Richard Read es directivo de la Federación de Obreros y empleados de la bebida y además es el coordinador general de los centros educativos que con gran suceso ha puesto en marcha el sindicato al que pertenece.

En Paysandú se inaugurará uno en el mes de marzo en convenio con la intendencia de Paysandú.

En diálogo con 20Once Read aseveró que “la experiencia es reciente, fue largamente trabajada por Fernando Ferreira que siempre tuvo la inquietud y la preocupación para que la Federación tuviera una salida hacia la sociedad. Yo recogí ese planteo en el 2012, trabajamos por un plan de crear una Federación dedicada a los más necesitados que son los niños. Pensamos en un liceo y nos dieron más palo que en las llamadas. En ese momento no pudo tener proyección real pero seguimos insistiendo en dar una mano al chiquilín, al botija, al que está suelto, al que está en la calle, que no tiene mucha alternativa, que si no le das una salida, la que busca es la fácil, la transa, el caño, salir a robar y luego terminan siendo chiquilines marginales”.

Agregó que esos chiquilines “necesitan el apoyo del Estado, de las instituciones, el promedio de vida de estos gurises es de menos de 27 o 28 años como lo demuestran los hechos recientes. Por lo tanto trabajamos en el Consejo de Salarios con la idea de un club de niños, un CAIF, ha habido trabas, hasta que apareció la idea para concretar esto con un centro social y recreativo de la Federación de la bebida”.

El mismo pretende ser un espacio de contención, de apoyo a la enseñanza primaria y al contexto familiar del chico en el contra horario.