El 20 de diciembre se reinstalará en la plaza Constitución la estatua de la libertad en un proceso iniciado hace algunos años por un grupo de sanduceros inquietos y ávidos de recuperar la identidad de nuestra ciudad.
“Esta estatua es la primera en Uruguay y la segunda de América”, afirmó Julio Rocco de la Red Amigos de los Museos de Paysandú.
La primera según Rocco sería la de Buenos Aires.
Es la primera estatua con figura humana.
“Fue, además, la primera estatua o figura humana que se puso en espacio público en Uruguay y sostenemos que esta es la segunda de América”, añadieron los entrevistados, Mario Dorfman, Milton Carballo y Luis Alonzo. El grupo de trabajo es aún mayor e involucra a más personas.
La estatua fue derribada un 6 de diciembre, durante la Defensa de Paysandú.
El inicio de este proceso
En 2014 se puso la piedra fundamental, “nos empezamos a reunir, por lo menos un año antes. Tuvimos un primer ciclo, nos “enfriamos” y, después, Dorfman, empezó a insistir nuevamente. Había un grupo de personas que se habían reunido, con la intención de recuperar la estatua y otros que hace muchos años atrás habían trabajado en el tema. Casualmente, un día nos juntamos y ahí fue que se impulsó de vuelta la idea. Fue, además, la primera estatua o figura humana que se puso en espacio público en Uruguay”, contaron.
Detalles
El pedestal ya está hecho. Se encuentra ya en nuestra ciudad. Se lo fue a buscar a Montevideo días pasados. Se le hizo todo un caminito alrededor, va a tener iluminación desde el piso y, además, 4 carteles, con relato de su historia.
Dimensiones de la escultura
Su dimensión es de 1,80 metros de altura. Andrés Oberti hizo un estudio muy profundo de todo lo que había en los años posteriores. Se encargó de «hacer un relevamiento de todo lo que hay en Sudamérica de estatuas de ese estilo, en distintos lugres, México, Bolivia, Perú, Chile, Colombia, entre otros países».
Gastos originados
La Intendencia se hizo cargo de todos los mármoles de la terminación de la obra aseguraron.
Ha habido colaboración de las administraciones departamentales desde Bertil Bentos, pasando por Mario Bandera y la actual a cargo de Guillermo Caraballo.
También fue importante el apoyo de diario El Telégrafo que facilitó unos libros que fueron comercializados por la comisión.
