El dirigente de Unidad Popular cuestionó duramente la política económica y exterior del Ejecutivo, acusándolo de favorecer a las élites, mantener privilegios fiscales y sostener vínculos con Israel en medio del conflicto en Palestina.

En diálogo con diario 20once, Carlos Pérez evaluó los primeros meses del gobierno de Yamandú Orsi y aseguró que no hay diferencias sustanciales con las administraciones anteriores. Señaló que las medidas económicas descargan el ajuste sobre trabajadores y jubilados, mientras se exoneran impuestos al gran capital. También criticó el “diálogo social” como una estrategia para ganar tiempo sin cambios de fondo y denunció la cooperación militar con Israel como “cómplice de un genocidio”. Pérez llamó a recomponer las herramientas de lucha del campo popular y defendió un sistema de salud público y único como reivindicación histórica de la izquierda.

Continuidad del modelo económico

A poco más de medio año de gestión, Pérez sostuvo que el gobierno mantiene “la línea de continuidad del modelo neoliberal”, vigente desde la dictadura y preservado —según su visión— durante los quince años del Frente Amplio.

“No hay ruptura real, solo cambios cosméticos. Orsi está incluso más a la derecha que los primeros tres periodos frenteamplistas”, afirmó.

El dirigente señaló como prueba la integración del equipo económico con figuras como Azucena Arbeleche Odone y Tolosa, a quienes vinculó con organismos financieros internacionales. Criticó la negativa del Ejecutivo a aplicar nuevos impuestos a la riqueza, calificando de “escandaloso” el beneficio fiscal al gran capital, que estimó en más de 5.000 millones de dólares anuales.

Golpe al salario y las jubilaciones

Pérez cuestionó las pautas salariales fijadas por el gobierno, señalando que para los trabajadores con ingresos menores a 39.000 pesos el aumento nominal del 7% no alcanza a cubrir la inflación y el crecimiento económico previstos.

También criticó el incremento a jubilaciones bajas, que describió como “irrisorio”: 400 pesos este año y 200 en 2026.

“Se oponen a equiparar la jubilación mínima al salario mínimo y encima presentan estos aumentos como un logro”, señaló.

“Diálogo social” sin cambios de fondo

Para el dirigente, la estrategia oficial de convocar a mesas de diálogo social busca ganar tiempo y garantizar paz social mientras se consolida el ajuste.

“Si ya avisan que las AFAP seguirán, que el ahorro individual es intocable y que el contenido del plebiscito no entra en discusión, eso no es diálogo: es un monólogo neoliberal”, subrayó.

Denuncia por política exterior

Pérez dedicó un tramo central de su intervención a cuestionar la postura del gobierno sobre Palestina. Calificó de “pleno genocidio” la ofensiva israelí y criticó que Uruguay mantenga relaciones comerciales y militares con ese país.

“Cooperar con un ejército que comete un genocidio es ser cómplice. Es un crimen de guerra”, expresó, denunciando el reciente acuerdo de cooperación militar firmado en mayo.

Llamado a la unidad y a la lucha

De cara al futuro, Pérez sostuvo que el momento no es electoral, sino de recomposición de las herramientas de lucha del movimiento popular. Convocó a confluir en defensa del salario, las jubilaciones, el 6% del presupuesto para educación más 1% para investigación, y una salud pública de calidad.

Críticas al sistema de salud vigente

Pérez volvió a defender la histórica propuesta de un Sistema Nacional Único y Público de Salud, en oposición al Sistema Nacional Integral actual, que considera un “salvataje” a las mutualistas.

“Gastamos casi 10 puntos del PBI en salud y tenemos empresarios médicos ricos y servicios deficientes. La solución es desmercantilizar la salud”, afirmó.