Centro educativo de UTU Melchora Cuenca
El incremento sostenido del alumnado, que permite efectivizar el derecho a la educación, obliga a las instituciones a adecuar su infraestructura. La nueva directora de la escuela granja dialogó con 20Once sobre estos problemas, aunque se muestra confiada de superar los mismos.
La profesora Inés González Cabezudo, quien hasta ahora se desempeñaba como sub directora del Liceo Nº 5, es la nueva directora de la escuela granja Melchora Cuenca, que funciona en el edificio ubicado en Avenida de las Américas como bachillerato agrario de UTU. El centro de estudios, que cuenta actualmente con 200 alumnos, surgió como un espacio comunitario en el marco de un proyecto interinstitucional del Mides e INAU, entre otros, con el objetivo de brindar oportunidades de inclusión a jóvenes residentes en la zona norte de la ciudad.
Como todo bachillerato, quienes lo concluyen están habilitados para acceder a carreras terciarias, en la misma UTU o en la universidad.
Al igual que otros centros educativos, la escuela sufre carencias originadas en el aumento de los alumnos inscriptos, lo que le fue comunicado a los inspectores que visitaron el lugar días atrás. Entre los problemas de infraestructura, González mencionó que se necesitan más salones de clase, y que los que hay tienen humedades. El presupuesto prevé para el quinquenio emprender una obra nueva, la que en principio estaba prevista para este año pero fue postergada para 2018. Mientras tanto, las autoridades deben arreglarse con las instalaciones actuales y lidiar con sus carencias. Los tiempos de las instituciones no coinciden con las necesidades reales, apuntó la docente. “A veces la deserción tiene que ver con problemas materiales, prácticos, como no tener donde sentar un chiquilín. Ahora conseguimos que el liceo N° 1 y la Escuela Técnica nos donaran bancos, que necesitamos por el aumento en la matrícula. Nos faltan salones, hemos tenido que armar algunos en un galpón. Hay pocos pizarrones, algunos son chicos, otros rotos. El comedor y algunos salones se llueven” explicó la directora. El local escolar funciona en lo que fuera un centro del INAU, y las antiguas celdas son utilizadas para impartir clases, aunque distan de ser el lugar ideal por sus problemas de humedad. Los arquitectos de UTU constataron esta situación, “y coincidieron en la necesidad urgente de repararlos para habilitar dos salones más, más allá de la nueva obra que implicaría la construcción de una nueva escuela”, dijo González.
Hay dos grupos que funcionan en contenedores que se instalaron hace algunos años, pero otros funcionan en habitaciones viejas.
Otra de las necesidades que la Escuela no ha podido cubrir es la de funcionarios. El año lectivo comenzó con una sola auxiliar de servicio, quien además de la limpieza debe ocuparse de cocinar. Al otro auxiliar, que trabajaba desde hace muchos años y se encargaba también de tareas de mantenimiento y del cuidado de los animales que se crían en la granja, no se le renovó el contrato cuando venció en febrero, y la Dirección del centro procura destrabar esta situación. De alimentar los animales deben ocuparse ahora los propios profesores junto a los alumnos, y hasta los guardias de seguridad que trabajan los fines de semana colaboran en la tarea.
También se necesita un adscripto, ya que si bien está previsto el cargo, nadie lo ha tomado aún. El atraso en ocupar las vacantes muchas veces obedece a las demoras que imponen los formalismos que rigen la elección de horas. “Eso se va a solucionar, pero hoy por hoy estamos en una situación de emergencia, porque uno tiene que hacer de todo” manifestó González.
En el encuentro con los inspectores, éstos comprometieron la designación de cargos básicos, como profesores que tendrán horas de docencia directa y otras para dedicarse a las tareas agrarias.
“Cuando se inició no había ni siquiera luz eléctrica” puntualizó la directora, al señalar que si bien quedan cuestiones a solucionar, son muchas las áreas en las que se ha avanzado, como recuerdan los funcionarios que trabajan en la escuela desde hace más tiempo. Al ser ahora un centro independiente, “podrá contar con partidas exclusivas y cargos para esta escuela”. “Por la demanda de la gente por esta escuela, te das cuenta la importancia que tiene para la zona” subrayó.
El aumento de la matrícula se explica “en parte por las políticas de Estado”. González consideró que “se está haciendo mucho hincapié en la educación como un derecho y como un deber. Hay un seguimiento del estudiante. Un organismo que coordina primaria, secundaria y UTU, y realiza relevamientos de quienes están fuera del sistema educativo, para buscar insertarlos en la educación. La matrícula ha crecido en todos lados. La Escuela Técnica está absolutamente desbordada, con tres mil alumnos”.
Por un lado se consagra la educación como una obligación, pero eso trae como consecuencia la necesidad de preparar los centros de enseñanza para recibir un aumento significativo en la cantidad de alumnos, así como contratar más profesores. Los tiempos burocráticos generalmente no acompañan esta demanda. Se trata no solo de contener a los alumnos con más necesidades, sino de “darles herramientas para la vida” destacó la docente. Añadió que “se habla mucho que ha bajado el nivel en la educación, pero también es verdad que ahora accede a secundaria mucha gente que antes no lo hacía. Ha cambiado el perfil del estudiante”.
En la ciudad de Paysandú Melchora Cuenca es la única escuela con perfil agrario. Las demás están ubicadas en Guichón, Guaviyú y Lorenzo Geyres, con su anexo en Paso de los Carros.
El hecho que los alumnos permanezcan varias horas en la institución, donde incluso almuerzan, convierte al alumnado y funcionarios “en una gran familia”, destacó la directora.
La oferta educativa de UTU en el departamento se completa con la Escuela Técnica Bulanti Ríos, el Instituto Técnico Superior, donde se imparten básicamente cursos de bachillerato en informática, y electrónica, y el Polo Tecnológico donde se brindan se cursan varias carreras de tecnólogos, en las áreas Telecomunicaciones, Audiovisual y Control Ambiental.
