Escribe Escribano Leonardo Rivero

Para algún lector que aún no conocen el origen del movimiento Mayo Amarillo éste nace en Brasil con el objetivo de hacer un llamado de atención a la sociedad sobre la siniestralidad vial
que año a año deja un alto número de fallecidos y lesionados.
En 2015 se consolidó el Mayo Amarillo en todo el mundo, con innumerables acciones y adhesiones en más de 20 países, y la participación masiva de toda la sociedad: ciudadanos,
empresas, entidades, organismos públicos y privados, unidos en pro de un trabajo en conjunto para la disminución de la siniestralidad vial, sus lesionados y sus fallecidos.
Nuestro país se suma al movimiento en el año 2016 con una serie de acciones, intervenciones y eventos organizados por la UNASEV, Gobiernos Departamentales, organizaciones sociales y no gubernamentales, aseguradoras, etc con el fin de concientizar y sensibilizar a toda la sociedad sobre las graves consecuencias de los siniestros de tránsito, tratando de lograr con tal difusión la reflexión y cambio de actitud para tratar de modificar este
flagelo mundial hoy padecemos.
Como es sabido la Administración anterior Caraballo – Díaz asumió desde la campaña electoral un firme compromiso -y cumpliendo con el mismo- con la sociedad sanducera a fin de
lograr un reordenamiento general del tránsito en la ciudad y en el departamento logrando con objetivos políticas y lineamientos claros partiendo de un intenso proceso de recupero de la muy
deteriorada de la institucionalidad de la Intendencia de Paysandú.

El mejoramiento la movilidad urbana con mejores y más seguras vías de tránsito, en seguridad y educación vial, mayor fiscalización, gestión, coordinación y articulación con organismos públicos y/o privados, descenso de la siniestralidad vial y un orden administrativo, entre muchos otros puntos, hicieron que aquella Administración sea referencia a nivel nacional.
Y en lo que refiere a campañas nacionales en materia de seguridad vial por supuesto que la Intendencia dijo presente como la mayor Institución pública del Departamento, plegándose a las mismas con actividades organizadas por la propia Unasev como el organismo estatal que tiene como función proponer, impulsar y ejecutar las políticas en seguridad vial y tránsito, sino también con su propia iniciativa, con estrategias, intervenciones y campañas buscando el involucramiento y sensibilización de toda la sociedad en esta problemática que se “roba” año a año tantas vidas de uruguayos y uruguayas.
Este Mayo 2021, respecto a la pandemia en Uruguay (más de 1600 muertes por Covid) y principalmente para Paysandú (calificado en “rojo” según índice de Harvard) el amarillo sin dudas no fue el color que identificó el mes. Los tristes datos estadísticos que arroja la pandemia y otros datos negativos que arrastra la misma en nuestro Departamento (aspecto laboral, social, asistencial, educativo) son -lamentablemente- de los peores del país, con muchos casos positivos diariamente, muchos cursando la enfermedad, internados en salas y en CTI, pero por sobre todo muchos sanduceros y sanduceras que perdieron la vida a causa del Covid 19.
Por eso es que decíamos que es un Mayo gris, un gris al que no estábamos acostumbrados, y no solo por la tonalidad que arrojan los números que deja la pandemia en el Departamento, sino que también por la ausencia del amarillo que identifica al movimiento al cual hacíamos mención al inicio. Un movimiento que lejos estuvo de pasar inadvertido -pese a la pandemia- en otros Departamentos, para otras Intendencias, Municipios, Juntas Locales, organizaciones, etc. y que bien han sabido llevar adelante acciones e intervenciones presenciales y virtuales con adultos y escolares, pautas publicitarias, actividad en redes sociales, etc., pese a los medios y herramientas con las que cuentan y la situación sanitaria en particular por la cual están atravesando. Pero, es muy bueno reconocer que para algunos Gobiernos Departamentales que consideran que seguridad vial es una problemática mundial, que nos involucra a todos, y que depende de cada uno de nosotros el adecuar y modificar nuestras conductas responsable y solidariamente.-Gobiernos Departamentales que utilizaron nuevamente esta instancia porque creen que nunca está demás tener un momento de reflexión, de concientización sobre esta otra pandemia, la de los siniestros, lesionados y fallecidos en el tránsito. Sin embargo, en nuestro Departamento, desde la Intendencia o desde la propia Dirección de Tránsito, llama la atención que no se haya hecho ni siquiera mención sobre mismo, tal como si en el “calendario municipal” no existiese el mes de mayo, mes especial para la seguridad vial. Nos extraña muchísimo y es una pena realmente que no se haya dado continuidad al trabajo que año a año se llevaba a cabo por parte de la anterior administración no solo en mayo, sino
en diferentes oportunidades y en diferentes meses del año, como por ejemplo las campañas que se daban con inicio del año escolar, el Día Mundial sin siniestros de tránsito, Día Mundial en
recuerdo a las víctimas en siniestros de Tránsito, la Semana de la Seguridad Vial, otros vinculados con la salud, entre otros.
Es curioso que esto no ocurra porque poco se puede entender este “divorcio” entre la IDP y la Unasev cuando se supondría que al ser de igual “palo” político los objetivos y las políticas
deberían de apoyarse, compartirse y llevarse en forma conjunta o ir acompasadas, pero lamentablemente esto no está ocurriendo, ni siquiera pudo lograrse algo con aquella intentona que hiciera una edila con una moción presentada ante la JDP con propuestas que bien pudieron llevarse a cabo.-
En nuestra opinión nos parece que más allá del color político del gobierno de turno es importante no perder de vista que la seguridad vial o más bien la siniestralidad vial constituye
una problemática grave que no solo atañe al tránsito sino también es un tema de salud de la población, y que debiera considerarse como una política de estado o como política departamental sólida. Además consideramos que se perdió una buena oportunidad -más allá que hoy lo más preocupante hoy es la pandemia- de aprovechar con este llamado a la cordura, a la concientización y a la sensibilización a sanduceros y sanduceras respecto a los siniestros de tránsito y sus víctimas, y que lograr el involucramiento y participación de la gente en un tema
tan sensible es primordial.