Tras el acuerdo firmado entre la IDP, el MVOTMA y las Federaciones, se reanudan las reuniones entre la Intendencia y las organizaciones vinculadas al proyecto de la Ex textil.
Históricamente las organizaciones vinculadas al hábitat reclamaron la reforma urbana; el reclamo fue respaldado con propuestas y movilizaciones. Pasaron muchos años antes que Estado tomara el tema y, más allá de los enfoques e instrumentos escogidos, avanzara en un cambio de paradigma.
Al inicio de la década de los 90, el Frente Amplio (FA) se hace de la Intendencia de Montevideo y monta la cartera de tierra; la que permite cierta expansión del movimiento cooperativo. Acceder a suelo con servicios es vital, como lo es la intervención del Estado en el mercado de la tierra. Fue un paso en la aspiración de generar ciudades incluyentes, heterogéneas, democráticas, sin procesos de gentrificación y expulsión de poblaciones a las periferias de las ciudades. Con variantes y peleas se accedía a la tierra, (son conocidas las ocupaciones de tierra por parte de FUCVAM en Montevideo) no siempre en las mejores condiciones y muchas veces extendiendo las ciudades; generando de hecho, dos formas de ciudadanía y altos costos.
En las sociedades modernas el estudio y la planificación de la ciudades comenzó a recobrar significación y fue penetrando en la academia. En la ciudad se tejen vínculos, se exacerban conflictos, se expresan las clases sociales y se coexiste. Es también un espacio en disputa. El país -inserto en un continente profundamente desigual- llegó tarde a estos debates, siendo las organizaciones sociales quieren fueron poniendo en agenda los temas relacionados a la ciudad, su acceso y disfrute entre todos.
Algunos planteos de las organizaciones sociales fueron asumidos por el Estado, particularmente a partir del 2005. Teniendo como basamento la ley de vivienda y urbanización (1968), cuarenta años después, aparecieron la Cartera de Viviendas e Inmuebles de Interés Social (CIVIS), gestionada por el MVOTMA y la ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible (LOTDS). Las instancias de Hábitat de Naciones Unidas, celebradas cada 10 años, aportan elementos para la reflexión y revisión de las políticas.
En Montevideo, en la década de los 90, se viabilizaron experiencias que revitalizaban zonas de la ciudad bastante depreciadas y evitaron expulsión de ciertos sectores de la población. Tal lo que aconteció en ciudad Vieja, Goes y últimamente en Barrio Sur-Palermo. Otras iniciativas como densificar en zonas centrales, recuperar estructuras abandonadas, gravar fincas abandonadas y generalizar las carteras de tierra en los distintos departamentos, se van sumando. A ello se agrega la Estrategia Nacional de Acceso al Suelo Urbano (ENASU) en proceso de elaboración a través del MVOTMA con participación de diversas instituciones, Federaciones, academia e Intendencias.
En el Parlamento, desde hace cinco años espera tratamiento un proyecto sobre “inmuebles abandonados”; al finalizar el 2017 el deliberativo recibió otra propuesta, esta vez, a propósito de los inmuebles “vacíos y degradados”. Las dificultades para hacer primar el interés general por encima del particular explica las demoras, dilaciones y el enorme lobby que existe y permea instituciones y gobiernos para mantener el statu quo. No obstante, dentro del propio sistema, la propiedad privada genera obligaciones.
Necesariamente la densificación urbana -un mayor aprovechamiento en cuanto al uso del suelo- implica compactar ciudad, impugnar la especulación inmobiliaria y facilitar acceso a todo lo que ella genera.
En línea
El proyecto de la Ex Paylana, que recuperará y pondrá en mayor valor una zona intermedia de la ciudad, con servicios, transita las nuevas lógicas. Allí el suelo tendrá diversos usos: habitacional, residencial, comercial y se encastra con el Plan Paysandú de ordenamiento territorial, subsidiario de la LOTDS. Va de suyo que está mensurado el impacto que generará en la zona (habrá seguramente trabajos de simulación) la intensa circulación derivada de la urbanización, tanto de personas, vehículos de todo tipo, asociados a espacios de interconexión, evacuación, accesibilidad.
El proyecto en cuestión, complejo en sí mismo, que prevé una variedad de emprendimientos tiene, en el tema habitacional, un punto de inflexión. Ocho cooperativas de vivienda, totalizando unas 320 viviendas, son parte de las 550 previstas. En estos casos la participación de la población organizada es sustancial. La complejidad del proyecto adiciona, tras llamado a ideas urbanísticas y arquitectónicas, un plan específico. Con el ingrediente de los aportes de las Federaciones.
Acallados los ecos que implicó la firma del Convenio entre la IDP, propietaria del ex predio fabril de 4 ha, el MVOTMA y FUCVAM, FECOVI y el PVS, conviene repasar a qué distancia (y tramiteo) estamos del proceso constructivo. En lo medular el Convenio suscripto garantiza la asignación, en forma directa, por no más de 120 viviendas, de los préstamos a tres cooperativas de las ocho registradas en la Intendencia, en diciembre del 2016. El documento deja establecido que la Intendencia debe fraccionar predio, en tanto vendedor, y enajenar a favor de las cooperativas. Aquí se registra cierto retraso en función de la necesidad de realizar extensión de red de saneamiento y agua potable; las obras correrán por cuenta de la IDP. Las Federaciones plantearon la posibilidad que fueran las cooperativas las que ejecutaran las obras si fueran sencillas; empero se descartó. El trámite de enajenación pasa a la Junta Departamental para su aprobación.
Paralelamente las cooperativas trabajan con sus Institutos Asesores para fortalecerse y cumplir con las exigencias preexistentes y los acuerdos que se alcancen.
Acelerar el paso
Hay otros asuntos para dilucidar, tras presentación de una propuesta de cronograma presentada en abril a la IDP por parte de las Federaciones. ¿Cuándo escriturarán las tres cooperativas?, ¿se facilitará que las restantes puedan ingresar al sorteo 2019? Si el ingreso al sorteo 2019 se maneja con el cronograma usual del MVOTMA parece difícil. Si no ingresaran el año próximo al mecanismo de sorteos deberán esperar al 2020; con la incertidumbre que genera un cambio de gobierno.
Las Federaciones ya hicieron conocer que acordaron que los tres préstamos correspondan a razón de uno por organización. Dado que FUCVAM y el PVS tienen más de una cooperativa dispararán el mecanismo de sorteo entre ellas.
En términos generales, para los neófitos en la materia, la inmensa mayoría de las cooperativas presentadas al llamado del proyecto de la ex lanera, alcanzan a la misma población, tienen el mismo periodo de antigüedad, cuentan con los correspondientes cupos, personería jurídica y estatutos aprobados, Instituto Asesor y número de registro en el MVOTMA. En reunión con las Federaciones y los Consejos Directivos de las cooperativas, la Intendencia -siguiendo planteos del MVOTMA- insinuó aplicar el reglamento de la CIVIS para asignar tierra y préstamo. Las Federaciones descartaron esa vía por su escaso correlato y dilatar proceso.
Precipitar el inicio de tres obras cooperativas (120 viviendas) implica -entre otras cosas- mover el mercado local (barracas, ladrilleros, ferreterías, comercios. Vendedores, etc) y generar fuentes de trabajo en un departamento con una tasa de desempleo superior a la media nacional.
Darío Rodríguez
Asesor temas Vivienda y Hábitat
