Parecía que Islandia había escrito la página más brillante de su historia futbolística. La pequeña isla del noroeste de Europa recordará el 22 de junio de 2016 para siempre. La fecha en la que su selección de fútbol venció a Austria para firmar su pase a la ronda de octavos por primera vez.
Pero el capítulo más importante vino unos días después luego que la pequeña isla de 325 mil habitantes dejara afuera a Inglaterra de los octavos de final de la Eurocopa.
La noticia no fue solo el equipo de fútbol sino el locutor islandés Gudmundur Benediktsson, que se volvió loco con los goles de su selección.