Juan Martín Parodi culminó un ciclo al frente de las selecciones juveniles de Paysandú. Los resultados fueron muy positivos si la medida de análisis es por los logros deportivos; en efecto fue  campeón el año pasado a nivel del interior sub 17 y llegó a las semifinales en la actual temporada con la misma categoría para lograr luego el vice-campeonato del torneo integración, jugando en el estadio Centenario ante el prestigioso Defensor Sporting.

Pero lo de Parodi excede lo estrictamente deportivo y se puede deducir de la entrevista que compartimos, que detrás del entrenador de fútbol, hay un ser humano que no descuida detalles en la preparación integral de los deportistas.

No en vano su alejamiento tiene que ver con la posibilidad de trabajar un año en China. Un premio a su trabajo.

En diálogo con 20Once habló de varias temas que hacen a su carrera como entrenador de fútbol, iniciada hace no mucho tiempo.

Fue en 2015 cuando comenzó su trabajo en el club que lo formó, Estudiantil.

La sub 18 de Estudiantil fue su destino.

“Siempre encaré el trabajo como un profesional. Yo tenía tiempo, entonces planificaba, con el profe (Alfonso Barrán), con “Pepe” (José Ilharreguy), asistente de campo. En la semana no era de llegar y decía, -hacemos esto. Primero por respeto a los jugadores, para que ellos vean que nosotros nos tomamos el tiempo para hacer”.

Esa categoría había culminado en el 8o. lugar en la temporada anterior.

«Nos dijeron que estaba lleno de gurises complicados, que no les gustaba entrenar, que eran de carácter fuerte y la verdad que tuvimos un año espectacular» acota.

Cómo hacerlo

“Nosotros primero que nada pusimos las pautas con las que íbamos a trabajar. El respeto, la disciplina, el trabajo, el convencimiento, el grupo por encima de todo y ellos se adaptaron en seguida. Iban contentos a entrenar. Es la energía positiva que tratamos de transmitir, formamos grupo de jugadores que fueran para adelante”.

 

-¿Te pasó alguna vez que algún jugador no continuara?

Nunca nos pasó que alguien se haya bajado, que no aguantó, es evidente que todos quieren jugar. La realidad es que juegan 11 y van 7 al banco. Nosotros vamos a querer siempre lo mejor para el grupo. Lamentablemente no todos pueden jugar. Nosotros los tratamos a todos de la misma manera, eso es fundamental. Los jugadores se dan cuenta, la misma o más atención porque yo he jugado y no me gustaba que le dieran más importancia a los titulares. Yo era titular y me daba vergüenza como trataban algunos entrenadores y también me pasó a la inversa, cuando iba al banco. El que está en el banco es tan o más importante que el que está de titular. Por eso nosotros hacemos hincapié en eso. Nosotros jugábamos el sábado y los que no eran titulares entrenaban el sábado a la mañana, tenían que practicar en serio, con buena intensidad. Porque al otro partido lo necesitábamos y tenía que estar preparado.

-¿Cómo terminó ese año con la sub 18 de Estudiantil?

Ese año ganamos el torneo Clausura. Fuimos a un triangular jugando con Centenario y Progreso. Empatamos con Progreso y le ganamos a Centenario pero Progreso hizo un gol más a Centenario y se definió por goles, increíble que se defina así. Fue una generación muy buena, allí estaba “Toto” Agüero, Facundo Epíscopo que hoy juega en Italia.

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