Por José Gares

El seminario se llevó a cabo los días 15 y 16 del corriente mes y estuvo centrado en el modelo de desarrollo y los objetivos de desarrollo sostenible.

Lo organizó la agencia de noticias IPS Inter Press Service que tuvo por varios años acuerdos de colaboración con OPI (Prensa del Interior), incluso para la organización de talleres, junto a la Fundación Naciones Unidas, y el apoyo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Naciones Unidas en Uruguay y el Centro de Formación de la Cooperación Española.

20once participó en dicho Seminario-taller realizado en Montevideo.

Objetivos de desarrollo sostenible

Según Álvaro García, Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto este es el segundo reporte país que presenta Uruguay sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible a nivel global, con los que se está fuertemente comprometido.

Un año más se presentaron de manera voluntaria entendiendo que nuestro país puede continuar recorriendo este proceso en América Latina para alcanzar nuevas metas que se traduzcan en un mayor bienestar para su población.

Agenda 2030

Esta es una guía con una mirada integral hacia el desarrollo económico, social, ambiental, cultural y político. El gobierno en su conjunto, trabajando en equipo a nivel de todos los ministerios y organismos, ha asumido la responsabilidad de guiar sus políticas en torno al cumplimiento de los ODS con el objetivo de avanzar en cada uno de ellos hacia el año 2030.

Sin embargo, no hay un solo objetivo de estos 17 que pueda ser encarado por el gobierno solamente; por esto, la discusión se procesa en múltiples espacios de intercambio. Concebimos el camino hacia los ODS con la participación activa de la ciudadanía, organizaciones sociales, el sector empresarial y productivo, y los trabajadores, entre otros.

Para que los ODS sean una realidad en Uruguay necesitamos al sector privado, al mercado, a los empresarios y a los trabajadores, a todas las fuerzas de producción, porque los ODS no son una responsabilidad exclusiva del Estado, sino una responsabilidad país.

Contar con información que aporte al diseño de las políticas públicas es vital; la participación de la academia de nuestros investigadores, nos brinda información certera y con rigor científico respecto al avance en el cumplimiento de los ODS.

El parlamento toma cuenta de los ODS a través de la planificación del presupuesto nacional. Se han relacionado los objetivos estratégicos, las 18 áreas programáticas, con cada uno de los ODS.

El Uruguay viene recorriendo un camino hacia la transparencia, el Gobierno Abierto es una de las líneas de política de Estado relevantes. La OPP ha publicado un portal de transparencia financiera y presupuestaria donde estos aspectos están relacionados con los ODS.

La territorialización de los ODS

Esta ha sido una prioridad entendiendo que en el territorio, en lo local, es donde se conjugan todas las visiones de desarrollo. Para esto estamos llevando adelante un trabajo en el segundo y el tercer nivel de gobierno (intendencias y municipios). En cada lugar se realiza una exposición pública sobre los ODS, talleres a nivel sub nacional con el gabinete del gobierno local y talleres de dialogo consultivo con la sociedad civil, todo ello orientado a explicar y alinear las políticas con los ODS.

El camino hacia el desarrollo sostenible tiene un protagonista, la ciudadanía. No se puede hacer nada, ni siquiera pensar en la enorme tarea que tenemos por delante con los ODS, si no se cuenta con el compromiso ciudadano. Trabajar por los ODS es una invitación a que juntos como nación pensemos mas en el futuro y en como las acciones de hoy repercuten sobre las futuras generaciones.

Cada uno de nosotros ya hace, colabora y participa en acciones que están presentes en los ODS, lo que es necesario es visualizarlo, explicar el aporte, la superación y el compromiso de cada uno. Es por esto que se está trabajando en la realización de una campaña publicitaria denominada, URUGUAY SUMA VALOR para generar el vínculo y el compromiso de todos y todas con los ODS.

Continuemos entonces trabajando juntos, cada uno desde el lugar que nos toca, para construir un país que pueda decir a las próximas generaciones que pensó en ellas y que les entrega una sociedad más justa, más solidaria, más próspera y más sostenible.

Uruguay, una vez más, reafirma su compromiso con la Agenda de Desarrollo Sostenible

Se embarca nuevamente en la realización del Informe Nacional Voluntario, por entender que ha sido una experiencia positiva para el país, que ha permitido establecer la línea de base para varios indicadores, al tiempo que ha puesto en evidencia aspectos en los que es necesario continuar mejorando. Entre estos, se destaca la generación de conocimiento y sistemas de información, dado que la disponibilidad de datos precisos y confiables sobre los diversos temas es un punto de partida fundamental para la definición de políticas públicas adecuadas, que tiendan a satisfacer las necesidades de todos los habitantes.

Reportes                                                                           

El país reporta, a través del Informe Nacional Voluntario – Uruguay 2018, su situación actual y sus principales desafíos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) comprometidos ante las Naciones Unidas para el presente año: ODS 6, “Agua y saneamiento”; 7, “Energía asequible y no contaminante”; 11, “Ciudades y comunidades sostenibles”; 12, “Producción y consumo responsables”, y 15, “Vida de ecosistemas terrestres”, objetivos entre los que se constata alta interdependencia, tanto en las políticas  públicas nacionales vinculadas a cada uno como en los organismos responsables de llevarlas adelante, ya que todos contienen un fuerte componente ambiental, y es en esta perspectiva en la que el país ha comenzado a trabajar fuertemente en los últimos años.

Proceso de elaboración del Informe Voluntario

Comenzó con un mapeo de actores públicos nacionales vinculados a cada una de las temáticas de los ODS a reportar y la realización de reuniones con todos los organismos públicos involucrados. Se propicio el intercambio entre ellos y la definición conjunta de un organismo en el tema que actuaría como responsable en la redacción del capítulo correspondiente. Los organismos que fueron identificados como referentes en cada uno de los ODS, estos son el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente para los ODS 6, 12 y 15; El Ministerio de Industria, Energía y Minería para el ODS 7, y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, conjuntamente con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, para el ODS 11.

