Ana Luisa Tabárez
El incremento en el precio de los combustibles volvió a instalar un debate que trasciende lo económico y se refleja en las calles, en los hogares y en los distintos sectores productivos del país. Las manifestaciones registradas en diversas localidades evidencian la preocupación de trabajadores, transportistas y ciudadanos que advierten sobre el impacto que estas medidas tienen en la vida cotidiana.
Paysandú no ha sido ajeno a esta realidad. En el departamento, el aumento de los combustibles también generó repercusiones y abrió un espacio de intercambio sobre sus consecuencias en la economía regional y en el bolsillo de las familias. En un contexto nacional marcado por el reclamo y la búsqueda de respuestas, dialogamos con el diputado Walter Verri, para conocer su visión sobre la situación que atraviesa Paysandú y el escenario que hoy interpela a todo el Uruguay.
Consultado sobre el impacto de la movilización del 8 de junio, que logró una importante repercusión en Paysandú y trascendió a nivel nacional, el diputado expresó: “desde el punto de vista del reclamo me parece correcto dentro de lo que son las normas de convivencia democráticas que tiene el país. No hay nada que reprocharles a los transportistas, al contrario están haciendo uso de un derecho que en definitiva no es más que poder transmitir al gobierno su disconformidad con determinadas acciones del gobierno. Y es parte del reclamo democrático de cualquier sociedad que tiene que tener como salvaguarda para evitar los abusos de poder.”
En relación con los reclamos planteados por los transportistas y el escenario que motivó la convocatoria, señaló: “Creo que las manifestaciones siempre son algo que buscan generar un cambio o un llamado de atención en el gobierno o quien toma una medida determinada. La valoración sobre los reclamos planteados por los transportistas es una valoración correcta positiva, es decir ellos está reclamando contra algo que le es muy caro, que es el combustible y que es el insumo fundamental de cualquier transporte.”
Respecto al respaldo ciudadano que recibió la manifestación y el mensaje que ello transmite sobre el sentir de la población, manifestó: “La gente los recibió con respeto, los apoyó en los casos que hubo que apoyarlos pero sobre todo se solidarizo con el reclamo. Creo que no hubo ninguno que dijera que no era acertado el reclamo, me parece que no al contrario todos los ciudadanos entendimos que estaban en su legítimo derecho y lo estaban haciendo con respeto. Por lo tanto me parece que está bueno apoyarlos. Yo particularmente apoyo que lo hagan de esta manera.
Al referirse a las respuestas que deberían impulsarse desde el ámbito político para atender las demandas planteadas durante la movilización, indicó: “Las respuestas desde el ámbito político tienen que ser muy claras. El presidente de la República los recibió, creo que el haber abierto una etapa de diálogo e intercambio de ideas y de propuestas sobre la guía me parece correcto, que es el camino hay que analizarlo en conjunto y llegar a la mejor solución y con respecto al combustible yo creo que el gobierno tiene que dar una respuesta pero no solamente tiene que dar una respuesta a los transportistas, sino al país. No es posible pensar que si la región sigue en conflicto el precio del combustible por la razón que fuere siga aumentando, siempre siga cayendo en el bolsillo del contribuyente. Yo no digo que Uruguay no esté en problemas, porque somos tomadores de precio, si lo estamos, pero está bueno también que en algún momento el estado de una señal clara de decir yo también me voy a ajustar el cinturón y no siempre el ajuste lo va a pagar la población que es lo que está ocurriendo en este caso con el tema del combustible.”
Consultado sobre el rol de la dirigencia política frente a estos reclamos y los compromisos que está dispuesto a asumir como representante, sostuvo: “Mi compromiso es siempre el mismo, yo nunca he dejado de atender a nadie que me lo ha planteado, aún así sea para discrepar. Por lo tanto, mucho más cuando tenemos coincidencias. Mi compromiso está en respaldarlos, en darles el apoyo, abrirles las puertas que sean necesarias si está a mi alcance y analizar las propuestas que vayan haciendo y ser interlocutor de ser necesario. En el momento que me lo pidan estoy a la orden, si no me lo piden porque no quieren que el movimiento se contamine políticamente están en su derecho también y llegarán a la solución por sus propios medios. Pero nosotros siempre estuvimos, estamos y estaremos a la orden, es nuestra función. Nos elige la gente como representantes por un partido político pero representantes en el fondo de la ciudadanía.”
Con la movilización ya instalada en la agenda pública y en un escenario de creciente preocupación por el impacto del aumento de los combustibles, el diputado se manifestó sobre el alcance de las protestas y dejó sentada su postura respecto al reclamo de los sectores movilizados: “Creo que lo que hay que hacer es respaldar este tipo de luchas en la medida que se den dentro del ámbito del respeto, de la libertad, que tenemos todos los ciudadanos sin afectar la libertad de los demás.”
Las manifestaciones del 8 de junio dejaron en evidencia que el debate sobre el precio de los combustibles trasciende a un sector específico y se ha convertido en una preocupación compartida por amplios sectores de la sociedad. En Paysandú, al igual que en otras partes del país, el reclamo puso sobre la mesa el impacto de las decisiones económicas en la vida cotidiana y la necesidad de generar espacios de diálogo y respuestas que contemplen las realidades de trabajadores, transportistas y ciudadanos en general.
