by Salomón Reyes

Alguna vez, una mujer le preguntó a Fernando Savater en una conferencia, si creía que se estaban perdiendo los valores en la sociedad actual. El autor español contestó que no y agregó que la sociedad coincidía en que, si un adulto le roba un chupetín a un niño, eso desde luego, era una acción malvada. En otras palabras, la mayoría de las personas identificamos cuáles son los actos malos pero entonces surge otra pregunta ¿Por qué si sabemos que robar, estafar o matar a otra personas son acciones malas, las personas las hacen y nosotros, consumimos sus actos?

 Hablo de esto porque me parece que nunca habíamos tenido tantas producciones audiovisuales, inspiradas en personajes reales malvados y que sin embargo, se han convertido en celebridades o sucesos de redes sociales. Hay una enorme audiencia dispuesta a ver este tipo de historias y convertirlas en éxito.

 Pablo Escobar

Un caso paradigmático lo fue la serie de “Pablo Escobar: El Patrón del mal”, que incluso en su nombre lleva ya la categoría malvada y que en muchos países, incluyendo Uruguay, rompió récord de audiencia. Muchas personas que normalmente no hablaban de cine o televisión comentaban, lo enganchados que estaban con la serie del narco de los hipopótamos ¿Qué ingredientes tienen las historias de delincuentes reales que movilizan tanto la atención?

Savater tiene razón, los valores no han cambiado, lo que ha cambiado es nuestro morbo y interés por conocer esas historias de gente mala que se han convertido en sucesos mediáticos y que en algunos casos, les ha dado a ganar muchísimo dinero. Suena loco decirlo pero ser malo y que la sociedad lo sepa, puede ser un gran negocio.

El caso “Theranos” de Elizabeth Holmes

Hace unos días comenzó a circular una secuencia de un documental que se filmó de forma secreta sobre Elizabeth Holmes, una mujer estadounidense que estafó en millones de dólares a través de su empresa “Theranos”, prometiendo un análisis sanguíneo revolucionario, que ella misma sabía que era imposible de obtener con la tecnología existente. El documental “You can see everything” está dirigido por Nathan Fielder y Lance Oppenheim, dos estrategas del cine escándalo y que fue filmado durante 3 años y en donde varías semanas, los realizadores vivieron literalmente en la casa de Holmes mientras esperaba su ingreso a la cárcel, condenada por fraude electrónico, conspiración para engañar a inversores, entre otros cargos. ¿Se puede pedir más oportunismo y morbo? Hasta ahora son muy pocos los que lo vieron. El documental de 3 horas se estrenó de forma también secreta, en el Festival Telluride de Colorado, el pasado 6 de septiembre y tendrá una función pública el próximo 30 de setiembre en el Festival de Cine de Nueva York. Ya se imaginarán que esa función la va a romper. Es bueno aclarar que ya existían películas anteriores que abordan el caso “Theranos” sólo que no tuvieron el privilegio de vivir con Holmes. Este proyecto tampoco se hizo por la iniciativa solidaria y periodística de Fielder o la intención de lavar la imagen de la propia Holmes. En este proyecto hay mucho dinero involucrado, incluyendo el que recibieron los principales participantes.

La chica aristócrata fake

Pero antes de este caso, hubo otro que saltó a la fama. El de Anna Delvey una mujer, que se hizo pasar por una rica heredera rusa y con ese cuento de la tía, consiguió estafar a decenas de personas. Fue condenada y su caso inspiró la serie “Inventing Anna” de Netflix. Aunque está libre, ella continua con restricciones de movilidad y sigue usando tobillera electrónica. No obstante, tiene una destacada actividad en el modelaje y participa en programas de televisión y otras actividades glamourosas. Su cuenta oficial de Instagram registra más de un millón de seguidores. El caso de Anna ilustra muy bien lo que dije al principio. Ser malo, vende.

Los casos locales

Hemos hablado de casos lejanos pero que tal un proyecto local, el de Alejandro Astesiano. “El facilitador”, es un documental producido por La Diaria y financiado a través de los aportes de sus socios, sobre el ex-jefe de seguridad del ex-presidente Luis Lacalle Pou. Esta pieza fue vista en su semana de estreno por casi 300.000 personas. Un éxito para el tamaño del escándalo y del país.

Astesiano “El Fibra”, fue condenado por tráfico de influencias y utilizar su posición estratégica para obtener beneficios. Un hombre malvado que después de cumplir condena, devino en curiosa celebridad mediática. Siguiendo esta lógica de personas malas que se vuelven éxito, no se sorprendan cuando aparezca la película de Marset, la mini serie de Conexión Ganadera y de la mujer que asesinó a su madre judía en Pocitos. El mal vende… y nosotros compramos.

NOTA: Este artículo NO fue escrito con IA, aunque parezca.

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