IRPF y las franjas: “Es como si en una torta, el primer pedazo lo comés todo, el segundo debés dejar una parte, el tercero dejás una parte más grande y así sucesivamente”.
Economista Pablo Borche
La Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC) determina los “escalones” para el pago del Impuesto a la Renta a las Personas Físicas (cat2, asalariados) y el Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social, esto quiere decir que cuanto mas arriba esté cada escalón, menos impuestos se pagan, incluso cuanto más arriba esté el primer escalón (el más importante, más o menos $35 000, el famoso mínimo no imponible) los que ganan menos no pagan nada de este impuesto. Funciona como una exoneración fiscal a los que tienen salarios más sumergidos. Dato a tener en cuenta, al IRPF lo paga 1 de cada 3 asalariados y al IASS lo paga 1 de cada 4 jubilados.
Ahora bien, este “escalón” lo determina la BPC, a esta la determina el Poder Ejecutivo a principio de cada año donde se puede mover entre el IPC (Índice de precios al consumo, inflación) y el IMS (índice medio de salarios, aumento salarial) más menos un 20%. ¿Cuál elige? A lo largo de la historia de este mecanismo, las administraciones (esta y las anteriores) han elegido el más “bajito”, de manera de que el estado recaude más, dicho de otra manera, si hay que elegir, siempre eligieron la manera que el primer escalón y los siguientes no se vayan muy arriba así el ciudadano paga más. Es como si en una torta, el primer pedazo lo comés todo, el segundo debes dejar una parte, el tercero dejas una parte más grande y así sucesivamente. El estado ha tratado de que el primer pedazo no sea muy grande, el segundo tampoco, etc., lograr así dejar una parte mayor.
El tema es que a partir del 2020, hubo pérdida de salario real, esto quiere decir que con el ingreso disponible que queda después de los descuentos de IRPF o IASS cada año se puede comprar menos cosas, mientras esto no pasaba, no era un problema más allá de la arbitrariedad del gobierno, el problema es que a medida que se pierde poder de compra, el gobierno puede hacer dos cosas, o mantener esa pérdida tomando la tasa más baja que es el IMS y el cambio es “neutral”, y la pérdida de salario continua siendo la diferencia entre el IMS y el IPC o hacer un pequeño aporte desde el estado y apalear un poco de esa pérdida subiendo el “escalón” por arriba del incremento salarial, o bien por IPC o mejor aún, un 20% arriba de este.
En lo personal pienso que el estado debe tener un papel fundamental en la economía nacional, creo que el mecanismo de ajuste debería ser estudiado y buscar la manera de que no haya tanta discrecionalidad y pueda funcionar como una medida de desahogo de la mayor población de Uruguay (asalariados. Jubilados y pensionistas).