El presente resumen del Informe Nacional Voluntario – Uruguay 2018 comienza con la descripción de la metodología utilizada, donde se destaca que en la implementación de la agenda a nivel nacional se promovió el involucramiento directo de las instituciones públicas nacionales referentes en cada uno de los temas, que son las que cuentan con los conocimientos específicos y tienen una estructura definida y en funcionamiento vinculada a la participación activa de actores del sector privado, la academia y la sociedad civil. Así, el informe nacional voluntario resulta de una construcción colectiva entre diversos organismos nacionales.

Luego se presenta una recopilación de los principales procesos nacionales vinculados a los ODS. Se identifican los avances y desafíos en el vinculo de la planificación estratégica de gobierno y las metas de los ODS, así como en el costeo de los ODS y los avances en materia de comunicación a nivel nacional de la agenda 2030, a través de la creación de un sitio web especifico, materiales audiovisuales y una muestra fotográfica itinerante. A su vez, se dan a conocer el seguimiento y la disponibilidad de datos de los indicadores globales. Asimismo, se presenta sintéticamente la situación del país respecto a la cooperación internacional, como herramienta fundamental para la puesta en práctica de ciertas políticas destinadas a cumplir las metas de los ODS.

Seguidamente se destacan brevemente tres temas de suma relevancia en la implementación de la agenda a nivel nacional, desarrollados con mayor profundidad en el informe nacional voluntario, uno se enfoca en la recopilación de los espacios de participación ciudadana existentes vinculados a las temáticas de los mencionados ODS, otro destaca los avances registrados en el país en la incorporación de la perspectiva de derechos humanos como elemento transversal y el ultimo presenta los aportes que han realizado desde el sector privado organizado a la Agenda 2030.

A continuación se presentan infografías y resúmenes de los capítulos específicos para cada uno de los ODS reportados en el Informe Nacional Voluntario – Uruguay 2018, haciendo mención de las principales políticas públicas, el marco normativo de mayor relevancia, los logros y desafíos relacionados con las metas.

Por último, se presentan las principales conclusiones, aprendizajes y desafíos que el país enfrenta en estas temáticas, entre ellas, lograr que toda la población acceda a saneamiento seguro, así como mejorar la calidad de los vertidos en las cuencas prioritarias para mantener la buena calidad del agua ambiental que se ha logrado, satisfacer todas las necesidades energéticas a costos adecuados, procurando la independencia energética mediante políticas sostenibles desde el punto de vista económico y medioambiental, extender la disponibilidad de energía eléctrica a toda la población, en particular a quienes viven en el medio rural, a través del programa URUGUAY TODOS CON LUZ.

Políticas de vivienda y hábitat

Se busca que los territorios y ciudades sean más inclusivos, sostenibles y recipientes con la incorporación de la dimensión ambiental en la planificación, tratando de revertir las consecuencias de las sociedades modernas, como la segregación especial de los distintos estratos socioeconómicos, la destrucción de ecosistemas y la privatización de los espacios públicos. Dado el proceso de fuerte crecimiento que ha tenido el país en los últimos años, esto implica varios desafíos en el logro de producción sostenible, cuidando el medio ambiente y conservando los recursos que forman parte de los sistemas de producción de alimentos.

Por último, está presente el objetivo de avanzar en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, en particular vinculado a los bosques nativos, humedades y pastizales, así como la lucha contra la degradación del suelo, e implementar estrategias de conservación fuera de las aéreas protegidas, lo que se presenta como un desafío a coordinar con el sector productivo.

Procesos Nacionales

La incorporación de la Agenda 2030 ha requerido de un importante esfuerzo de comunicación, revisión y definición de metas nacionales, de la instauración de procesos periódicos de reporte y de la coordinación entre diversos actores y sectores.

En este sentido, al igual que en la pasada edición del Informe Nacional Voluntario, cabe destacar el esquema institucional de conducción, adoptado desde el inicio, que ha facilitado la integración y sustentabilidad de la Agenda 2030, en la medida en que dicho esquema se erige sobre organismos y plataformas ya existentes. En ese marco, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), a través de la Dirección de Gestión y Evaluación del Estado (AGEV), es responsable del monitoreo y la articulación de las acciones asociadas a los ODS, la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI) está a cargo de los asuntos que se relacionan con la cooperación internacional, y el Instituto Nacional de Estadística (INE), de la elaboración y el relevamiento de indicadores.

A diferencia de otros países, en Uruguay no se ha creado una nueva institucionalidad para el seguimiento de la Agencia 2030. Las tres instituciones mencionadas tienen una trayectoria previa y mandatos transversales, lo que asegura una coordinación fructífera que ha sido  respaldada por las autoridades del Poder Ejecutivo en el marco del Consejo de Ministros.

Principales hitos y avances relacionados con la incorporación de los ODS en las políticas públicas en Uruguay

En el primer apartado se mencionan los diversos esfuerzos realizados por el gobierno para promover la integración de los ODS en la agenda pública nacional, así como su comunicación y seguimiento. Se abordan temáticas como presupuesto, planificación estratégica y costeo de los ODS; algunas acciones de comunicación como la web de ODS (www.ods.gub.uy) y la muestra itinerante sobre los principales resultados presentados en el Informe Nacional Voluntario – Uruguay 2017; el monitoreo de las metas e indicadores de los ODS, con el estado de situación de cada ODS en lo que refiere al nivel de disponibilidad de datos para el cálculo de los indicadores y si se calculan indicadores nacionales suplementarios y complementarios, y por último se presenta una síntesis de los aportes que desde la cooperación internacional se han promovido para la Agenda 2030.

La participación de la sociedad civil

Esta ha sido y seguirá siendo fundamental para la elaboración, ejecución, seguimiento y sostenibilidad de las políticas públicas.

