Escribe Juceda
Su entrenador, Julio Acosta, la campeona y su madre Mónica, en Arequipa luego del triunfo de Manuela.
La gran María Elena le preguntó a aquella Manuelita de Pehuajó “¿dónde vas?” Si repitiera esa pregunta a nuestra Manuelita, uruguaya y de Paysandú por más señas, ésta le contestaría “a Perú, a traer oro”. Como guía para hallar ese oro, debajo de su brazo llevaba el flamante título nacional en lanzamiento de jabalina.
Y deportista debía salir. Si o si. Su padre, Eduardo, campeonísimo en el arco de Bella Vista. Su madre, Mónica , profesora de Educación Física. Sus tíos maternos, Juan Ramón, reiterado campeón como jugador y entrenador; Charles de los excelentes futbolistas que ha dado Paysandú en su momento. Su tío paterno, Gustavo, tambien destacado futbolista bellavistence.
Por todo esto, en esas venas de Manuela y a raudales corre sangre deportiva.
Hacía poco había tirado bien lejos la jabalina y con sus 14 años fue campeona nacional, incluso dando ventajas de edad en su categoría.
Por eso con otros sanduceros (cuatro) integró la delegación uruguaya a los Juegos Sudamericanos Escolares en Arequipa, Perú.
Y allá tiró más lejos aun su jabalina Tan es así que batió su record nacional, se vistió de oro y subió al podio “1”.
Manuela Rotundo Silvera es otra sanducerita que desde el exterior regresa con una medalla de oro colgada de su cuello. Para que lágrimas rebeldes, pero de alegría, emocionen a su familia y que a los sanduceros les hagan hinchar el pecho de orgullo.
Junto a Manuela y el profesor Julio Acosta, en la delegación uruguaya también estaban los sanduceros Sebastián Alza, Leonidas Martínez, Luis Rivas y Valentina López.
Cinco sanduceros, Colonia 2, Fray Bentos 1, Mercedes 2, Treinta y Tres 1 y Montevideo 5 integraron la embajada celeste.
