En diálogo con los coordinadores de los Museos departamentales Alejandro Mesa y Enrique Moreno, se refirieron a la muestra “Territorios en movimiento” de inminente estreno.

La visita al museo nos causó una gratísima impresión en todo sentido. Lo audiovisual sin dudas que aporta un aire renovado, moderno.

Una buena razón para visitarlo en familia, allí frente a la intendencia una excusa para disfrutar de los cambios y reencontrarse con nuestra historia que los entrevistados contaron a nuestro medio.

Los coordinadores indicaron que “se hizo una reformulación del espacio, es una muestra permanente. Los museos departamentales manejamos dos criterios de muestras, por un lado las muestras temporales y por otro lado las muestras permanentes. Las temporales muestran un flujo de público, una dinámica constante, dependiendo del contenido de esa muestra va a haber un criterio distinto y luego vendrá otro público diferente en función de otra muestra”.

La muestra de marras es de carácter permanente.

La misma “abarca 200 años de historia y tiene que ver con esa vaga idea del proceso fundacional de Paysandú. Esta muestra que reabrimos ahora la hicimos acondicionando la infraestructura. Mejoramos el piso que era una moquete, se sacó y se llevó al piso original. Es  una versión rústica pero también es importante para el cuidado de las colecciones” afirmaron.

No es sencillo abarcar 200 años de historia pero los coordinadores sostienen que “hay un criterio de selección a la hora de tener contenidos. Desde la coordinación de museos lo desarrollamos, para tener nuevos relatos de viejos temas como es el caso del legado jesuítico guaraní de Paysandú.  Se trabaja con formato audiovisual para acercar al público joven, nos permite reconstruir en nuestro imaginario esa historia que es casi desconocida por la mayoría, por la influencia guaraní en nuestros territorios”.

Confiesan que “se ha trabajado con criterios museísticos modernos en relación al tema y con bibliografía actualizada vinculada a la arqueología, sobretodo con las fuentes guaraníes. Nosotros tenemos más influencia guaraní y guenoa minuan que charrúa. Pero eso
es para otro debate” repican.

¿Qué pasó antes?

“La gente tiene presente la defensa de Paysandú de 1864 pero ¿qué pasaba antes? Antes del proceso artiguista y ¿antes? Hay comunicados de época como el de Jorge Pacheco que le escribe a un marqués dando su parecer sobre Paysandú. Describía a Paysandú como la sinagoga de todos los vicios reflejando de esa manera su antisemitismo. Era una zona no tan ajustada a los poderes centrales de Montevideo o Buenos Aires. Se hablaba de los indígenas como infieles en aquel entonces, había un prejuicio de la sociedad española. Aquellos que no se sometían a los poderes religiosos eran infieles”.

Se estereotipaba en la época de la colonia, incluso con el tema de la diversidad cultural.

Agregan que “hicimos una selección del período de 1800-46 en el que trabajamos seis hitos vinculados a la historia de Paysandú que se van a conectar cada uno con un objeto de la época. Los museos son lugares para hacer guiones de la historia local pero también para colecciones de objetos vinculados a la historia. El reto era lograr conseguir objetos que pudieran conectar a estos documentos y que a su vez estos sujetos contaran algo. Por ejemplo en 1823 Paysandú le solicita al cuartel general de Guadalupe la posibilidad que tenga su propio cabildo y en ese contexto se llamaba Villa Lecoreana de Paysandú en honor a Lecor, ni más ni menos que quien había expulsado con sus tropas a los artiguistas. Paradójicamente luego se celebra en Paysandú el mes del artiguismo. Imaginate como se mueve esta historia entre paradojas y contradicciones. Nosotros encontramos monedas vinculadas a la época que tienen su propia historia, no había moneda circulante, había monedas que a su vez tienen su propia historia. Era de las provincias unidas, de Buenos Aires. Y había monedas españolas también”.

Mesa se refiere al pasado, “los pasados son alteridades, los pasados son otra cosa, pero es importante tomar contacto con ellos, siempre hay un valor de ese pasado que está presente en nuestra contemporaneidad, en nuestro tiempo”.

Otro mojón importante fue 1846 en el contexto de la segunda defensa de Paysandú que es el ataque de Rivera el 26 de diciembre en la defensa de Felipe Argentó. “¿Qué objeto exhibíamos? Justo tenemos las divisas para poder entender esta historia que va de 1836-51 pero a nivel local tiene impacto en una contienda” apuntan.

Se hizo una línea del tiempo con referencia a la dimensión local, regional y trasnacional.

A saber, en 1833 el Reino Unido ocupa las islas Malvinas, también en ese año se abolió la esclavitud cuando el viajero Arsenio Isabel llega a Paysandú y nos describe con características singulares.

También hay grupos sociales olvidados que aparecen en documentos que son los afrodescendientes de aquella época. Además van a tener cierto protagonismo en la defensa de Paysandú pero no aparecen en las fotografías. Los documentos los sacan a la luz.

La defensa en el mundo

La gesta heroica de Paysandú tuvo trascendencia a nivel mundial. Nos recuerdan los coordinadores que “los medios de comunicación de la época mostraban la visión, Harper de Nueva York, el London News y Le Monde ilustré, tres prestigiosos medios que ponían la defensa de Paysandú en la marquesina internacional” concluyen.