Para Pablo Mieres, El PI tiene que marcar su presencia
“El Frente Amplio no cumplió ninguna de las promesas”
El Senador, líder y candidato a la Presidencia por el Partido Independiente dialogó con 20Once acompañado del dirigente local Dr. Daniel Strozzi.
Mieres, fiel a su posicionamiento fue crítico del partido de gobierno: “El FA viene de un gobierno donde no se cumplió ninguna de las promesas que se habían planteado y recuerdo las más importantes: bajar el déficit fiscal del 3 y medio al 2 y medio, no aumentar impuestos, bajar las rapiñas un 30%, aumentar el egreso de enseñanza media al 75%. Todo eso absolutamente incumplido, ni en seguridad, ni en educación, ni en política económica. Entonces, es un fracaso muy rotundo. Por eso yo digo que están agotados, porque, en realidad, no han logrado nada”.
El siguiente es el resumen de la entrevista.
-¿Cuál es la expectativa del Partido Independiente para dichas elecciones, si bien el Partido no tiene una competencia electoral?
Nosotros estamos invitando a que voten, estamos acostumbrados, es una etapa de la campaña electoral más dura, mucho más dura porque como no hay competencia el Partido queda un poco perdido en el escenario. La atención de la gente está centrada en los partidos que tienen competencia pero claro, nosotros también elegimos, elegimos la convención departamental, elegimos la convención nacional y se define el candidato a la Presidencia. El partido tiene que marcar su presencia y obviamente le pedimos a todos los adherentes, a la gente simpatizante del Partido que ese día vote por nuestra opción política porque es un mojón en la carrera electoral emocional. Ahora, el Partido siempre vota muchísimo menos en la elección interna que en la elección nacional. El Partido tiene que concentrar sus recursos en la etapa de la campaña electoral nacional que empieza el 1º de Julio.
-La formación del Espacio social demócrata fue una experiencia fallida. ¿Cómo se rearmaron?
Nosotros hicimos todo un esfuerzo durante 2 o 3 años en buscar una confluencia social demócrata. Finalmente sobre el final del año pasado, en una medida medio rápida apareció la posibilidad de un acuerdo, ese acuerdo tenía algunas bases que habíamos establecido y en la medida que apenas empezamos a caminar, uno de los grupos no cumplió con lo establecido. Realmente, cuando se pierde la confianza no se puede trabajar juntos, sobretodo en una campaña electoral. Además, una campaña electoral donde hay muchas circunstancias, novedades, movimientos, etc. Entonces, el Partido entendió que había que frenar y desandar el camino, obviamente, es un error que cometimos pero más vale reconocerlo y corregir a tiempo que seguir avanzando en un camino equivocado.
Fue una definición que contrariaba los acuerdos que habíamos establecido, un acuerdo clave porque no era un tema menor que es, como se paraba esta opción política de cara a una segunda vuelta y eso, habíamos acordado que era un tema para el día después y que hasta esa fecha la opción era mantener el posicionamiento propio y el adelantamiento de posición por parte de uno de los grupos afectaba toda la presentación electoral. Porque, imagínese usted, una fórmula presidencial donde uno de los integrantes de la fórmula, el candidato a Presidente dice, hasta el 27 de octubre no hay que pronunciarse y la vice dice, yo voy a hacer esto, es imposible, pero además era una señal que indicaba que iba a haber problemas. Cuando le pedimos al Grupo Navegantes que reconociera que había habido una decisión anticipada, y corrigiera su postura nos dijeron que no. Entonces, ya la violación no solo era existente sino que estaba ratificada y la verdad dijimos que no, el Partido Independiente tiene una acumulación importante en la ciudadanía de años, no lo podemos poner en riesgo por un acuerdo que hicimos, quizás de manera precipitada y que podría afectarnos durante toda la campaña electoral. Resultado, frenamos, una convención con 400 compañeros presentes y se resolvió, con solo dos abstenciones, o sea, 398 votos a favor que no había que continuar por este camino y con todo el respaldo del Partido decidimos retirarnos de esa alternativa.