En el segundo apartado se presenta una breve síntesis de su participación en los ODS y las temáticas que integran este informe. Se mencionan, por ejemplo, los resultados del proceso Dialogo Social, Uruguay al Futuro y los diversos espacios de participación específicos para cada temática de ODS, como las Juntas Regionales Asesoras de Riego, los presupuestos participativos, el Programa Uruguay Mas Cerca, el Programa Uruguay Integra, los Espacios para la Convivencia y las Mesas de Desarrollo Rural.

En el tercer apartado se trata la temática ODS y territorio. Refiere al abordaje territorial de los ODS en el Uruguay a través del proceso denominado localización de los ODS, que tiene en cuenta los contextos sub nacionales en el logro de la Agenda 2030.

El cuarto apartado vincula la temática de ODS y los derechos humanos. La Agenda 2030 es analizada desde el enfoque de derechos humanos, con un marco teórico y metodológico que facilita su operacionalización y su articulación con otros procesos, lo que permite dotarla de mayor sentido y proyección.

Por último, del valor que la actividad empresarial posee respecto al consumo, la producción, el medioambiente y el mercado, entre otros aspectos del crecimiento y el desarrollo económico, surge la relevancia de llevar la temática de los ODS al sector empresarial. Así, se presentan resumidamente, por un lado, iniciativas provenientes tanto del gobierno como del sector empresarial, que buscaron integrar la temática de los ODS en las agendas y los objetivos empresariales y, por otro lado, dos estudios que informan de qué modo las empresas, tanto públicas como privadas, están abordando la temática de los ODS.

Para nosotros, es fundamental incorporar lo que la gente ya hace a nivel de la familia, de la empresa, del cuidado del medioambiente, la tolerancia, el respeto a los derechos humanos, lo que hace todos los días vincularlo a esa visión más general, a esa visión de que el mundo está yendo hacia un desarrollo más equilibrado en lo económico, en lo social. En realidad debemos apuntar hacia eso y debemos, desde lo público y desde lo privado, fortalecer y marcar aquellas cosas que van en ese sentido, sostuvo el Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Cr. Álvaro García.

Acciones en materia de presupuesto, difusión e indicadores

Presupuesto por resultados, planificación estratégica y costeo de los ODS

Un hito relevante para la incorporación de los ODS en los procesos del Estado uruguayo ha sido su inclusión en el ciclo presupuestal, en los mecanismos de planificación, de monitoreo y de evaluación de resultados del Presupuesto Nacional. Desde el año 2010 el Presupuesto Nacional se comenzó a organizar por aéreas programáticas (AP); estas permiten hacer un mejor seguimiento del gasto público al asociarlo a una lógica de gestión por resultados. Para la Rendición de Cuentas ejercicio 2015, que fue presentada ante el Poder Legislativo en junio de 2016, la OPP realizo un primer esfuerzo de identificación de los objetivos y metas de los ODS en las AP del Presupuesto Nacional; al día de hoy se han ajustado dichos vínculos.

Este esfuerzo de vinculación entre AP y ODS representa un pilar para la incorporación de los ODS en los mecanismos institucionales del sector publico uruguayo, por cuanto permitirá estimar el gasto asociado a cada ODS y sus metas, así como integrar esta mirada en la planificación estratégica de los ministerios y organismos, y así medir tanto los resultados de las políticas públicas como los avances en la Agenda 2030.

Por otro lado, en esta línea y como parte de los compromisos del Plan de Gobierno Abierto, OPP lanzo el Portal de Transparencia Presupuestaria, que ofrece información reutilizable sobre los presupuestos y resultados obtenidos por los organismos del Presupuesto Nacional, empresas publicas y personas públicas no estatales, e informa acerca de cómo los distintos organismos públicos planifican y asignan recursos para contribuir al logro de los ODS.

Por último, a principios de este año OPP se ha embarcado en el desafío de costear los ODS. Es decir, se esta trabajando para poder reflejar, con una cifra global, un aproximado de la “inversión” (publica) que el país adjudica para alcanzar cada uno de los ODS. Se realizo una experiencia piloto de estimación de los recursos públicos invertidos en los ODS 6, “Agua y Saneamiento”, y 7, “Energía asequible y no contaminante”. La metodología para dicha experiencia consistió, en primer lugar, en identificar todos los organismos públicos que contribuyen al logro de cada ODS, para luego distinguir:

  • Objetivos definidos en la planificación estratégica del gobierno vinculados al tema.
  • Programas presupuestales vinculados al tema
  • Proyectos de funcionamiento e inversión que den cuenta de las acciones concretas que aportan al objetivo.
  • Cantidad de recursos financieros que se están destinando a ellas (ejecución anual).
  • Todas las fuentes de financiamiento utilizadas
  • Evaluaciones realizadas en esos programas/proyectos (si las hay), que aporten información acerca de cuan eficiente esta siendo el uso de esos recursos.

Esta experiencia permitió identificar algunas dificultades en el costeo de los ODS. Por ejemplo, en varios organismos no es posible separar los recursos que se destinan a un ODS de los vinculados a otros temas. Este es el caso, por ejemplo, de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA), cuyas funciones son regular, fiscalizar y asesorar en temas de energía, combustible y agua, por lo que tiene participación directa tanto en el ODS 6 como en el 7. Por otra parte, la interdependencia entre los ODS genera complicaciones (en algunos organismos) para aislar recursos destinados a uno u otro ODS, en especial los vinculados a temas ambientales.

Otra experiencia nacional destacable en el costeo de ODS es la que viene desarrollando el Ministerio de Salud Pública (MSP), conjuntamente con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la OPP, en el desarrollo de las Cuentas Nacionales de Salud. Estas consisten en un monitoreo sistemático, integral y consistente del flujo de recursos en el sistema de salud de un país. Constituyen una herramienta diseñada específicamente para suministrar información al proceso de las políticas de salud, incluyendo el diseño y la instrumentación de políticas, el dialogo político, y el monitoreo y la evaluación de las intervenciones de atención de la salud.

