Fernando Wilkinson fue un destacado nadador de club Remeros Paysandú en la época que el club del rombo blanco era el rey de la natación uruguaya.

Integró postas ganadoras con el campeonísimo Carlos Scanavino.

De paso por Paysandú visitó el club durante el entrenamiento del plantel dirigido por Bruno Zanetti.

Este fin de semana brindará un curso-taller en Lo del Poliya para volcar sus conocimientos y experiencia.

Se fue a Brasil en 1989 y hasta hace dos años integró el equipo de entrenadores de la selección brasileña.

Hoy está en Belém do Pará, en el norte brasileño llevando adelante un proyecto de natación para chicos de zonas vulnerables de ese estado. La propuesta es que llegen nadadores a planteles.

En diálogo con 20Once y gracias al lindo gesto de Luján Méndez, Fernando de 50 años dijo: «yo me crié aquí en esta piscina en la época de Felipe Vidal y Raymondo. Siempre seguí con la natación, tuve pasajes por varios clubes grandes de Brasil donde aprendí mucho, con grandes entrenadores de nivel».

Vivió en Río, estudiando y nadando y luego se radicó en San Pablo.

«La idea es pasar la experiencia de Brasil aquí, de cómo se trabaja, no es mejor ni peor. Hoy se estila trabajar en equipo. Ojalá que lo puedan aprovechar» agregó Fernando.

Sobre Brasil aseveró «hoy es potencia, por la cantidad de nadadores. Se está reorganizando la natación brasileña, es como todo, hay más cantidad. No es que Uruguay no pueda, aquí también hay potencial».

Entiende que «el gran secreto está en los técnicos, el conocimiento aplicado y en el trabajo, hay que trabajar, no hay otra. La muchachada está difícil, tiene que dedicarse más al deporte».

Sobre el apoyo a los deportistas dijo que «es el mismo problema que hay acá, cuando tienen que estudiar se hace difícil, hay más inversión pero falta».

Agregó que «la crisis está en todos lados, Brasil no es una isla».

Sobre el entrenamiento comentó que «se usa mucho la tecnología y el trabajo es en equipo, no solo el entrenador. La base es un poco diferente, se nada en piscina, en aguas abiertas, hay que hacer de todo».

«La dificultad es grande porque se compite con el fútbol, con internet pero está cambiando un poco» apuntó.

Finalmente destacó que «en Uruguay hay muchas piscinas públicas, eso allá no existe esa estructura».