Acceso a la Vivienda

Cuando esta edición esté en sus manos, decenas de cooperativas, -usuarios o propietarios- dentro de la modalidad ayuda mutua y ahorro previo, estarán presentando sus respectivos anteproyectos, frente a la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) instancia que les permitirá acceder al sorteo en el próximo mes de diciembre. El cronograma pautó que las que están al sur del Río Negro van a Montevideo y las ubicadas al Norte del mismo, van a Salto. Soriano puede optar. Cada una de estas cooperativas de todo el país se suman a las que ya vienen en carrera.Paysandú, estará presentando varias cooperativas; algunas de ellas afincadas en el proyecto de la Ex Paylana. Siguiendo con dicho proyecto, Coviappay, Covilan 50 y Covisinpay-con crédito adjudicado directamente- y 128 viviendas,entregarán sus respectivos proyectos ejecutivos en la primera quincena de octubre; procurando escriturar antes de fin de año.

“Por ello, en año crucial, hay que balancear lo transitado. Analizar fortalezas y debilidades, que las hay y algunas preocupantes; que en nada ponen en duda esta formidable herramienta”.

Parece pertinente señalar, al menos, tres cuestiones: por un lado las cooperativas transitan un exhaustivo y exigente proceso, desde su fundación hasta la concreción del préstamo; los recursos aún son insuficientes y, en ciertos casos (distribución de dormitorios) el MVOTMA, como lo hizo el año pasado, decide administrativamente, sin consultar a las organizaciones.

En el anterior sorteo, julio pasado, pugnaban 118 cooperativas, significando 3288 viviendas para acceder a un cupo de mil viviendas. Se entiende entonces el planteo de FECOVI, FUCVAM de llevar la asignación presupuestal al 1% del Producto Bruto Interno (PBI); hoy en 0.4 %. También es bueno mencionar que las cooperativas no dejan de crecer, no solo por la prioridad que se les ha dado desde los últimos años, y ello hay que ponerlo en valor, sino por el esfuerzo de infinidad de actores, gremiales, técnicos, institucionales.

El sostenido crecimiento del movimiento cooperativo de vivienda tiene sus particularidades, 50 años después de aprobada la ley de vivienda. Parte del mismo lo explica el surgimiento del Plan de Vivienda Sindical bajo la modalidad de propiedad individual. Por otrolado, la existencia de las gremiales del hábitat ha contribuido a la democratización del acceso a la vivienda; desde Bella Unión a Rivera, pasando por Rocha, Durazno y Colonia. No es menor el creciente involucramiento de las Intendencias, policías territoriales, desde la confección de carteras de tierra y otros aportes. Ni hablar de los distintos programas desplegadas desde el organismo rector de las políticas públicas de vivienda. En este marco hay que celebrar, y mirar con atención desde otros departamentos, el proyecto en marcha en la Ex Paylana. Allí convergen varias iniciativas que potencian la idea de ciudad inclusiva, con heterogeneidad poblacional y acceso a los bienes y servicios.

A esta altura de las circunstancias, en cualquier rincón del país, no debe haber un trabajador, vecino, changador que de alguna manera no haya estado o esté vinculado al movimiento cooperativo; particularmente el de vivienda, creador de ciudad yvalores.

Entre mate y mate

Por ello, en año crucial, hay que balancear lo transitado. Analizar fortalezas y debilidades, que las hay y algunas preocupantes; que en nada ponen en duda esta formidable herramienta. Debe haber más musculo que gordura. Evitar el desvío “viviendista”. No meter “pienso” y análisis es hacerle flaco favor al sistema.

Las miles de familias que han accedido a la vivienda y las nuevas generaciones que llegan a ella con cierta “naturalidad” y lo siguen haciendo observarán que tales políticas se sostienen en la medida que haya inversión pública. Por suerte, a los gestores del Estado ya se los conoce a todos y es difícil camuflarse.

Partir de la base de reconocer avances y, pararse sobre lo que hoy es un piso, se hace imprescindible. Una mayor inversión, revisar prácticas y procesos a la interna de la producción social del hábitat, engarzándola con políticas de acceso a la ciudad es  clave. No es tiempo de aventura, ni comprar espejitos. El daño que le hizo al pueblo argentino la conducción del Estado por parte del neoliberalismo, disfrazado de “buenos modales” está ahí. Millones de personas tiradas a la pobreza, en un país inmensamente rico. Al norte, Brasil, mediante diversas artimañas, injerencias diversas, más o menos sutiles, errores, algunos garrafales del PT, dejaron el camino expedito a un capitán misógino, racista y xenófobo. Sus políticas sociales, son la represión.

Pensar políticas inclusivas como las habitacionales para ellos es una pérdida de tiempo. El viejo dicho, no por viejo, es menos potente: “cuando veas las barbas de tus vecinos arder, pon las tuyas en remojo”.

En dicho contexto regional, y bajando a la comarca, no se entiende la negativa del gobiernoa rebajar la tasa de interés que se cobra a las cooperativas que comenzaron a construir desde el 2010.

Darío Rodríguez