Próximo a cumplir 69 años Sergio Norbis (padre) es un verdadero trotamundos y también un provocador. Vivió en Paysandú hasta los 16 años y desde hace muchos años vive en Ginebra, Suiza, país en el que se habla francés, alemán, italiano y romanche que es un dialecto. También dejó su huella en Buenos Aires, Paraná y España.

En la charla con 20Once admite que “siempre tuve la inquietud de irme”. A continuación un resumen del encuentro, del encuentro con un verdadero provocador, que no deja títere con cabeza. Es un pintor de pensamiento filoso. Vale la pena conocerlo.

-Cuénteme de su vida.

Me fui de Paysandú a los 16 años pero volví en el ´68, también estuve en Paraná, allí fui preso por hacer teatro. Luego me fui a España en el ´77, todavía estaba la policía franquista pero Franco ya no estaba.

-¿Cómo se vive en Suiza?

Es una vida con cierto bienestar pero hay que trabajar, como en todos lados. Yo me dedico a pintar. Soy director del primer museo antireligioso móvil del mundo. Tengo toda la documentación. A mí me expulsaron de la exposición de Sevilla del ´92. Yo soy ateo pero tengo amigos de todas las religiones.

-¿Por qué es antireligión?

No estoy de acuerdo con la imposición, la religión católica impone. Yo no doy soluciones, yo doy ciertas herramientas. Yo tengo una amiga judía que es nacida en Israel, es israelí pero no de religión judía. Le habían sacado beneficios por ese motivo. Yo creo que hay una cierta manipulación del cerebro con lo que es la religión. Todo el mundo cree, no hay respuesta a la existencia del hombre, ¿cómo demostramos que dios creo los animales, a las plantas? Yo ahí lucho contra esas cosas. Acá en Uruguay hay una cantidad de sectas. Los suizos han hecho una especie de ministerio para desprogramar porque mucha gente con problemas se mete en sectas buscando soluciones. No sé si usted conoció a Oliviero Toscani, él fue fotógrafo de Benetton, el que hacía las publicidades. Una vez me dijo,  cuando pongo un niño que se muere de Sida la gente se asombra y sin embargo se mueren 40 mil niños de hambre por día y no pasa nada.

-¿Cómo ve la cuestión cultural en Uruguay?

Está muy bajo. Lilia Barboza Norbis es una prima mía, allí tiene para hacer una gran entrevista. Ella estudia temas de educación, está desesperada por la falta de educación. Al no educar educamos la ignorancia porque es la forma de manipular.

-¿Cómo se lleva con la política?

No creo en la política, me dicen que soy anarquista y ser anarquista no es fácil. El problema es que los estados fracasaron como motor para el desarrollo de una sociedad.  El estado no ha sabido tratar de equilibrar el género humano. Hoy estamos hablando de muros, nos estamos masacrando.  Yo tuve simpatías con el Socialismo, también por el Comunismo.  Pero no puedo aceptar el ejército de liberación, no lo puedo aceptar porque sale uno que es militar y entra otro. Me decepcionaron todos los sistemas, monárquicos, de izquierda, de derecha. Aclaro que yo no voto. Hoy el poder político no es un motor para el desarrollo de un pueblo. La producción está en pocas manos. Yo lo que digo es que en Europa nos tiran un hueso con un poco más de carne, acá se lo tiran pelado.

-¿Cuándo vino por última vez a Uruguay?

A Uruguay la última vez que vine fue hace 4 años, lo encuentro igual. Cuando yo veo los shopping acá y ojo que no estoy en contra del consumo, es como estar en un shopping en Miami, o en Buenos Aires o en Ginebra. Es un calco. Inclusive en el centro están los stands de venta de teléfonos. Estás acá y parece que estás allá. A mí lo que me preocupa es la gente joven, criar un niño de 10 o 12 años acá, lo podés criar bien pero hay otras grietas. Yo veo a los muchachos que se cortan el pelo de la misma forma.

-Es muy crítico.

A mí el fútbol me gusta por la constitución física, yo sacaría el fútbol profesional. Las novelas que pasan acá son horribles. Los niños están todo el tiempo con la tableta, se está creando una masa de ignorantes, yo soy pesimista, no veo salvación.

En el transcurso de la charla cita a José Martí: “las palabras deben ser de oro, ligeras como alas y sólidas como el mármol”.

-La suya es una visión apocalíptica de la especie humana.

