El amor es más fuerte. Intensamente sanducero, la memoria emotiva dice ..

 Escribe Gustavo Sprei

El tema que trascendió a Tanguito, en especial en la película sobre su vida, Tango Feroz: El amor es más fuerte. La crisis del 2002 nos dio Color Esperanza por muchos años, la maravillosa escena final de la película argentina Luna de Avellaneda donde luego de resignarse al cierre del Club deciden como hacer un club de barrio nuevo y por último la obra maestra que nos regaló Pixar “Intensamente” tan más adulta que para niños donde nos enseñan como aprender a entender nuestras emociones. Un sinfín de momentos fílmicos o musicales que nos trasladan en el tiempo a lo que la psicología denomina memoria emotiva, nuestros recuerdos tan intensos que se van perdiendo en el disco rígido del tiempo de nuestras vidas y en el entramado complejo de la adultez que nos va borrando tantos momentos maravillosos vividos en nuestra infancia, adolescencia y nuestra hermosa inmadura adultez tardía.

Las alegrías y tristezas, querido Remeros, cuantos encuentros y desencuentros, amores y desamores, el primer beso, la primera vez en la piscina con los grandes porque ya sabías nadar. A eso llamamos memoria emotiva, intensamente emotiva. Y ahora resulta que por culpa de una señora llamada desidia y por un prepotente que se hace llamar, así dice, abandono, Remeros te quieren cerrar. ¿Quiénes le dieron la facultad de quitarle “el poder de hacer a los que quieren hacer?  No te resignes, no te entregues, no califiques si no te das la oportunidad de cuidar la mochila.

Nuestras vidas son mochilas cognitivas (cognición es igual a aprendizaje) que se construyen de momentos, momentitos, momentazos. ¿Recordar siempre ese doble cuando ganaste al 21 en duplas  con Carlos, el enano, a los a  los hermanos Pascual, personajes cuasi cretinos de la historia de tu adolescencia, qué momento histórico, cada vez que haces un asado y hablas del “clú” aparecen los hermanos Pascual y tu día de gloria.

La mochila cognitiva donde los recuerdos se transforman en emociones sentidas, vivir en el ahora el placer del ayer, pero cómo hacer para evitar el dolor, el “clú” Remeros no va a desaparecer, no dejes que te rapiñen la mochila.

El “clú” Remeros de Paysandú vive quizás uno de sus momentos más obscuros y tristes de su rica historia.

Se precisa de una comunidad de pie, entendiendo la importancia del acervo histórico, cultural, social y deportivo como la tan conocida “la heroica”.

Construcción del gimnasio, 1956.

Hoy un grupo de jóvenes, con valores, memoria, emociones plenas comienzan a construir un hoy distinto para un mañana mejor. Romper los malditos paradigmas modelos mentales, forma de ver e interpretar, etc.) del no se puede, nada va a cambiar, la suerte ya está echada. Que la zona es insegura, vecinos vandálicos casi asesinos ……. Yo conocí un Uruguay donde la palabra paisito siempre estaba presente y un día trabajando con personal jerárquico de un importante Ministerio les dije basta, no es chiquito, es grande, porque grande lo hace su historia, grande lo hace lo que sucede, grande lo hace el vivir en el presente, grande lo hacen sus valores. Sócrates cuando hablaba del tiempo decía que el tiempo no existe, que hay un antes y un después. Hoy se debe empezar a construir el después de la historia, de un “clú”, tu “clú”, el de tus abuelos, el de tus viejos, el de tus hermanos, el tuyo, el del vecino, el de tu primo, el del pibe que te mira enojado porque no tiene, el que te mira triste porque no puede, el que simplemente mira desde su más intensamente.

No hace mucho tiempo, la terraza a full.

Un sábado y domingo seguidos me reuní con un grupo de utópicos intensos, y fue como un muy intensamente, me enamoré de la terraza del Remeros mirando el río, imaginé tardes increíbles, noches inolvidables , me vi bailando con Mariana el amor de mi vida, una tardecita de verano escuchando a los Tribalhistas, a Caetano Veloso , al Cuarteto de Nos, un pianista en vivo , un cuarteto de jazz  o a nuestro amado Luis Eduardo Aute (fa que mochila).

Carlos Scanavino, la mayor gloria de la natación uruguaya junto al por entonces presidente de Peñarol, José Pedro Damiani.

Ahhh me olvidada, quizás no me conoces, no soy sanducero de nacimiento, quizás por adopción, no vivo ni nací de este lado del río (error de mis viejos en un principio), pero si lo soy por elección, no soy socio del “clú” Remeros pero hoy si lo soy desde la decisión, soy hincha fanático de un club de fútbol de barrio, del sur del gran Buenos Aires, eso en el futbol,  pero  pasé mi ni niñez  y adolescencia en otro club de barrio , y hoy lo sigo en todo lo que hace porque está vivo, y mi mochila , en gran parte, se llenó ahí muy intensamente . ¿Como venís con tus emociones?  ¿Dónde dejaste tu mochila cognitiva y tu memoria emotiva? Vamos, no esperes, un grupo de utópicos criminalistas de paradigmas viejos (modelos mentales, formas de pensar condicionantes, lo que ese considera que es correcto, etc, etc )  te esperan para sumar, y seguro que los que ya no están te van a aplaudir de pie. Van a gritar ¡Bravo,Bravo¡ ¡Qué lindo que esta el gimnasio, mira la cancha de paleta y que lujo esa piscina, los héroes históricos del deporte que hicieron grande el Remero volverán ……!!

Ana María, tuvieron que bajarle dos récords olímpicos para ganarle en México 68

Por eso acércate a los nuevos cruzados, averigua como vos podrías ayudar, tu tiempo es valioso, “¿Sabes por qué? Porque el club Remeros no puede desaparecer, sentir la satisfacción de estar dejando un legado que las próximas generaciones te lo van a agradecer. Porqué es mucho más que un CLUB. Es una gran mochila llena de emociones. En definitiva, como dice Víctor Frankl, es si gran libro , el Hombre en busca de sentido, la particularidad del ser humano es buscar trascender en el presente, para darle sentido a su vida proyectándose en el fututo porque una vida sin sentido, no tiene mochila.

Nota-En los ´90 el club estuvo cerrado parcialmente unos años y para los 100 años se organizó un grupo de trabajo. Fue fundado en 1901.