Escribe Graciela Paz
Con la presencia del equipo de Dirección y Sub Dirección del liceo N°5, algunos profesores, encargado y asistente de la Jefatura de Policía del departamento (subrogando al Inspector General Luis Mendoza en uso de licencia), representantes del Partido Colorado y uno por el Partido Nacional, y no más de 10 vecinos, se llevó a cabo el pasado lunes 11 una reunión cuyo tema central fue los robos sufridos por la institución educativa: 12 en 49 días.
Luego del relato penoso, confundido entre rabia, tristeza, desazón e impotencia que hiciera la Directora del Liceo, profesora Adriana Tejeda, de los sucesivos hurtos, de los destrozos en aberturas y muebles, enumerando y compartiendo la lista de los artículos, útiles y mobiliario que van a faltar este 2 de marzo comienzo de clases, se escucharon las medidas que propone la policía.
Las horas del servicio 222 están acotadas a 50 hs. por policía, y resultan insuficientes para la demanda que existe. También se dijo que los policías no quieren realizar este servicio pues se está demorando hasta 3 meses el pago de las horas fuera de su horario. Son dos temas distintos. Casi contradictorios diríamos.
Colocar cámaras, reforzar puertas y ventanas, pagar un servicio de vigilancia particular, todo va a cuenta del liceo. Es decir protéjanse Uds. a vuestro costo.
Por otra parte, es de destacar la violencia, el vandalismo con que actuaron principalmente en la última arremetida contra las instalaciones, particularmente en el laboratorio de física y química. Se destrozaron muebles con una saña tal que parece querer dejar un insulto a la educación y a la enseñanza. Una bofetada en los propósitos, vocación y entrega de los docentes.
Al liceo 1 y 5, que ocupan una manzana concurrirán este año 1.400 alumnos acompañados de 100 profesores. Muchos de estos estudiantes reciben la copa de leche y los más vulnerables almuerzan (robaron también utensilios de cocina, exactamente 40 juegos de menaje) y también hay un ropero solidario provisto con ropa que traen los profesores y alumnos. Se compran bucitos y joggings de uniforme. ¿Sabe la población de Paysandú que esto es así? ¿Y que ningún liceo público es organismo de asistencia social y que no está en su curricula dar comida y ropa? ¿Saben que esos adolescentes de hogares vulnerables tienen ayuda estatal por medio de las asignaciones familiares, tienen becas y que no deberían pasar hambre? ¿Saben que estos robos perjudican la situación financiera del liceo?
¿Todos nosotros razonamos que si no hay compradores no hay robos, al menos de 15 ventiladores, de amplificadores, de una consola de música, de 2 equipos de música grandes, de 3 guitarras españolas, de una desmalezadora, de una hidrolavadora, de alargues, auriculares, micrófonos?
Es necesario pensar la sociedad de otra manera. Pues estos adolescentes apartados de las buenas normas de convivencia, desertores de la educación formal, que ejercen esta violencia contra la propiedad privada causando destrozos que no le significan nada en lo sustancial de un robo, están también desvinculados de la esperanza, del crecimiento personal, de los vínculos que nos hacen crecer y amar lo que hacemos. Estos jóvenes nacieron aquí y ahora.
