Escribe Francisco DEBALI

Vecinos de Paysandú, le toca el turno para que de ella hablemos, a la calle que en su tiempo le adjudicaron el nro. 53. Cuando en 1855 le pusieron nombre, la denominaron Europa “en honor de la civilización que nos ha influido aquel continente”, según reza la resolución. Hemos comentado en otras oportunidades, que Paysandú tuvo una administración municipal, que mucho hizo por el nomenclátor, y esa fue la que estaba en 1972. En ese trabajo cumplido, se cambió el nombre de Europa, por el que tiene ahora, Florentino Felippone, póstumo homenaje a esa destacada figura sanducera. El Dr.  Florentino Silvestre Felippone Bentos, nació en Paysandú, el 20 de junio de 1852. Siendo un niño, él y su familia fueron sorprendidos por el sitio de los años 1864/65. Su madre, viuda, marchó con la prole a Argentina, y con la autorización de Urquiza permanecieron  en el Palacio San José. Florentino estudió en el vecino país, volviendo a Uruguay cuando tenía 20 años para estudiar Medicina, recibiéndose en Montevideo.En 1885 viajó a Europa, completando sus estudios de Química en París. Se casó con Bibiana Medina, con quién tuvo ocho hijos. Este médico, químico e investigador, mucho aportó al conocimiento científico, y a él le deben los viticultores, su descubrimiento para combatir la filoxera, una enfermedad que ataca a las vides. Apasionado por la Historia Natural, recogió en océanos, mares, lagos y ríos de todo el mundo, infinidad de crustáceos, cuya colección fue donada al Liceo Nro. 1 de Paysandú y que ordenada por profesores de esa materia puede ser estudiada por nuestros estudiantes y está en exposición en uno de los pasillos. Habiendo cumplido las bodas de oro en el ejercicio de su profesión, falleció a los 87 años, dejando un hermoso testimonio de su pasaje por este mundo. Amén de la colección antes mencionada, dejó otra, para el Museo Policial, consistente en armas diversas empleadas para delinquir, recogidas en su calidad de médico forense durante muchos años. Haciendo una panorámica de esta calle, podemos comentar que nace en el sur, en la avenida Parque, en el tramo que se llama Paraguay. Desde ahí, enfila al norte, pasando por capilla y barrio Santa Mónica; bordea por el lado oeste el barrio cooperativo El Techo y cruza Soriano; roza el liceo 7, el local de Inau y la vieja chimenea de la desaparecida empresa Indhar, siguiendo raudamente hasta avenida España, enclave, que al igual del existente una cuadra más al este ( Verocay ), tiene sus complicaciones para el tránsito, reclamando vecinos y comerciantes del lugar, que de una vez por todas, se pongan semáforos en toda la extensión de av. España. En ese punto, quedó inconclusa la idea de Copay de trasladar la empresa, edificando en tal sentido, pero no lo pudo disfrutar por dificultades varias. Sí en cambio, algo más adelante, la cooperativa tiene sus oficinas, talleres, lavadero de coches y garajes para el resguardo de la flota. Cruzando la vía, se puede observar el viejo tanque para depósito de agua, con destino a las locomotoras de otros tiempos, y al continuar se llega a av. Salto donde parece terminar, pero no es así, ya que continúa en Andresito y finalmente llega a Estefanell.