Asimismo, ofrecen la posibilidad de comparar los gastos del sistema de salud de un pais con los de otros.

En este sentido, Uruguay avanzo en la estimación del gasto en salud y, en consecuencia, del ODS 3, “Salud y bienestar”, a través de la aplicación de la metodología del Sistema de Cuentas de Salud 2011 (SHA 2011, por sus siglas en ingles), desarrollado por la OCDE, Eurostat y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El MSP construye las Cuentas de Salud del país desde el año 2006, y en enero del presente público un Informe “Cuentas Nacionales de Salud 2011 – 2015”, que incluye un pormenorizado estudio sobre la composición del gasto en salud de Uruguay en ese periodo.

Para finales de 2018 se espera contar con una estimación de costos de los ODS mencionados, como forma de preciar la inversión que efectúa el país en su conjunto, incluida la inversión privada, avanzando en el análisis de la información de Cuentas Nacionales y apoyando las iniciativas de las Cuentas Satélites sectoriales, como la de salud.

Acciones de comunicación, sitio web, material audiovisual y muestra itinerante; URUGUAY SUMA VALOR

Con el fin de dar a conocer los avances con relación a la Agenda 2030 y de sumar iniciativas que contribuyan al logro de los ODS, el gobierno uruguayo, a través de la OPP, lanzo el sitio web www.ods.gub.uy , materiales audiovisuales para campañas de difusión y la muestra #Uruguaysumavalor.

El sitio web ofrece espacios destinados a dar a conocer los ODS a la ciudadanía, ya sea a través de documentos oficiales de divulgación como de materiales didácticos para jóvenes. Asimismo, invita a organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil a presentar propuestas que contribuyan al logro de los diferentes ODS.

En materia audiovisual, se realizaron cortos referidos a los ODS reportados el pasado año que se difundieron a través de redes sociales y hoy se encuentran disponibles en el mencionado sitio web.

En tanto, la exposición “Uruguay Suma Valor”, que fue instalada entre el 7 de noviembre y el 1. º de diciembre del 2017 en la plaza Independencia de Montevideo, retrata algunos proyectos que aportaron al cumplimiento de los siete ODS reportados por Uruguay en el informe voluntario de país presentado el año pasado ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En el presente año la muestra recorrerá todo el país, junto a los Consejos de Ministros abiertos, exponiendo los ODS en el territorio con el objetivo de promover el intercambio, profundizar en el análisis y avanzar en el diseño y la implementación de políticas y acciones para el desarrollo económico local (DEL).

Indicadores de las metas ODS; Seguimiento y análisis de disponibilidad de datos para su construcción

En el seno del Sistema Estadístico Nacional (SEN), espacio en el que el INE tiene un rol rector, funciona un grupo de trabajo referido exclusivamente a los indicadores de los ODS. Los avances del grupo han permitido mantener actualizados los datos e indicadores vinculados a las distintas metas de los ODS y, por lo tanto, informar sobre su progreso, así como completar información requerida por la División Estadística de las Naciones Unidas (UNSTAT) para la disponibilidad de datos.

Síntesis; El aporte de la cooperación internacional a la agenda 2030

A partir de 2018 Uruguay, al igual que Chile y Seychelles, no es más elegible para recibir ayuda oficial al desarrollo (AOD) por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La decisión del CAD se debe a que estos países superaron por tres años consecutivos el nivel de renta per cápita fijado arbitrariamente por el Banco Mundial para ser considerados países de renta alta.

El PIB per cápita, si bien es un indicador simple, no es una buena medida del desarrollo de los países ni de sus necesidades de cooperación, porque implícitamente equipara el desarrollo con el crecimiento económico, lo que no está en línea con el espíritu de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Además, el desarrollo es un proceso y nada mágico sucede cuando se supera un umbral de renta arbitrario.

Si bien Uruguay ha tenido avances significativos en su transición al desarrollo en los últimos años, aún persisten desafíos, como se refleja en el informe nacional voluntario de este año y de el año anterior, cuyo abordaje no requiere solo recursos económicos, sino capacidades técnicas e innovación en políticas públicas, donde la cooperación internacional continúa siendo necesaria para acompañar dicho proceso.

La cooperación también es estratégica para ayudar a derramar los avances logrados en acciones de cooperación con otros países en desarrollo y actúa como incentivo para, entre otras cosas, proteger bienes públicos globales y apalancar recursos privados. Facilita a su vez la creación de alianzas entre los múltiples actores del desarrollo, en el espíritu que promueve la Agenda 2030.

Asimismo, contribuye a mejorar la implementación y el seguimiento de la propia Agenda 2030. En este sentido se destaca que, además del aporte recibido por el Sistema de las Naciones Unidas para la elaboración del VNR 2018, se está ejecutando un proyecto de cooperación sur – sur en el que Costa Rica está compartiendo con Uruguay su política de seguimiento de los ODS. Y en el Comité de Cooperación Sur – Sur de la CEPAL, reunido en mayo de 2018, Uruguay apoyó la creación de la Red para fortalecer las capacidades nacionales para la implementación y el monitoreo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe (Red ODS – ALyC), que trabajará en tres ejes: coordinación, indicadores y cooperación.

Uruguay, con su rol dual en la cooperación internacional, también contribuye al desarrollo sostenible de la región a través de la cooperación sur – sur y triangular, aportando así a una  de las dimensiones que plantea el ODS 17.

En 2016 se ejecutaron 57 iniciativas de cooperación sur – sur, 51 proyectos y 6 acciones, en la tercera parte de las cuales Uruguay fue oferente, en el 26% fue receptor y en el resto cumplió ambos roles. Esto muestra que, si bien Uruguay ha tenido avances en su desarrollo, sigue necesitando aprender de otros países y socios para mejorar sus políticas.

