CINE & MATE
by Salomón Reyes
Cuando leemos o escuchamos que determinada película ha conseguido ingresar muchos millones de dólares en la taquilla durante su exhibición, tenemos la curiosa la idea de imaginar que los productores levantan la plata con pala. La imagen solo resiste en el imaginario porque la realidad es muy diferente. Ni hay tanta plata ni se requiere una pala para levantarla. La verdad es que son contadas las películas que logran una recaudación exorbitante, otras tienen un nivel regular de recuperación pero la inmensa mayoría, nunca recuperan su inversión. Se preguntarán entonces ¿dónde está el negocio? Aunque la pregunta correcta debería ser ¿quién se queda con la plata?
En el proceso de realización y explotación de una película hay muchas empresas y personas involucradas y cada una de ellas hace su correspondiente inversión que les da derecho a un porcentaje de la ganancia, si la película consigue utilidades. Este proceso funciona de manera distinta en lugares donde se produce cine con un esquema industrial o donde se produce de forma independiente y es el Estado el principal patrocinador como el caso del cine uruguayo, Latinoamérica en general y algunos países europeos. Los jugadores son distintos pero también la repartición de dinero.
Para este análisis utilizaré como ejemplo las películas “Obsession” y “Nico¨ y de antemano agradezco a @paubrunet y a @mynetteloui, la productora de “Obsession”, porque tomaré datos que ellos generosamente ha compartido y que trataré de traducir a lenguaje simple para que se comprenda.
“Obsession” tuvo un costo de producción de 750.000 dólares, esto es una cifra que se ha manejado de forma pública pero es posible que no sea tan exacta, como tampoco lo será ninguna de las cifras que les comparta. La constante variación y dinámica de las mismas, hace que los números no se puedan confirmar 100%. Para esta columna nos manejaremos con datos aproximados. Por ejemplo, es aproximado que “Nico” costó 11.000 dólares.
La plata para producir “Obsession” salió de la productora que hizo la película y los inversores privados que decidieron arriesgar. Con esa cantidad se cubrieron los rubros necesarios, incluyendo salarios de elenco y creativos. Eso sí, a tarifas mínimas puesto que “Obsession” está considerada en EUA como una película de “ultra bajo presupuesto”.
Una condición que le perjudicó para conseguir beneficios fiscales. En este momento, los portales reportan que sólo en Estados Unidos y Canadá, la película ha recaudado unos 246 millones y 400 millones a nivel global. Parece mucho para la inversión inicial pero es necesario explicar porque esa cifra se va reduciendo de forma para los productores originales.
Cuando “Obsession” se presentó en el Festival de Toronto TIFF, las pujas por hacerse con los derechos de explotación de la película no tardaron en llegar. La ganadora fue Focus Feature, el estudio de los círculos azules, que se hizo con los derechos de explotación en Estados Unidos y otros territorios. El desembolso a través de la figura del “mínimo garantizado”[1] fue de 15 millones de dólares. Algo que se hace con películas que en el papel, garantizarán el retorno económico. Existen algunos casos de películas uruguayas que han obtenido hasta 100.000 dólares como “mínimo garantizado”.
De la plata que entra por taquilla, tomando solo los ingresos en EUA y Canadá, que serían 246 millones de dólares, el 50% va directamente a las salas que exhibieron “Obsession”. Es decir, la ganancia neta de la película queda en 123 millones que siguen siendo muy buenos. Pero faltan otros ganadores que por cierto se llevan la mejor tajada de la torta. Focus que es también la empresa distribuidora en asociación con universal, se quedará con el 30% de la liquidación final y además un 25% de las ganancias netas. Que sería más o menos así. El 30% de 123 millones serían 36.9 millones. Quedan 86.1 millones para la producción y de ahí restamos el 25 % que equivale a 21.52 millones. O sea que van quedando 64.58 millones. Sigue siendo linda la cifra. Para que no se me pierdan, les hice una tablita en dolarucos en la que les incluyo una comparativa desmesurada con “Nico” pero que sirve como ilustración.
También se debe descontar el servicio de marketing que en “Obsession” podría estar rondando los 11 millones de dólares.
Hay todavía algunas cifras para descontar como el porcentaje con el que se queda el banco que concentra la maniobra financiera que es del 1%, los porcentajes de los productores y los inversores que normalmente son 50-50, los bonus para el equipo de la película y un montón de cosillas que van sumando a los gastos y reduciendo la ganancia.
En el caso de “Obsession”, la producción obtuvo alrededor del 22% del total del ingreso en taquilla. En el caso de “Nico” la producción obtuvo un ingreso neto de 1.457 dólares en su paso por salas de cine y gracias a que fuimos nuestros propios distribuidores y conseguimos un apoyo para promoción y marketing, no tenemos deudas si no, estaríamos en problemas.
Como verán cuando hablamos de plata, debemos decir que la mayor parte de ella se la llevan otros y no los que deberían. Que solo cuando la película es un trancazo de taquilla y se combina con un bajo costo de producción, es posible conseguir una ecuación muy favorable. Conozco casos en donde la producción de la película ha quedado endeudada con la empresa de distribución porque los gastos de marketing no se pudieron cubrir con el ingreso de taquilla.
Exhibir en cine es una forma de recuperación financiera pero en la mayoría de los casos no sale bien, en parte porque el público escasea, el marketing no funciona y al final, las palas son pequeñas y subieron de precio
[1]El mínimo garantizado es un pago que recibe el productor de la película como garantía del proceso de distribución que tendrá la película y en caso que haya perdidas o no resulte como se planificó, al menos el productor tiene una cifra fija que salvaguarda su ganancia. Este mínimo garantizado varía según cada proyecto.

