Ana Jerozolimski-Gentileza semanario Hebreo
No es cosa de todos los días, encontrarse con una persona sana de cuerpo y alma, que cumple 100 años. En ninguna parte del mundo. Tampoco en Paysandú. Pero quienes conocen a Salomón Goldenberg , nacido en la Colonia 19 de abril e instalado en Paysandú propiamente dicha en 1939, tienen ese privilegio. Es que el 21 de julio, hace exactamente una semana, Don Salomón se convirtió en centenario, acompañado como siempre -en los últimos 67 años- por su esposa Adela, una jovencita por cierto a su lado, ya que en abril cumplió solamente 90. Tuvimos el enorme placer de conocer personalmente a ambos hace algo más de un año, en su casa sanducera. Un hogar pleno de humildad y alegría de vivir. Lo mismo que confirmamos cuando días atrás nos comunicamos telefónicamente con Salomón para augurarle feliz cumpleaños de cara a su día y para preguntar dónde está el secreto de tal longevidad.
¿Cómo le va Salomón? ¿Cómo se siente con cien años?
Ah…Yo me siento bien (risa).. Lo más bien, gracias a Dios… Los añitos pesan, pero yo me siento bien, gracias a Dios.
¿Hay algún secreto que pueda compartir sobre cómo se hace para llegar a los 100?
Mire, para llegar a los 100 años, como a los 120, no hay que morirse.
Veo que sigue siempre con su buen sentido del humor.
Y…sí… ¿Pero no tiene algún consejo práctico? ¿Cómo vive, qué come, cómo es su rutina?
Mire, la comida me gusta y gracias a Dios como de todo. Siempre. Me gusta puchero, milanesa, todo, lo que venga. Toda la comida me gusta. Mi mujer los 29 hace ñoquis. También como borsht y varenikes, comida judía. Tomo vitamina porque de vez en cuando me ataca la almendra. Y hago ejercicio. Camino algo. Hoy de mañana me hice como ocho cuadras.
Así que eso lo mantiene bárbaro… Y si mira para atrás ¿cómo resume la vida hasta ahora? (risa)
Miro para atrás y miro para adelante. Antiguamente no era muy linda la vida y ahora está bravo. Todo cambia. Qué le vamos a hacer…Cuando era joven, no era muy simpática la vida en esa época. Pero estoy contento con lo que tengo.
¿Qué es lo que tiene?
Tengo una buena familia, un hijo, buena nuera, tres nietas, una casa ¿qué más quiero? Tengo también a la familia de mi esposa, excelentes personas. Una vez por semana me vienen a visitar. Toda gente buena. Y los vecinos de acá, ni que hablar. Los vecinos de Paysandú, de toda la vida… Así es. Cien años encima, todos en Paysandú. Llegamos a Paysandú en el año 39, de la Colonia 19 de abril. Hicimos mucha amistad, muchos amigos. Somos ricos, sin plata.
¿Le queda algún sueño por cumplir? No, ningún sueño más… estoy bien de bien.
El resumen de Adela
¿Cómo se siente Adela, ahora que Salomón cumple 100? Y usted, con 90, también ha vivido mucho…
Gracias a Dios estamos bien los dos, nos llevamos bien, nos damos gustos de lo que uno puede, y lo que no se puede, no se puede, y está.
¿Cómo se puede llegar bien a esta edad?
No tenemos envidia a nadie. Somos felices porque si otro progresa y se pone rico, nos ponemos contentos. Lo único, es que extrañamos mucho a mi cuñado que falleció, casado con mi hermana. Acá tengo solamente a mi hermana, a la que siempre vemos, porque tengo otros cuatro hermanos en Paraguay.
Foto: Salomón con sobrino nieto y sobrino bisnieto.