Gobierno-empresarios

Darío Rodríguez

En la edición del pasado 4 de agosto, el semanario Búsqueda, -que durante su anterior administración mantenía adeudos con sus trabajadores-, nos ofreció una exquisita crónica de los vinculos del gobierno con el empresariado. Casi un strip tease.

La periodista Ana Morales tuvo la virtud de describir la enorme familiaridad existente entre ambos estamentos, fruto de las afinidades ideológicas que los atrapan y que hace que muchos jerarcas provengan de tales filas. El pasaje por el gobierno es una contribucion al mundo empresarial. Es obvio, de toda obviedad, que filtrar a la prensa  lo sucedido, -particularmente desde un sector y cuando era a puertas cerradas una reunión, en un caso-, persigue ciertas finalidades.

Un extasiado grupo de empresarios, convocados por la Confederación Empresarial del Uruguay (CEU) que reunió una treintena de presidentes de distintas cámaras, escuchó en el Hotel Hyatt, enclavado en una populosa zona de Montevideo,  al equipo económico encabezado por la impertérrita ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche. Tal era el beneplácito que el presidente de dicha organización, Juan Martinez manifestó que fueron a “darnos clase” y que el gobierno tenía “acctitud” para encarar reformas que son urgentes como la educativa  y la de la seguridad social. A este grupo empresarial los alegró saber de la regla fiscal, un viejo reclamo y cuestiones de  competitividad.  La ministra adujo que se hizo un gran esfuerzo sin subir impuestos, cuestión que es discutible. De paso expuso que el año próximo vía IRPF e IASS habría alivio fiscal. “Con menos gasto”, -ya se sabe a quienes perjudica-, se mejora competitividad dijo la ministra para goce de los escuchas.

Con una platea rebozante de alegría, dado que se viene ejecuntando su programa, la funcionaria mencionó el posible TLC con China y el acuerdo con Singapur. Habló de la generacion de empleo, una cuestión que “desvela” al equipo multicolor. Dio cifras de lo bueno que se observan las cosas desde Paraguay y Mercedes; en el centro de Montevideo. Arbeleche, aprovechando estar entre conocidos, ante preguntas sobre dificultades empresariales para afrontar pago de salarios, insólitamente,  o no tanto, les dio línea; abonando futuros conflicto con los trabajadores. Estamos ante el ADN herrerista. Les cobró que no se atuvieran a las restrictivas pautas salariales del gobierno y que, a los efectos de contemplar empresas chicas, “hagan sentir” en los ámbitos de negociación tripartita las dificultades que tendrían algunas. Ahora nadie muestra los libros, sus balances, para verificar lo que se dice. Simulando ser una dirigente empresarial comentó, rapidamente tomaron nota pese a su excitación, que podían usar la herramienta del “descuelgue”; instrumento previsto en los convenios colectivos donde una empresa sale del mismo y busca negociar a la baja condiciones salariales, laborales, etc.

Era tal la emocion que el presidente del conglomerado, ante tanta comodidad, distensión y refrigerio en un sitio confortable, sin humedades, espetara “valoramos que esté sobre la mesa el tema (educación) y es una alegría que este gobierno vaya conteste con nuestras propuestas”.   Nadie los vota pero en el sistema definen vidas y haciendas. Cerró con un compromiso militante, casi una proclama, un panfleto: “de este lado van a encontrar a un grupo de empresarios para colaborar con el país”. Léase colaborar con ellos mismos. Nadie en su sano juicio podrá decir que este es un gobierno de los empresarios.

Afuera del Hotel Haytt late otro país. Ese tiene más que ver, por ejemplo, con los estragos que hacen los recortes en las políticas publicas de vivienda, salud, (acceso a medicamentos), educación.

El PBI creció, el año pasado, por encima del 4% y se estima pase algo similar en este año. Los recortes son hijos de la bendecida regla fiscal; instrumento que concita aplausos empresariales “a rabiar”.  Ahora, ¿quién se queda con el crecimiento? La respuesta parece obvia.

Pese a los desvelos ministeriales la calidad de empleo baja y se complica el panorama. Estamos arañando 10% de desempleo. Hay otras cuestiones que el pueblo que “arde en las calles” las padece, sin necesidad de apelar a disquisiciones. Los precios viajan por ascensor (inflación de julio llegó al 9.56%) y los salarios -si hay- lo hace por la escalera. La inflación de julio llegó al 9.56%.

Por otra parte, hay miles de millones de dólares de uruguayos en bancos, tanto en el país, como en el exterior. Concomitantemente el gobierno presentó una reforma de las jubilaciones que, entre otras cosas aumenta la edad de retiro y potencia las AFAPs y no pide contribución solidaria a los grandes beneficiarios de sus políticas. El inquilino de Torre Ejecutiva admitió haber dicho que no subiría la edad de retiro jubilatorio, como lo plantea en su propuesta reformista. Antes había dicho suelto de cuerpo que iríamos a “asentamiento cero”. Luego, sin drama, se enmendó: es algo “aspiracional”. Cuestiones que fortalecen credibilidad en el sistema democrático, por eso el PIT-CNT, que se apresta a tomar medidas, le pasó la factura “al contado”.

El gobierno sigue recibiendo muestra de afecto de los suyos, como sucedió el 26 de julio, en el día del Exportador en actividad realizada en el Club de Golf; un valiosísimo predio de la Intendencia de Montevideo usufructuado por un puñadito de personas.  Vamos bien, Luis, dicen con socarrona sonrisa.

Tal vez al salir de la cita, algún empresario debió mirar hacia el río de la Plata para no divisar algún compatriota hurgando una volqueta. Ellos van bien…, la gente que se maneje.

Tal era el beneplácito que el presidente de dicha organización, Juan Martinez manifestó que fueron a “darnos clase”
El gobierno sigue recibiendo muestra de afecto de los suyos, como sucedió el 26 de julio, en el día del Exportador