Lic. María Inés Firpo: «El desafío de transformar realidades»

Desde marzo trabaja de hecho como directora, aunque aún espera el pase en comisión. Firpo apuesta en su gestión a políticas sociales de cercanía y a devolver al territorio un rol central en la acción del Estado.

Es trabajadora social de formación y ahora dirige la oficina del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en Paysandú. Su nombramiento oficial data de marzo, pero la burocracia ha dilatado el pase en comisión desde Secundaria, donde se desempeñaba previamente. A pesar de ello, lleva meses trabajando a pleno, encabezando reuniones, atendiendo personas, y ya enfrentando el intenso desafío del Plan Invierno.

«Desde el día cero estamos trabajando», afirma con convicción. La sede del Mides en Paysandú cuenta con unos 30 funcionarios que articulan 14 programas nacionales, desde Uruguay Crece Contigo hasta Inmujeres, pasando por iniciativas como Enlace Educativo, Emprendimientos o Acción Familiar. Firpo subraya la importancia de trabajar «de forma conjunta, en territorio», porque entiende que los problemas sociales no se resuelven únicamente desde una oficina.

Uno de los ejes claves de su gestión será justamente revertir el retraimiento territorial que sufrió el Ministerio en los últimos años, primero por la pandemia y luego por cambios de enfoque institucional. «Programas como los SOCAT, que trabajaban directamente en territorio, desaparecieron. Nuestra intención es reflotar esa presencia», asegura. Su enfoque en línea con lo nacional es de políticas sociales de cercanía.

En medio de esta reorganización y con el frío avanzando, Firpo lidera también la implementación del Plan Invierno. «Ya empezamos el 15 de mayo y venimos trabajando desde el primero», cuenta. El operativo incluye coordinación semanal con varias instituciones: el Ministerio del Interior, Defensa, Salud Pública y otras entidades locales. Un punto central del plan es el refugio Santa Elena, cogestionado por el Mides y la Universidad.

Allí, actualmente, se da alojamiento nocturno a 80 varones, con cena, ducha, cama y desayuno antes de retirarse por la mañana.

Pero Firpo aspira a que la asistencia termine al amanecer. “Estamos pensando cómo dar contenido durante el día a esas personas, para que no queden deambulando. La idea es incluir formación, capacitación, que les permita acercarse a una oportunidad laboral”, explica.

Firpo Olivera se refiere a la tensión entre asistencia y autonomía. Reconoce que las transferencias monetarias -tarjetas, canastas- son criticadas por sectores de la sociedad, pero defiende su necesidad en situaciones límites. A la vez, insiste en que “el objetivo final es que las personas puedan salir adelante por sus propios medios”.

Su rol, lo admite, es un desafío grande, pero al mismo tiempo, una extensión lógica de su vocación. “Para mí, como trabajadora social, intervenir para transformar realidades es parte de mi ADN profesional”, afirma. Desde esa perspectiva, su trabajo en la dirección del Mides es mucho más que un cargo: es una oportunidad de incidir positivamente en las vidas de quienes más lo necesitan.

La oficina del Mides en Paysandú está ubicada en calle Cerrito frente a OSE.

La jerarca aspira a que no solo sea un punto de atención, sino un centro activo de políticas de cambio. Mientras tanto, sigue esperando que el pase en comisión se concrete. “Son temas burocráticos”, comenta con resignación, pero no detiene su marcha. Como le dijo a una colega entre risas: “Yo ya estoy trabajando desde antes que firmaran nada”.