-En más de una oportunidad ha dicho usted que el Gobierno del FA está agotado. ¿Eso implica que la alternativa, la opción sería el Partido Nacional que hoy lidera las encuestas en la oposición. ¿Usted negociaría?
Nosotros queremos demostrarle a la gente que somos la mejor opción de cambio. El FA va a tener que demostrar que opción tiene porque hasta ahora, en realidad, hay muchas contradicciones dentro del Frente porque no es lo mismo lo que dice Daniel Martínez, lo que dice Andrade, lo que dice Carolina Cosse o lo que dice su propio compañero de partido, Daniel Olesker sobre lo que hay que hacer con el país. Tienen un programa muy genérico que da pie a que Martínez hable de austeridad, de control del gasto y Olesker diga hay que seguir aumentando impuestos. El FA viene de un gobierno donde no se cumplió ninguna de las promesas que se habían planteado y recuerdo las más importantes: bajar el déficit fiscal del 3 y medio al 2 y medio, no aumentar impuestos, bajar las rapiñas un 30%, aumentar el egreso de enseñanza media al 75%, todo eso fue absolutamente incumplido, ni en seguridad, ni en educación, ni en política económica. Entonces, es un fracaso muy rotundo, por eso yo digo que están agotados, porque, en realidad, no han logrado nada. Ahora, que va a pasar porque también, yo iba para el otro lado, el PN, ¿cuál es la propuesta? ¿La propuesta de seguridad del PN es la de Larrañaga o la de Lacalle Pou? ¿La propuesta en materia de empleo, es la que plantea Sartori con 100.000 empleos, ¿están de acuerdo Larrañaga y Lacalle Pou sobre esa idea, están dispuestos a asumir ese compromiso? Acá hay una cosa muy clara, salvo nuestro Partido que tiene un programa que fue aprobado por la convención partidaria, un programa completo, con más de 100 páginas que lo vamos a presentar en los próximos días. Los programas de gobierno hay que tenerlos porque después hay que cumplir, yo creo que hay que cumplir. Capaz que yo estoy viviendo en un mundo que ya no existe, a mi me parece que la política no tiene que ser demagogia, que la política tiene que ser cumplir la palabra, la política tiene que ser, ser coherente, que la gente debería valorar el trabajo y el esfuerzo pero a veces, uno siente que, en realidad, no pasa nada al respecto y viene un tipo y tira 3 pelotazos demagógicos y la barra corre atrás de él, si es así, ese no es mi juego, no es el juego del PI.
-¿Para un candidato, en este caso, como Juan Sartori, debería haber algún impedimento para ingresar a la política?
No, yo creo que bienvenidos todos los que quieran jugar, competir, en todo caso es un problema del PN que tiene sus reglas para proclamar candidatos y evidentemente esa regla le permitió a Sartori ser candidato. Lo que no me gusta es que se vendan promesas, que se vendan ilusiones porque la gente tiene el derecho a recibir propuestas serias de parte de los candidatos pero bueno, es un problema del PN.
A mí no me gusta la demagogia porque, a ver, así como la corrupción es un vicio de la política muy grave y me parece que el aplauso celebrando la renuncia de Placeres de parte del FA es la señal máxima de que han perdido todas las referencias porque están aplaudiendo a un corrupto, a un tipo que está acusado por un Fiscal de corrupción, porque renuncia lo aplauden. Es tremendo, ese espectáculo realmente rompe todos los límites, están aplaudiendo la corrupción. El clientelismo que llevan adelante muchos gobernantes departamentales en distintas partes del país y el clientelismo en el gobierno nacional, es otro gran vicio de la política y la demagogia es el tercero, es decir, venderle versos a la gente para juntar votos.
-En ese sentido ¿Faltó la aprobación de la ley de financiamiento de los partidos para que sean las reglas de juego más parejas?