Los países con los que en 2016 Uruguay tuvo actividades de cooperación sur – sur en las que su rol fue principalmente de oferente fueron Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Paraguay. Al igual que en 2012 y 2014, el sector Salud sigue siendo el más dinámico en las iniciativas de cooperación sur – sur. Como oferente, Uruguay se sigue destacando en Salud, Gobernabilidad y Protección social, pobreza y cohesión social, y en las iniciativas bidireccionales, en las que Uruguay es tanto oferente como receptor, se destacan las aéreas de Salud, Agropecuaria e Industria y pymes.

Por otro lado, en 2016 estuvieron en ejecución doce iniciativas de cooperación triangular con Uruguay, lo que implica un aumento muy significativo respecto a las cinco activas en 2014. En esta modalidad Uruguay también tuvo un rol dual, en siete de las doce iniciativas fue oferente. En las cinco iniciativas en las que Uruguay fue oferente en esta modalidad de cooperación, contribuyó al fortalecimiento de capacidades en Paraguay, República Dominicana y otros países de la región, y uno de los proyectos en ejecución trabajará con Mozambique.

En este rol dual, Uruguay aboga por converger hacia un sistema de cooperación internacional sin exclusiones, “que no deje a nadie atrás”, que este a la altura de los compromisos de la Agenda 2030 y que, aunque ponga el acento en aquellos países que tienen mayores desafíos y menor capacidad para movilizar recursos propios, posibilite esquemas de cooperación para todos los países en su transición al desarrollo de acuerdo con sus condiciones y necesidades.

Síntesis; La participación ciudadana en los objetivos de desarrollo sostenible

La participación de la sociedad civil ha sido y seguirá siendo fundamental para la elaboración, la ejecución, el seguimiento y la sostenibilidad de las políticas públicas. En Uruguay se viene trabajando fuertemente en la generación de ámbitos de participación en los que la ciudadanía y la sociedad civil organizada puedan incidir en el ciclo de la política pública. Uno de los hitos más recientes al respecto fue la realización por la Presidencia de la República del llamado Dialogo Social, que cumplió el cometido de ser un espacio de discusión e intercambio con la sociedad uruguaya orientado a generar insumos para producir una estrategia de desarrollo sostenible del país a mediano y largo plazo.

Este evento se dividió por mesas temática, con varios encuentros para cada una de ellas, en las que tanto las instituciones de gobierno como la sociedad civil presentaron y debatieron sus proyectos, planes y perspectivas. El contenido de dichas mesas abarcó todas las temáticas de ODS, así como otros temas de interés.

Se han realizado también otros eventos directamente enfocados a la temática de los ODS, con la intención de sensibilizar e informar, en los que se priorizaron los desafíos de desarrollo del territorio y se incorporó la visión de la sociedad civil y el sector privado.

Se realizo un primer acercamiento de los ODS en el territorio, con el involucramiento de la sociedad civil y actores locales, para posteriormente identificar el desafío prioritario para el desarrollo de la región considerada, bajo la consigna y los principios fundamentales de los ODS, integralidad de las dimensiones sociales, económica y ambiental, abordaje multinivel y foco en que nadie se quede atrás. Se mapearon los desafíos territoriales, que fueron identificados, priorizados y vinculados con los ODS.

Dado que las metas de los ODS que se reportan tienen una alta prevalencia de factores ambientales, los espacios en los que se trabaja en conjunto con la sociedad civil contribuyen a más de un ODS. El caso más concreto es el de la Comisión Técnica Asesora de Medio Ambiente (COTAMA), un espacio asesor en el que participan representantes de todos los ministerios, de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), el Congreso de Intendentes, la Universidad de la República (UDELAR), cámaras empresariales y trabajadores, y diversos actores de ONG ambientales del país. La Comisión trabaja en temas vinculados a cuatro de los ODS que se presentan en esta oportunidad, los ODS 6, 11, 12 y 15.

En la sección referida a esta temática en el informe nacional voluntario se indican los espacios en los que la sociedad civil participa en conjunto con actores del gobierno nacional, según el ODS al que este asociado el trabajo en dicho espacio. De forma similar se vinculan las propuestas surgidas del Diálogo Social con las metas de los ODS que se presentan en el informe.

Síntesis; Abordaje territorial de los objetivos de desarrollo sostenible en el Uruguay

Los gobiernos sub nacionales cumplen un papel importante en la aplicación de los ODS a nivel territorial. Este proceso se denomina localización de los ODS porque tiene en cuenta los contextos sub nacionales para alcanzar la Agenda 2030. En este sentido, otorga un marco de acción para políticas de desarrollo a nivel local e impulsa, a su vez, acciones desde abajo, involucrando a la sociedad civil y la participación ciudadana para el cumplimiento de los ODS.

La localización de los ODS es una oportunidad para reorientar las prioridades y necesidades locales y contribuir a un nuevo marco, demostrando más claramente y con mayor precisión cómo el trabajo de los gobiernos locales contribuye a reducir la desigualdad y lograr los objetivos de desarrollo a nivel nacional/global.

Si bien el rol de los gobiernos sub nacionales en la implementación de los ODS dependerá de cada realidad territorial, se considera fundamental que los gobiernos departamentales inicien un proceso de trabajo inclusivo y participativo de localización de los ODS, involucrando no solo al gabinete departamental, sino también a la sociedad civil y a la población en su conjunto.

En octubre de 2017, OPP – DDIP inició una primera fase de trabajo de sensibilización y difusión de los ODS en el territorio, a través de tres actividades a nivel departamental:

  • Exposición pública sobre ODS: Difusión e información sobre los ODS a la ciudadanía a partir de una muestra en espacios públicos y eventos relevantes de cada localidad.
  • Trabajo con gabinetes departamentales: Trabajo conjunto con el PNUD dirigido a visualizar como los ODS están reflejados en los objetivos y metas sub nacionales, a fin de que el gobierno departamental tenga una visión general del nivel de alineación con las metas de los ODS.
  • Diálogo consultivo con la sociedad civil y el sector privado: A través de jornadas taller o entrevistas en profundidad, se trabaja para identificar las prioridades territoriales en el marco de una Agenda de Desarrollo Sostenible, así como los desafíos, limitaciones y potencialidades de cada territorio.

