El rojo de la “T”
Este año concretará piso flotante y nuevo salón multiuso
Mauricio Pitetta es el presidente de Touring, un equipo sinónimo de básquetbol que tiene 71 años de vida. Es una de las instituciones deportivas que ha tenido un crecimiento importante en los últimos tiempos y en la entrevista lo expresa su presidente.
Jorge Martín y Francisco Cabrera, Sebastián Izaguirre, Diego y Nicolás Castrillón, Emiliano Giano, algunos de los jugadores que han trascendido en los últimos 25 años.
Isabelino Irhuleguy uno de los grandes dirigentes de otrora.
Mauricio nos empieza diciendo que “hace muchos años estoy vinculado a Touring, tengo amigos de toda la vida. Mi hijo jugó desde los 6 años, hizo todas las categorías”.
A continuación un resumen del encuentro que tuvo 20Once con el joven dirigente.
-Los tiempos van cambiando y eso no es ajeno para las instituciones deportivas.
Antes el hincha era colaborador hoy la sociedad cambió y el socio busca más servicio en el club, pero a eso hay que agregarle la cuota de sentimiento hacia el club. Hay que ir adaptándose a los cambios.
-¿A qué se apunta?
Se apunta a lo social, a sacar a los chicos de la calle, a tenerlos en un ámbito donde puedan desarrollar una actividad deportiva, donde se vinculen con los valores. Siempre decimos que para nosotros la actividad deportiva es un complemento de la educación, los conocimientos se reciben en un colegio o escuela, pero el complemento de la educación que tiene que ver con el sacrificio, el trabajo en equipo, la responsabilidad, el compañerismo, el ser solidario, eso se vive en un club.
-Hoy se compite con las redes sociales..
Sí, Facebook, playstation, etc, pero nada suplanta participar en un equipo. Y para los chiquilines les enseña cosas para toda la vida, para el ámbito laboral, el perder un partido y al otro día tener que levantarte porque hay que seguir, el preparaste todo el año y perder la final. Saber manejarse cuando ganás y cuando perdés, es lo que pasa en la vida, en todos los órdenes.
-Es importante allí el trabajo de los referentes, de los técnicos.
Sin dudas. Tratamos de tener una línea de trabajo que vaya de los chiquitos hacia los grandes. Tenemos muy buen equipo de trabajo con los entrenadores. Los resultados lleva tiempo lograrlos.
-¿Qué importancia le das a los resultados?
Yo me pregunto qué es ganar. Si solo tiene que ver con el resultado deportivo. Para nosotros se gana también cuando se termina el año mejor de lo que lo empezaste, cuando te pudiste superar.
-A Touring se lo emparenta solo con basket.
Es el deporte madre. Ojalá que en algún momento se pueda aumentar a otras disciplinas. Hay una cancha sola y tenemos pocos horarios porque desde 8 a 17 hs. recibimos a las escuelas que 6 y 106, hacen actividad física. Es consecuencia del intercambio que nos permite hacer convenios como ahora con el piso flotante.
-¿A qué hora empiezan las actividades?
A partir de las 5 empiezan las clases de basket, desde 5 años para arriba, hay alrededor de 140 chicos entre todas las categorías. Queremos intentar masificar el mini basket, mosquitos, premini y mini cosa que sea más fácil luego completar los planteles. Es muy importante trabajar abajo.
-¿Qué te dejó la experiencia del Paysandú BBC?
Era profesionalismo puro y esto tiene que ver más con lo social. Las condiciones para que el chico se forme. Lo que más me quedó fue que en realidad es muy exitista la sociedad pero eso pasa en todos lados. Fue precioso pero sustentado en el resultado. Mientras duró fue hermoso. Además todas las semanas nos reunimos con ese grupo de dirigentes.
-En Touring ha habido muchas obras.
