Nombre del espectáculo: “El gran Gollete”

Dirección responsable: Pablo Peralta

Letra: Johnatan Sconamiglio

Puesta en escena: Danilo Pandolfo

Arreglos corales: Liliana Tognola

Coreografía: Jose Jaime

Vestuario y escenografía: Luis Griffo

Tiempo: 44, 30”

Un nuevo grupo de humoristas debutan en este carnaval trayendo la frescura a la categoría que es la más difícil de atraer al público con risas.

Un grupo de citadinos cuentan la historia de una fábrica de “golletes” que se les ocurrió formar para darle trabajo y turismo a su pueblo. En el desarrollo de la humorada van ocurriendo diferentes situaciones en las que se aprecia el desarrollo socio-político que derivan desde la creación de dicha fábrica hasta llegar a un desenlace inesperado.

La presentación es enigmática, con una puesta en escena muy bien cuidada donde los bailarines salen de tarimas y realizan pases coreográficos, el coro es aceptable donde está la presencia de Liliana Tognola.

Hay un gran destaque actoral de Pablo Peralta con su personaje “Teodoro” que es el que básicamente lleva el hilo conductor de la historia muy bien secundado por Analía Crespo (Gloria) y Natalia Cocchiararo dos figuras que logran el humor recurrente y el planteamiento de comicidad. La musicalidad folclórica ayuda a ambientar a la ciudad que es referida a Guichón, se observa un vestuario prolijo, las mujeres con polleras largas y colores vivos. Uno de los momentos en que ocmbinan el humor con la música es cuando se disponen a bailar folclore y aparecen las “relaciones” , estos quiebres escénicos son los que le dan la agilidad al espectáculo y no permiten que quede denso. Es de destacar el gran trabajo de iluminación que va acompasado del desarrollo de la historia para que esta vaya adquieriendo una intriga importante. Por otro lado la ayuda del órgano para marcar los efectos de remates de chistes está bien ejecutado porque no sobrepasa a los actores y es adecuado. Hay chistes que son muy viejos que deberían de reverse ya que no generan la respuesta esperada en el público.

El desenlace de la humorada no es el esperado ni tampoco da un cierre convicente, solo se deja al descubierto lo que es el gollete, o la parte superior del cuello o lo que está en el pico de la botella.

Un factor muy importante en el espectáculo es el mensaje final, con la melodía de “nada como ir juntos a la par” un blues muy conocido, la letra habla de lo hermoso que es nuestro Uruguay y las cosas lindas resaltadas. Aquí también la presencia de Natalia Cocchiararo realizando lenguaje de señas significa mucho para las personas sordomudas, la inclusión en este caso juega a favor del espectáculo.

La despedida es muy espontánea, divertida, los integrantes lucen de rojo, combinado con blanco, apliques rojos con detalle de una pluma blanca sobre el lado izquierdo.

Las coreografías son muy efectivas, tienen buen desplazamiento, son ejecutadas con energía y fluidez. Muy buena coordinación, y talento juvenil en los Sínicos que se van y se “meten en tu corazón”

Faltan ajustar algunos detalles de afinación en algunas partes de canciones, sobre todo en los cierres. El ritmo del espectáculo es bueno, habría que mantenerlo e incorporar algún efecto sorpresa para una nueva ronda, Sínicos tiene ganas de seguir creciendo hay que aprovecharlo, talento hay y quedó demostrado.

FDLS