Se busca elaborar una hoja de ruta de localización de los ODS en los territorios, cuya posterior discusión implica aprobar e integrar las prioridades y compromisos en el marco de las acciones a desarrollar por los departamentos. Asimismo, es importante para este proceso hacer una devolución pública de esta primera fase en el ámbito local, involucrando no solo a los actores que participaron en la realización de este primer diagnóstico y priorización, sino también a la ciudadanía en su conjunto, ya que es clave la apropiación local de este proceso.

Logros y desafíos del proceso de localización ODS en Uruguay

  • A junio de 2018, inicio del proceso de localización de los ODS en nueve departamentos, Flores, San José, Lavalleja, Rivera, Cerro Largo, Florida, Canelones, Rio Negro y Rocha.
  • Coordinación interinstitucional para la localización de la Agenda 2030, trabajo conjunto con PNUD Uruguay, el cual ha involucrado también a otros actores, como CIESU, AUCI, gobiernos departamentales, municipios, actores de la sociedad civil, del sector privado y del sector educativo.
  • Proceso de difusión y sensibilización en la ciudadanía, mediante productos de comunicación, videos, canciones y exposición pública en ocho locaciones del interior del país.
  • Acuerdo de trabajo con el Plan Ceibal para impulsar los ODS con sus distintas plataformas y actividades, llegando a estudiantes y docentes de todo el país.
  • Implementación del Concurso para Jóvenes Comprometidos ODS, con foco en personas de entre 18 y 29 años, orientado a impulsar el desarrollo sostenible en todo el territorio nacional.

Síntesis; Enfoque de derechos humanos en los objetivos de desarrollo sostenible

La definición de estándares relativos a los ODS propone contenidos de derechos humanos en la medida en que establece condiciones de la dignidad humana que deben garantizarse a todas las personas. Analizar la Agenda 2030 en el marco del enfoque de derechos humanos permite dotarla de mayor sentido y proyección y analizarla con un marco teórico y metodológico que facilita su operacionalización y su articulación con otros procesos.

En esta línea, en Uruguay se ha iniciado el trabajo con el análisis de los ODS y los derechos humanos aplicados al derecho a una vivienda adecuada. Este esfuerzo tiene como referencia un convenio firmado recientemente entre el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Presidencia de la República (OPP) y la Secretaria de Derechos Humanos de Presidencia de la República.

En la normativa nacional, el derecho a la vivienda aparece consagrado en el artículo 45 de la Constitución de la República, cuya definición genérica no llega a precisar el significado. En la Ley del Plan Nacional de Viviendas de define explícitamente el concepto de vivienda adecuada y se establecen los estándares (contenidos y umbrales) que lo constituyen.

Las definiciones de los atributos y contenidos del derecho a una vivienda adecuada incluida en las normas permiten seleccionar indicadores para relevar tanto los déficits en la satisfacción de cada uno de ellos como la desigual distribución de la satisfacción según poblaciones (al relacionar los datos surgidos de esos indicadores con los de variables de población y territorio).

El ejemplo presentado y desarrollado con mayor profundidad en el informe nacional voluntario, muestra que el enfoque de derechos humanos sigue siendo un marco que es preciso explicitar y desarrollar, y que resulta fundamental profundizar la relación entre estos derechos y los ODS.

Los ODS ofrecen una oportunidad única para promover estrategias de desarrollo que contribuyan a la protección y el cumplimiento de los derechos humanos, a través de la política y los recursos nacionales, la colaboración internacional y los flujos financieros globales.

Síntesis; Los objetivos de desarrollo sostenible y el sector emprsarial

Dado el valor que la actividad empresarial posee respecto a varios aspectos del crecimiento y el desarrollo económico, surge la necesidad de hacerla participe de la Agenda 2030 y de los ODS.

En esta línea, en el informe nacional voluntario se presentan, por un lado, varias iniciativas promovidas por el gobierno y el sector empresarial que buscaron integrar la temática de los ODS a las agendas y los objetivos empresariales. Entre ellas se cuentan, por ejemplo, los talleres “Trabajo decente y derechos humanos”, “Las empresas ante el reto de los ODS, la RSE y los derechos humanos”, “Los ODS como herramienta para la sostenibilidad de los negocios”, el evento “Derechos humanos y medio ambiente, avances y desafíos para el desarrollo sostenible” y la conferencia sobre “Los ODS y su importancia para las empresas”.

Por otro lado, se presentan los resultados de dos estudios que muestran como las empresas, tanto públicas como privadas, están abordando la temática de los ODS. Uno es el segundo estudio de Deloitte Reportes de sostenibilidad. ¿Qué están comunicando las empresas en Uruguay?, el cual releva las tendencias de las empresas en cuanto a cómo comunican sus esfuerzos y desempeño en temas sociales, económicos y medioambientales. En esta edición se incorpora un nivel mas de análisis, considerando los contenidos propuestos por el estándar Global Reporting Initiative (GRI) y su vinculación con los 17 ODS. El otro estudio es la encuesta de DERES “Las empresas y los ODS”, que da cuenta del nivel de conocimiento e involucramiento de las empresas relevadas respecto a los ODS.

Principales resultados del estudio realizado por deloitte Uruguay y de la encuesta llevada a cabo por deres (empresas por el desarrollo sostenible)

Los reportes de sostenibilidad son la herramienta por excelencia que utilizan las empresas para comunicar y difundir sus impactos y desempeño en materia de sostenibilidad. En este sentido, muchas empresas en el mundo comunican su contribución a los ODS a través de sus reportes.