Sí, yo lamento eso porque, en realidad, nosotros votamos la ley de financiamiento de partidos en el senado, le dimos media sanción, teníamos algunas diferencias con el FA, después el FA demoró un año en decidir votarla en la Cámara de Diputados. Entonces, ya había empezado la campaña, yo decía, bueno pero cambiar las reglas de juego sobre el financiamiento de partidos que implicaba un montón de actos preparatorios porque después que se aprobaba la ley había que dar orden a las entidades financieras para que prepararan la apertura de cuentas partidarias y sectoriales, también había que cambiar un montón de reglas que no se podían resolver en un mes, ni en dos, ni en tres y ahí dijimos, es como cambiar las reglas del fútbol en la mitad del primer tiempo, es imposible, por eso es que nosotros dijimos, bueno vamos a votar para adelante, el FA no quiso y se quedó con la bandera de que ellos son los que quieren la transparencia.
-Hay esfuerzos para consensuar en materia de educación
Uruguay debería hacer un esfuerzo para consensuar, yo estoy haciéndolo con educación en este momento, en medio de la campaña estoy visitando a candidatos de los otros 3 partidos, tengo que visitar a algunos más, para ver si es posible un acuerdo sobre reforma educativa. La propuesta de Eduy21 es muy buena. Yo siento que por lo menos verbalmente hay una intención de cambiar la educación. Yo hablé con 6 precandidatos, 2 del FA, Martínez y Bergara, 2 del PN, Lacalle Pou y Larrañaga y 2 del PC, Talvi y Sanguinetti. Los 6 hablan de que hay una necesidad de reformar, incluso, Bergara fue particularmente enfático en el sentido de hablar de una reforma integral de la educación, lo cual viniendo de un candidato que es del Partido del gobierno que es responsable de una gestión fracasada, es un planteo crítico. Daniel Martínez dice que hay que hacer una transformación también pero cuál es la base de esa transformación no se sabe, ahí ya no hay coincidencia porque no quieren tomar Eduy21 como la referencia. Entonces la pregunta es, bueno, hagamos un acuerdo pero el acuerdo tiene que ser sustantivo, con contenido porque si el acuerdo, simplemente vamos a transformar la educación y vamos a tratar de hacer un acuerdo sobre la educación pero no entramos en los contenidos. Yo tengo que evaluar, todavía nos falta hablar con otros candidatos pero me parece que una alternativa puede ser, bueno, después de las elecciones internas, con los candidatos de cada partido, ver si podemos avanzar en un planteo mucho más de fondo.
-¿El poder de los sindicatos en la educación es una traba?
Es un obstáculo pero son dos cosas distintas, no todos los docentes piensan como piensan los dirigentes sindicales. Yo estoy convencido, apuesto a que una reforma educativa implica el concurso de los docentes, necesita de la participación docente, sin participación docente no hay reforma educativa, ahora, yo creo también que los docentes en general quieren una reforma educativa porque no están satisfechos con lo que está pasando, no se sienten bien porque una reforma le permitiría, mejorar sus condiciones de trabajo, lograr que los gurises sean más exitosos y aquí que docente no quiere que a sus alumnos le vaya bien y que sean exitosos en sus resultados, eso es parte de la realización profesional. Lo que si yo veo es que los dirigentes sindicales predomina, lamentablemente, un reflejo negativo a todo cambio, ellos trancan, cada vez que hay una idea, incluso, en este gobierno, con el tema de la elección de horas en secundaria y así no se puede. Yo creo que hay que empujar porque hay que cambiar la educación, priorizo el compromiso con los chiquilines, con los gurises, con los adolescentes, con los jóvenes de este país, hay que empujar un cambio.
-Se aprobó en general la ley Orgánica Militar. ¿Qué tiene para decir al respecto?
Sí, nosotros votamos a favor en general, como una señal, no porque estemos de acuerdo con este proyecto que tiene muchos déficit y muchas cosas obvias que hay que votar, está bien, pero algunas otras que están mal hechas, que hay que corregir, que hay que cambiar pero había que dar una señal de que esta bueno que haya una reforma de la ley orgánica, o sea, el planteo del PI es, nuestra señal es, votamos afirmativo en general, después votamos en contra una serie de artículos pero votamos afirmativo en general porque hay que darle a la ciudanía la señal de que, esa ley orgánica, que es de la época de la dictadura, que es de un decreto de ley del año 74’, hay que sustituirla por otra ley orgánica que, de alguna manera, aggiorne la estructura de fuerzas armadas a la realidad del país.
