Escribe Alejandro González
Para la mayoría de las personas occidentales, la Semana Santa es la mayor efusión espiritual del año, y las iglesias y templos se llenan de fieles que concurren a misa y se dejan llevar por los rituales de la Pasión del Señor. Todo eso es muy hermoso; y en algunos países se vive con mucha intensidad y colorido, que da gusto verlo y compartirlo. Pero pocas veces se aborda el tema desde un punto de vista esotérico, teniendo en cuenta que el Maestro Jesús antecede unos 372 años antes de que el Cristianismo fuera la religión oficial del Imperio Romano, y la Iglesia Católica Apostólica Romana comenzara a formar sus bases que la sostienen hoy día. Trataremos de dar algunas pistas para entender que en realidad el Maestro Jesús, enseñaba un alto y profundo esoterismo espiritual, de una manera tan simple, que como solía decir “el que tenga oídos que escuche”; de manera tal, que el que comprendiera sus enseñanzas se elevaría a grandes alturas espirituales, y el que no, se quedaría con la aplicación exotérica y ligera de su gran sabiduría. La Semana Santa trata de la Pasión de Jesús; que más allá de los rituales, esconde un verdadero método para cambiar las situaciones y transmutar lo negativo en positivo; asunto que es posible realizar por cualquiera de nosotros. Para poder cambiar algo de raíz y que sea permanente, es necesario el dolor (léase dolor y no sufrimiento) que te mueva la estantería y te haga plantear las cosas; es por eso que nos ocurren cosas dolorosas en nuestra vida, para tener la profundidad de llegar al meollo del asunto. El problema es que no queremos profundizar; nos da miedo o pereza; la pasión, que significa vivir intensamente, justamente, viene a tu vida para ayudarte a plantearte las cosas seriamente; y no hay nada más doloroso que una traición, con posterior abandono de tus amigos, juicio, castigo y escarnio público, para profundizar y generar cambios radicales en ti.
La mayoría de las personas pierde tiempo en defenderse, enojarse, deprimirse y llenarse de rencor en esas situaciones; el Maestro Jesús, no hizo nada de eso, ya que es una gran pérdida de energía, y esta es muy necesaria para el momento de la crucifixión. Por lo tanto, cuando pasen esas cosas muy dolorosas en la vida, en vez de patalear y disgustarte, aprende de Jesús a observar, meditar y reunir energía. Para qué es necesaria esa energía? Lo que hizo a Jesús grande y reconocido en el mundo entero, fue que a toda esa barbaridad que le estaban haciendo, su respuesta fue: “Padre, perdónalos que no saben lo que hacen”. Para poder dar esa respuesta, se necesita toda la fuerza emocional y mental reunida en la Pasión; y a partir de esa respuesta, se generarán muchos grandes cambios en ti y en todo tu entorno.
Yo sé que tu no eres el Maestro Jesús, pero seguro tampoco vivirás lo que él vivió. Sin embargo, en una escala menor, es posible que seas traicionado por alguien de quien no lo esperas, eso te exponga a un juicio de tus familiares o amigos, recibas algún tipo de castigo social, te repudien o aíslen, te abandonen algunos amigos y te quedes solo en una cruz sin poder hacer nada. Eso te va a traer mucho dolor, que si no pataleas y permites que el dolor haga su trabajo, sin transformarlo en sufrimiento (que es pensar en las consecuencias que eso va a tener), vas a tener la energía suficiente, para que en algún momento, sientas la enorme necesidad de terminar con todo, perdonando a los que te hicieron mal y liberándote a ti mismo de energías nefastas como el rencor. En ese momento podrás perdonar de corazón a todos y ser libre del dolor. Eso es vivir la Pasión de Jesús en carne propia; y eso fue lo que quiso enseñar el Maestro a “los que tengan oído para escuchar”.
En esta Semana Santa, te sugiero, que cuando vayas a la iglesia, en vez de sufrir por lo que le pasó a Jesús, medita en todo esto, y que en realidad era necesario para poder enseñarle a la humanidad, el poder y al fuerza de la Pasión, de que el ser humano tiene una energía enorme, que si no la desperdicia en la queja y rencor, es capaz de cambiar su mundo y el de los que lo rodean. Vive tu propia Pasión y verás un antes y un después que nunca olvidarás.
En los próximos artículos seguiremos profundizando en este tema. Si te interesan estas charlas, quiero recordarte que todos los viernes nos reunimos en la Sociedad Suiza calle Florida 1022 pegado a UCEM, a las 20 hrs. Te esperamos