En marzo de 2017, Deloitte Uruguay publico su estudio Reportes de sostenibilidad, ¿Qué están comunicando las empresas en Uruguay?, edición 2017. En este se revelaron más de 600 empresas y, luego de un proceso de depuración en el que se destacaron los reportes que no alcanzaron un nivel básico de desarrollo, se obtuvo que en Uruguay son 34 las empresas que tienen algún tipo de reporte de sostenibilidad disponible, de alcance exclusivamente local, que refiere al año 2015 y/o 2016.

La alineación de los reportes con los ODS es incipiente. De estas 34 empresas, solo el 12% menciona explícitamente los ODS en sus reportes. Cabe aclarar que los ODS fueron ratificados en 2015 y los reportes analizados cubren el periodo 2015 – 2016. Debería esperarse que en los proximos años las empresas comiencen a rendir cuentas de su desempeño en relación con los ODS en sus reportes de sostenibilidad.

Grado de presencia de los ODS en los reportes de sostenibilidad de las empresas consultadas

Los ODS con más presencia en los reportes uruguayo son el 4, Educación de calidad, el 5, Igualdad de género, el 8, Trabajo decente y crecimiento económico, el 10, Reducción de las desigualdades, el 12, Producción y consumo responsables, el 16, Paz, justicia e instituciones solidas y el 17, Alianzas para lograr los objetivos, con los cuales más del 70% de las empresas incluye al menos un tema directa o indirectamente relacionado. En un segundo lugar, entre el 30 y el 70% de las empresas reporta al menos un tema vinculado con los objetivos 1, Fin de la pobreza, 6, Agua limpia y saneamiento, 7, Energía asequible y no contaminante, 9, Industria, innovación e infraestructura, 11, Ciudades y comunidades sostenibles y 13, Acción por el clima. Los ODS con menos presencia, menos del 30% de las empresas analizadas son, el 2, Hambre cero, el 3, Salud y bienestar, el 14, Vida submarina y el 15, Vida de ecosistemas terrestres.

Como concluye el informe de DERES, los ODS implican grandes oportunidades y desafíos para las empresas. Si bien el 98% de estas considera a los ODS entre “muy relevantes” y “relevantes” para el sector empresarial, solo un 31% realizo un trabajo de alineación, un 48% identifico los ODS clave para su negocio y apenas un 21% definió objetivos específicos e indicadores. Esto evidencia un largo camino por recorrer.

Desafíos

El sector privado está en una fase inicial de conocimiento de los ODS en general, del rol que las empresas pueden desempeñar para alcanzarlos y, en particular, de los beneficios que trabajar con los ODS puede generar para las propias organizaciones.

En este sentido, las posibles oportunidades y desafíos para las empresas en Uruguay son:

  • Sensibilización y difusión, concientizar a las empresas sobre las implicaciones de los ODS en los negocios, profundizando en el entendimiento no solo en el sector empresarial sino en toda la sociedad, con el objetivo de percibir la importancia y el valor de alinear la agenda empresarial con la Agenda 2030 del desarrollo sostenible.
  • Formación y capacitación, capacitar a las empresas sobre los desafíos y oportunidades particulares de los ODS en su propia actividad, a efectos de dotarlas de las capacidades necesarias para identificar los aspectos clave de su negocio que tienen la potencialidad de contribuir a los ODS.
  • Planificación y gestión, acompañar a las empresas en la elaboración de planes orientados a integrar objetivos y metas específicos de gestión en sus actividades y procesos a través de la cadena de valor, particularmente en empresas grandes y medianas, estableciendo indicadores y mecanismos de mediación de impacto.
  • Comunicación y reportes, preparar a las empresas para integrar la difusión de sus contribuciones a los ODS en sus canales de comunicación, en particular en los ciclos de emisión de reportes.
  • Alianzas y sinergias entre el sector empresarial y las autoridades publicas, establecer un diálogo continuo y fortalecer el trabajo en conjunto a efectos de generar las sinergias necesarias para el cumplimiento de los ODS, a través de la coordinación y la implementación de políticas públicas orientadas a la actividad empresarial y el desarrollo de mecanismos de incentivos que motiven y faciliten a las empresas el trabajo en pos del cumplimiento de los ODS.

Conclusiones y desafíos de la implementación de la Agenda 2030

A partir del Informe Nacional Voluntario – Uruguay 2018 se puede destacar una serie de avances en la implementación de la Agenda 2030.

La incorporación del enfoque de derechos humanos, la mirada del sector empresarial y la localización de los ODS en los ámbitos locales constituyen progresos en la implementación de la agenda en el país. Será necesario seguir adelante, ampliando la participación del sector empresarial, tanto público como privado, e integrando la agenda 2030 a la planificación territorial de los gobiernos departamentales y locales.

Los próximos pasos identificados a partir de los dos informes nacionales voluntarios presentados por Uruguay son: Ampliar y profundizar el involucramiento de actores clave, Parlamento, partidos políticos, sindicatos, sector privado, academia, asociaciones civiles en el proceso de revisión e implementación de la Agenda 2030, especialmente en torno a la priorización de las metas ODS y la definición de metas nacionales , y profundizar la alineación de la Agenda 2030 con el Plan de Desarrollo de Uruguay 2050 que se está elaborando.

Las síntesis de los capítulos de cada ODS presentados en este informe permiten destacar una serie de avances y desafíos del país en su “transformación hacia sociedades sostenibles y resilientes”.

Acceso al agua potable y al saneamiento (ODS 6)

Son derechos humanos fundamentales establecidos en la Constitución de la República. Actualmente, el 99,4% de la población tiene acceso al agua y el 95,2% tiene acceso a agua segura. Uruguay cuenta con una política de aguas y una planificación asociada que atiende todos los aspectos abarcados por los ODS en la materia. Los logros del país están principalmente vinculados con la gestión integrada, sustentable y participativa de las aguas y la presentación de los servicios de agua y saneamiento. Los desafíos en torno a este objetivo se centran en la obtención de inversiones requeridas en el sector, la instrumentación para mejorar el acceso a agua segura de la población rural dispersa, y la gestión integrada de las cuencas nacionales, cuencas transfronterizas y aguas subterráneas transfronterizas.

