Fabián Mannise Téc: en Jardinería y en Horticultura

La naturaleza en la presente estación va marcando su propio ritmo y en tal sentido las tareas a emprender tanto en la huerta como en el jardín deben adecuarse a ella. Es momento de meter las manos en la tierra, de limpiar, sanear, plantar y organizar. Hay que observar bien las plantas que se tienen tanto en el interior de la casa, como en el exterior para saber cómo reciben el cambio de temperatura. Por ejemplo; si has tenido hasta ahora al aire libre plantas subtropicales, es hora de protegerlas llevándolas al interior. Es época de plantar  bulbos dejacintos,narcisos, anémonas, yfresias, que poco a poco irán apareciendo en la superficie de las macetas. También es el momento de plantar leñosas, árboles ornamentales, frutales, coníferas, arbustos y rosales. Tener en cuenta que los manzanos, perales, cerezos, y algunos ciruelos, necesitan ser ubicados en parejas a fin de conseguir su polinización. Asimismo es menester protegerel pie de los ejemplares recién plantados (arbustos y rosales, por ejemplo). Para ello se puede utilizar una capa de hojas, abono, compost (fertilizante compuesto de residuos orgánicos), estiércol u otro material orgánico Ello mantendrá las raíces a salvo del frío y conservará el agua necesaria. En materia de riegos, se impone espaciarlos en virtud que las lluvias en ésta época son  bastante frecuentes. Dentro de la vivienda cuando se comience a usar la calefacción, hay que pulverizar con agua el follaje de las plantas que allí se tengan. La frecuencia deberá ser cada tres días, a fin de crear humedad ambiente y compensar la sequedad generada.

En otro orden es aconsejable no fertilizar hasta la primavera las plantas de hoja y disminuir de a poco en aquellas que tienen flor. Si se desea que las jardineras luzcan con flores; las especies más comunes de la estación son las violetas, caléndulas y pensamientos.

Si se tienen árboles ya crecidos y arbustos en el jardín, hay que iniciar podas de saneamiento de ramas secas y enfermas. Ya en invierno habrá que abordar podas de limpieza más drásticas. El césped también debe ser motivo de atención; hay que replantargramilla y reducir también el riego.Teniendo en cuenta que las temperaturas  han descendido, la humedad ambiente comienza a elevarse y que el factor más crítico para las plantas en la huerta es la disminución de las horas de luz provocado por el acortamiento de los días, obliga también a efectuar prácticas de manejo que permitan neutralizar estos inconvenientes y propiciar a las hortalizas el mejor ambiente de cultivo.

Si el otoño se presenta benigno, podrán seguir cosechándose tomates, pimientos y berenjenas que suelen comportarse como hortalizas perennes, en bajas latitudes, donde no se  suceden cambios climáticos muy bruscos. No obstante la decisión de dejarlos un tiempo más en el cantero debe estar acompañada de una evaluación del estado sanitario general y una importante poda de las partes enfermas. Además, debe estar acompañada de una rigurosa observación de la presencia de plagas y enfermedades de fin de ciclo como las chinches, arañuelas o gorgojos.En este sentido, hay que eliminar los estados de pupa -o de quietud- de estos insectos. Una buena práctica de saneamiento es la remoción de las coberturas de suelo; el mulch del verano hay que retirarlo con un rastrillo para sacar también la parte superficial del suelo,hábitat de muchas pupas. Luego de la incorporación de una dosis de compost muy bien aplicado, y con herramientas de corte vertical, se podrá airear y fortalecer el crecimiento de la última etapa de fructificación. Al igual que en el verano, practicar una cobertura de paja menos densa para que el sol caliente más nuestro suelo sin exponerlo totalmente.

Es el tiempo ideal para sembrar ajos, principal  aliado, no sólo porque tiene la misión de cumplir con el rol de una planta aromática en el conjunto del diseño de la huerta agroecológica, sino también por su rol como insumo en la elaboración de extractos preventivos y curativos tanto para algunas plagas como para varias enfermedades frecuentes en el cultivo.

La ocupación del terreno por especies de hortalizas de verano, no es un inconveniente en las huertas pequeñas. Sólo se necesita contar con un cantero para la producción de plantines de otoño-invierno como: lechugas, cebollas, remolachas, zanahoria, acelga de invierno, puerros, repollos de día corto, rabanitos, rúcula, coliflor, brócoli y perejil. Se puede producir plantines en el suelo si a éste se lo acondiciona mezclándolo con compost en partes iguales y se dispone en un camellón elevado. El compost deberá estar bien hecho. El laboreo tendrá que producir una granulometría adecuada al tamaño de las semillas y, si se logra, la extracción de plantines se realizará sin romper raíces.

Amigos, hacemos aquí una pausa hasta la próxima entrega esperando que lo expuesto sea de utilidad para las tareas a llevar a cabo. De surgir alguna pregunta o dudas recuerden que estamos a vuestra disposición a través del Correo Electrónico; dfmannise@gmail.com.