En relación a los datos que surgen del informe anual del año 2020 sobre siniestralidad, el Escribano Leonardo Rivero, ex director de Tránsito de la Intendencia, informó que “fueron números históricos en cuanto a la reducción de las personas fallecidas (31 menos que igual período de 2019), cantidad de siniestros (13% menos que en 2019) y de personas lesionadas (13% menos que en 2019)”.

En lo que refiere a los números de nuestro departamento “vemos que hubieron 10 personas fallecidas (19 en el año 2019), 129 heridos graves (126 en el año 2019), 905 heridos leves (1059 en el año 2019), con un total de 1044 lesionados (1204 en año 2019). Si bien son números favorables en cuanto a siniestralidad vial en nuestro país, estos guarismos no tienen que considerarse como suficientes y se debe de seguir trabajando con el objetivo de cumplir con la meta marcada por el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011- 2020 (ONU). Dicho plan, establece como meta para el año 2020, que la cantidad de fallecidos por siniestros de tránsito en ese año sea la mitad de los registrados en el año 2010, meta a la cual lamentablemente no se ha podido lograr más allá que la curva es notoriamente descendente, lo cual obliga a redoblar esfuerzos para que podamos tener más cantidad de uruguayos vivos y sanos”.

El ex jerarca asevera que “para resumir los datos brindados en tal informe anual podemos extraer que los usuarios más vulnerables siguen siendo los motociclistas, que los jóvenes entre 15 y 29 años son los que sufren más siniestros (grupo 20 y 24 años concentra más siniestros de ambos sexos), que los mismos ocurren en horas de la noche y con más frecuencia los días sábados”.

Rivero entiende que “las Intendencias, como mayor institución departamental juegan sin dudas un papel exclusivo y fundamental para que aquella curva que mencionáramos siga en forma descendente. Luego de lo expuesto, surgen las siguientes interrogantes: ¿la población de Paysandú realmente ve que la Intendencia esté trabajando en este sentido?; ante tantos siniestros, incluso con personas fallecidas en la ciudad, hay fiscalización por parte del Cuerpo Inspectivo de la Dir. de Tránsito? Cuando constatamos innumerables infracciones cometidas y ese “afloje” por parte de la población no solo al Covid sino a cometer imprudencias ante la ausencia de inspectores en la calle, cuando con intervenciones en la ciudad se pone en riesgo a los usuarios de la vía pública, cuando hay señalización vial horizontal y vertical con diversidad de criterios que causa confusión a los conductores, cuando no hay programa o política pedagógica en Educación vial, cuando no hay comunicación con otras dependencias municipales que interactúan en la vía pública, etc. La ecuación es sencilla: Vía pública + Organización + Gestión de seguridad vial = reducción de fallecidos, lesionados e incidentes de tránsito en vía pública”.

Rivero concluye que “más allá de la acción o inacción de parte de la Intendencia debemos todos como sociedad tomar conciencia realmente que los siniestros ocurren por acciones humanas, sea por negligencia, impericia o impudencia, y que 9 de cada 10 siniestros son evitables. Estando ya en puertas del mes de mayo, mes especial para la seguridad vial mundial por el conocido movimiento Mayo Amarillo, es muy propicia la invitación a reflexionar sobre las consecuencias de la siniestralidad vial, no solo como un tema de tránsito, sino como una problemática de salud mundial, un problema social también relacionado con el consumo de alcohol y otras drogas, de recobrar e incorporar valores, etc que además tiene un impacto económico individual, familiar y social”.

Los números del 2020 corresponden “al ejercicio de nuestra Administración porque entregamos el mando a fines de noviembre” asevera Rivero en diálogo con 20Once.

Con respecto a la merma de la fiscalización cree que “se redujeron turnos, también hay funcionarios en cuarentena además de menos presencia del cuerpo inspectivo. También veo que no se fiscaliza la zona azul. Al menos no se está cumpliendo a cabalidad”.

Rivero considera que “el tránsito no es un punto fuerte de esta Administración. No lo fue en la campaña”.

Entiende positivo que “se entreguen chalecos a los funcionarios pero es una política aislada e inoportuna”.

En relación a los cambios en la zona azul implementados recientemente indicó que “lo que me pareció riesgoso es el tema de las paradas a mitad de cuadra”.

También entiende que “el microcentro se pudo dejar con senda bus habilitado” (de 33 Orientales a Montecaseros) y que se tendría que pensar en más flechamientos, al menos de Bulevar Artigas al Este.

Advierte que por las noches “se están volviendo a escuchar el ronquido de las motos, están queriendo volver las picadas. Eso es una pena”.

Motos eléctricas

Cree que sería oportuno iniciar una campaña en relación a las motos eléctricas que son manejadas por adolescentes mayoritariamente. No usan casco. Hay un proyecto que se tenía previsto presentar en la Comisión de Tránsito.