Materia energética

Uruguay ha transitado un camino exitoso en esta materia (ODS 7), que lo ha posicionado a la vanguardia en la utilización de energías renovables en el mundo. La clave radica en una política de Estado de largo plazo un marco institucional y regulatorio solido. El país es uno de los más electrificados de América Latina, con una tasa de electrificación del 99,7%.

Se ha logrado el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables, y modernos, con un destacable aumento del componente renovable, y se ha asegurado la inclusión social con programas tales como Electrificación Rural y Canasta de Servicios. Asimismo, Uruguay ha avanzado significativamente en la incorporación de energías renovables en la matriz energética, fundamentalmente en la matriz de generación eléctrica, con lo que ha logrado una menor dependencia de factores climáticos y una matriz más robusta. La matriz de generación eléctrica en 2016 estuvo compuesta por un 3% de participación de fuentes fósiles y un 97% de fuentes renovables.

A su vez, resulta necesario promover una mayor utilización de la energía eléctrica en usos no tan desarrollados en el país para esta fuente, como el transporte de pasajeros, una mayor penetración de fuentes eléctricas en usos como la calefacción, a fin de sustituir los derivados del petróleo, una mayor y mejor utilización de la infraestructura ya desarrollada, y la consolidación de una red eléctrica inteligente (Smart Grid).

Trabajar por el objetivo de ciudades y comunidades sostenibles, resilientes y seguras (ODS 11)

Esto implica necesariamente planificar y gestionar el desarrollo urbano de una manera integral, teniendo en cuenta aspectos sociales, económicos y ambientales.

Para ello se ha desplegado un conjunto de políticas y programas que han mejorado las condiciones de habitabilidad y han facilitado el acceso a la vivienda asequible, atendiendo a la diversidad de situaciones y necesidades previstas en el plan quinquenal de vivienda.

Transporte

Casi todas las ciudades de más de 30.000 habitantes poseen servicios de transporte público. Una de las principales preocupaciones es el incremento del parque automotor, que aumenta la necesidad de promover la movilidad sostenible y gestionar la movilidad de las ciudades.

A su vez, para asegurar la sostenibilidad y la resiliencia al cambio climático de ciudades y comunidades, se han dado importantes avances con la aprobación de la Política Nacional de Cambio Climático, la formalización del Plan Nacional de Adaptación en Ciudades e Infraestructura y de la Política Nacional de Gestión Integral del Riesgo, la identificación de los afectados por eventos climáticos y la elaboración de mapas de riesgo de inundación. Es esencial continuar desarrollando sistemas de alerta temprana para la mitigación de desastres naturales, así como profundizar en el análisis de riesgos y en el desarrollo de herramientas de prevención y manejo.

Gobernanza urbana

A partir de la sanción de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible se han aprobado en el país 75 instrumentos de ordenamiento territorial y desarrollo sostenible, que cubren al 98% de población urbana. Lograr que la planificación territorial incluya efectivamente  los criterios de adaptación al cambio climático es un desafío para el gobierno central y los gobiernos locales.

Consumo y producción responsable (ODS 12)

Uruguay cuenta con un marco normativo y políticas públicas que propician la gestión sustentable de los recursos hídricos, el uso responsable y sostenible de los suelos y aguas superficiales, la utilización de tecnologías limpias, la disminución de de la generación de residuos y el empleo de envases reutilizables, entre otros. Se está impulsando la mejora del desempeño ambiental de los sectores productivos a través de diversos planes y programas, como el régimen de Evaluación de Impacto Ambiental y el Sistema Nacional de Transformación Productiva y Competitividad, que busca promover el desarrollo económico e innovador con sustentabilidad, equidad social y equilibrio ambiental y territorial.

Si bien Uruguay ha dado pasos en la incorporación de la dimensión ambiental en los procesos de desarrollo, aun es preciso profundizar las acciones que permitan garantizar modalidades de producción y consumo sostenibles.

El desarrollo y la implementación de políticas e instrumentos de gestión vinculados le han permitido a Uruguay avanzar en la conservación y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres (ODS 15). Se destacan el desarrollo y la implementación de la Estrategia Nacional de Biodiversidad 2016 – 2020, el Plan Estratégico del Sistema Nacional de Aéreas Protegidas y la ratificación de Protocolo de Nagoya. Actualmente se está trabajando en una Estrategia Nacional de Bosque Nativo, para controlar la degradación ocasionada por la invasión de especies exóticas.

No obstante, el grado de avance en este objetivo es dispar. Las áreas que presentan mayores avances son aquellas relacionadas con la conservación y el uso sostenible de los ecosistemas y la gestión forestal sostenible. Aquellas relacionadas con los hábitats naturales y especies amenazadas, la caza y el tráfico de especies y la implementación del Protocolo Nagoya tienen un grado de avance parcial. Por último, la lucha contra la desertificación, el control de especies exóticas invasoras y la integración de la biodiversidad en la planificación han tenido un avance más lento.

Dado el importante aumento en la producción que se ha venido dando en el país en los últimos años, en particular aquella basada en el sector agropecuario, surge un elemento central sobre el que es necesario continuar trabajando, la coordinación y la búsqueda de integración entre el sector productivo y la conservación de la biodiversidad.

Uruguay continuara sumando valor al logro de los ODS en el marco de la Agenda 2030, promoviendo activamente el desarrollo de prácticas de producción y consumo sostenibles, incorporando la dimensión ambiental en las actividades socioeconómicas y consolidando las capacidades institucionales y de la ciudadanía para la protección de los ecosistemas, para avanzar hacia la construcción de ciudades más inclusivas y resilientes.