Es un club que tiene 71 años con una impronta de barrio, es una cosa diferente. Como política todo el dinero que se genera por la venta de jugadores es destinado a mejoras en infraestructura, siempre ha sido así y eso está bueno. Si hay algo que todos estamos orgullosos en Touring es que en 20 años el club no ha parado de crecer. Primero fue el techado de la cancha, luego los vestuarios, luego la sede de calle 33 y siempre hemos tratado de continuar las obras, a veces es más fácil, a veces no tanto. Lo importante es crecer. El socio exige hoy actividad, exige servicio, un motivo por el cual pagar la cuota. Tenemos chiquilines que a veces no pueden pagar una cuota, y no por eso dejan de participar. Le damos una beca y son parte de los planteles.
-El salón para fiestas es una obra en ejecución.
Es de 200 metros cuadrados, es bastante grande y la idea es trabajar actividades aeróbicas, gimnasia, distintas modalidades y que pueda ser un salón para alquilar para cumpleaños, para eventos de empresas, presentaciones por ejemplo. La idea es llegar a que esté equipado, es una zona céntrica. Es una segunda etapa el mobiliario, un proyecto previsto desde el 2008.
-El piso es un sueño que se hará realidad pronto.
El piso era un gran anhelo desde años y ayudó el mismo movimiento de Paysandú, que todos los clubes se fueron sumando a ello. Nos obligó a no quedarnos relegados y mejorar las infraestructuras, es un gran cambio para los chiquilines. El año pasado habíamos presentado todos los papeles, es el 4º. convenio que hemos hecho y siempre hemos cumplido. El convenio es por 3 millones de pesos, de los cuales el Ministerio te da el 50% y el otro 50% lo aporta la institución. Vamos a largar una campaña que ya va estar pronta para recaudar el dinero Específicamente para la instalación del piso con gente que quiera colaborar con el proyecto. Ojalá que para fin de año ya esté.
-En directiva ¿cuánta gente trabaja?
Tenemos un muy buen equipo de dirigentes, gente comprometida que está toda la semana, algunos tienen un perfil de trabajo más ejecutivo y otros que aportan ideas, contactos, comunicación con otras partes. El caso de Nicolás Castrillón que se encarga de la Comunicación desde Montevideo, somos entre 8 y 10 que estamos continuamente.
-El torneo sub 23 fue una buena experiencia.
Fue muy buena la experiencia. Llegamos a semifinal con Goes que al final fue el campeón. Lo importante es que tuvimos una serie súper competitiva con Allavena, Wanderers y Remeros de Mercedes. El nivel del interior es competitivo. Se llegó a una clasificación en la última fecha con todos los equipos con posibilidades. En Montevideo le ganamos a 25 de Agosto y perdimos con Goes, no encontramos una gran diferencia de nivel. Son competencias nuevas que motivan a los chiquilines, el viaje juntos, el compartir. Compartir todas las comidas. Son cosas que fortalecen a los grupos. La competencia se hace difícil por los costos, tuvimos gran ayuda de la Federación. Va a seguir creciendo este tipo de torneos. Hay otros países que viajan distancias más largas, mucho más largas y tienen como un hábito viajar, hay que ser creativos, son 4 o 5 horas de viaje a la capital, algo que perfectamente se puede hacer cada quince días. El litoral es un gran semillero y la prueba está los jugadores que aparecen en la Liga uruguaya.
-¿Se puede bancar el club con la cuota social?
Con la cuota social es imposible. Hay que tratar de generar recursos y apoyos en otras áreas. Hay empresas que nos apoyan en la esponsorización de la cancha, es un trabajo de todos los días.
-¿Se disfruta ser dirigente deportivo?
Sin dudas. El contacto con los chiquilines, el hecho de compartir una actividad deportiva, y tener un objetivo común. Una vez que pasas la puerta te olvidás de tus problemas, compartís cosas, somos todos iguales allí. Y la verdad que es muy lindo. Son chicos que llegan y te saludan y te dan un beso, esas cosas que se van perdiendo ahí es cuando hay que ser fuerte.