Villa Ansina está a 50 kilómetros de Tacuarembó, en la carretera que une esta última y Cerro Largo; se quedó sin playa de arena, por lo menos en la antigua playita donde los ciudadanos de Tacuarembó iban cada fin de semana, allí debajo del puente de la ruta 26. Pronto quedará también sin arena en los lugares aledaños, donde por ahora se refugia la gente que la visita, y los vecinos del lugar.

Según el alcalde Pablo Ariel de los Santos, la culpa de este mal que aqueja profundamente al turismo de la villa, se debe a la extracción irregular y desmedida de arena, de los médanos del lugar.

El alcalde le comentó a LaOtraVoz de Tacuarembó que hace tres años aproximadamente que la arena del típico lugar turístico se terminó, y que solo queda arena en el lecho del río, mezclada con las piedras. Pero aquella imagen hermosa de la Ansina con sus playas blancas, donde los visitantes y locales pasaban horas de solaz, ya no existe.

Hubo una época que se cargaban carros, junto a los vecinos que se estaban bañando, y eso no provocaba ningún tipo de problemas. El arrastre, sin dudas, cubría los pocos carros que extraían diariamente.

Pero luego llegaron camiones pequeños que sacaban algunos metros cúbicos, y tampoco provocaban daño a la playa y al turismo.

Sin embargo, en los últimos años, los grandes camiones que han estado llegando son capaces de extraer 2.000 metros cúbicos por día, y ahí ya no hay arrastre de arena del río que pueda reponer en las costas, lo sacado.

De los Santos culpa de esto a la extracción sin control ninguno, y a la Dirección de Hidrografía del MTOP, una por el abuso y el organismo del Estado, y otra por la ausencia total de control.

El Municipio de Villa Ansina viene trabajando en un proyecto de ley (o reglamentación) para presentar en la Junta Departamental, que establezca determinados parámetros y prohibiciones en cuanto a la extracción de arena de las faldas del río Tacuarembó, pero la

Actualmente hay gente que tiene permiso para extraer a 300 metros y más del puente, pero lo que no se tiene control es de las veces que entran diariamente. En un principio se habló de prohibir la extracción a 600 metros, pero ahora, ante la gravedad del asunto, se está hablando de prohibir la extracción a menos de 1.500 metros.

La policía del lugar no puede hacer nada, según el Alcalde, debido a que no pueden estar todo el tiempo para saber quién entra a extraer y quién sale con arena, provocando que la situación se maneje con total impunidad por parte de los extractores.

Una de las denuncias últimas es que la zona de El Dorado, a unos 200 metros del puente, están entrando camiones “a cada rato” y sacando los arenales que aún quedan allí.

En trámites que serían rápidos en playas del sur del país, y donde los medios estarían cuidando por la preservación de lugares turísticos, en el norte olvidado, en las faldas del Tacuarembó Grande en nuestra Villa Ansina, parece no importar que se borre del mapa turístico del departamento.