandas de la sociedad, muchas veces requiere criticar al gobierno, y hay que decirle que cuando está equivocando el camino, para eso hay que fortalecer la fuera política”.
Contra un FA conservador
“Hay un Frente conservador, que lo que busca es restaurar su predominio en la sociedad, retener el gobierno, que nos está diciendo que no supimos retener la bonanza económica, que hubo despilfarro. Tenemos que dar una respuesta, porque en realidad sí se aprovechó la bonanza económica, sí se generaron las condiciones para desarrollar el país, y se hicieron las reformas que el país necesitaba. También nos está cuestionando en el área de la ética de los gobernantes, la que trata de instalar que son todos iguales, que ahora son parte de los privilegiados, que se alejaron de la gente, que el FA solo busca permanecer en el poder. Tenemos que demostrar que no está solo para seguir en el gobierno, y que los frenteamplistas estamos para trabajar por los cambios, no por los cargos. Tenemos que confrontar esa visión conservadora. El tercer elemento que se está planteando con mucha fuerza, es que la izquierda no es capaz de gobernar en escenarios de retracción económica. Tenemos que demostrar que sí somos capaces de gobernar, y que aunque la economía no crezca, las políticas redistributivas no se pueden detener. Si no ganamos estas tres batallas políticas, se va a erosionar la confianza que tiene la sociedad uruguaya en el Frente Amplio”. Haciendo autocrítica, dijo que en este sentido “los frenteamplistas hemos hecho muy poco, hemos salido a debatir poco en la calle, hemos salido a confrontar poco con la oposición. Nos estaos quedando en la seguridad de nuestros locales, es decir, en la discusión entre los convencidos, entre los que pensamos igual, y necesitamos una voluntad de lucha diferente, para defender lo que hicimos, porque estamos convencidos que está bien, lo que no implica no reconocer los errores. Pero tenemos que tener la valentía de salir a pelear por el futuro, que para eso surgió la izquierda.”.
En caso de resultar electo presidente, Sánchez deberá abandonar su banca parlamentaria. Este tema fue laudado por el Frente Amplio después de la discusión generada durante la presidencia de la senadora Mónica Xavier.
Consultado por la decisión de Oscar Andrade, quien renunció a su banca de diputado para retomar la actividad sindical en el Sunca, Sánchez sostuvo que “está muy bien lo que hizo, él siente que es un momento difícil, él se siente muy identificado con el sindicato de la construcción. Además lo hace sin desconocer la importancia de la trinchera política del Parlamento. El cree que no puede cumplir ambas funciones a la vez. La izquierda tiene esas cosas. Se construyen cambios desde la institucionalidad, y también desde el movimiento obrero, por eso es tan importante fortalecer la fuerza política. Últimamente el Frente Amplio pensó, que solo se generaban cambios desde lo institucional, y eso debilitó los lazos con la sociedad.”
Participar para cambiar
Consultado sobre las aspiraciones de la fuerza política en cuanto al número de votantes el 24 de julio, Sánchez remarcó que “el FA es el único país de América Latina que elige sus autoridades de esta manera. Diría que es el único en el mundo, aunque me falta chequearlo”, por lo tanto las comparaciones deben realizarse con anteriores elecciones internas de la coalición de izquierda. En la última, en el año 2012, votaron 166 mil personas. El legislador advirtió que en aquel momento el contexto era diferente, dado que estaba sobre la mesa la agenda de derechos, había una sociedad movilizada, se desarrollaba la presidencia de Mujica “que fue un hito importante” y era la primera vez que las autoridades del partido se elegían en comicios abiertos. “Hoy el momento es diferente -alertó- en la economía, en la agenda de gobierno, y diferente porque el FA se desmovilizó mucho!”. Si votaran cien mil personas, afirmó, sería una excelente elección. De lo contrario, el mensaje sería que se debe redoblar la participación. Sánchez apeló a los frenteamplistas disconformes, ya que ésta, opinó, es una buena oportunidad de hacer oír su voz para cambiar el FA.