Y te digo más, a los niños se los envenena, las maestras no tienen ninguna preparación, no están capacitadas como para preparar a los niños, encima tenemos la televisión, la falta de diálogo en la familia, el deporte es un horror, las novelas y encima todos los dioses nos meten.

-¿Por qué ser anti y no estar a favor de?

Porque toda la vida me han metido cosas, tenés que ser católico, tenés que ser protestante, tenés que estudiar. Además nos cuentan una historia que es una mentira. Yo salí medio analfabeto de la escuela, no aprendí nada, no nos enseñaron ni a leer. Y en aquel momento podía ir a estudiar el que tenía dinero para ir a Montevideo. Yo vengo de una familia burguesa porque mi abuelo fue un coronel de Garibaldi. A mí me bautizaron, me confirmaron, tomé la comunión, es lo único que no le perdono a mis padres, no tuvieron que hacer eso, no te dan herramientas.

-¿Qué otros temas le preocupan?

Cada 12 horas se suicida un uruguayo, acá te toman por lo que tenés, yo conozco al presidente del banco privado suizo más grande, y vos lo ves a Pictet y anda vestido sencillo como vos o como yo.   Los suizos tienen un presidente por año. Acá –por Uruguay- hay una filosofía de los ´60, lo que yo llamo “la desenseñanza desaprendida”, le enseñas un montón de cosas a los gurises que no le sirven para nada. Enseñale Mozart, Chaikowsky.

Un cura muy amigo una vez me contó que éramos siete hermanos y fueron tres para el convento y cuatro para ser cura. Y me contó, yo quería ser violinista. A la gente que se quería casar le decía, primero convivan, no se apuren. Lo denunciaron y lo mandaron para otro lado. Era bisexual ese cura.

-Su familia está vinculada al deporte, hijos, nietos. (Sandra, hija es docente al igual que su nieto Martín).

Acá yo voy al Remeros y parece Auschwitz, ver ese edificio, yo le decía los hornos crematorios. Yo tengo sentido del humor. Eso es un horror, es tan bonito ese lugar, yo pienso que en la villa miseria 31 en Buenos Aires o en República Dominicana que vive una hermana de Sergio hay cosas mejores. Tuve la oportunidad de entrar, cuando veo la cancha de basket da pena, discúlpame pero lo veo así. Allá hay dinero y lo dan para el deporte. Lo de acá es para hacer un cortometraje, a la piscina también la vi horrible. Tengo un amigo en La Coruña que tiene una piscina olímpica en la casa. Yo conocí al Remeros de otros tiempos, había una gran cantina, había actividad, fui muy amigo de Irene Sosa. Yo fui un desastre para el deporte. Tendrían que tener un club cinco estrellas, una piscina olímpica. Lo veo muy bajo.

En Suiza se juega hockey y al tenis se juega en todos lados. Nunca vi jugar tanto tenis como en EE.UU. Una cancha al lado de la otra.

-Me contó que estuvo en una actividad cultural en Paysandú.

Fui a una actividad en el monumento a la perpetuidad. A ver, en Uruguay hay cultura, hay gente valiosa. Si la cultura está manipulada o hay elitismo no lo sé. Acá leen 4 poemas, la gente se da la mano y se va. No hay un me gustó o no me gustó. Tiene que haber una devolución.  Me dicen que soy un provocador, etc, pero eso es lo importante en la vida. Acá hacen shopping, no hay grandes centros culturales, tengo noticias de Imaginateatro, como que no hay mucho apoyo.

Yo vi muchas cosas de Torres García, él revolucionó la pintura. Lo conocí  a Páez Vilaró cuando yo ya estaba en Europa. Tiene algunas cosas interesantes, no se puede juzgar a la gente. Te cuento una anécdota. Un día estuve viendo un cuadro en Suiza en un vernisace, era un ambiente muy cálido. Me dijo una persona, a usted le sacaron una exposición. Me dijo el señor que había trabajado para Dali (Salvador) y me dejó un teléfono. Coordinamos y voy a la casa, era un judío casado con una negra africana, pintor. El hermano de él tenía un negocio de venta de ropa en Suiza. Me mostró 600 fotografías con Dali, le dije, -yo fui honesto cuando tú me dijiste que pintabas para Dali pero yo dudo de todo. Y me explicó que Dali ponía el caballete, ellos armaban el cuadro y Dali daba los últimos pincelazos.  Es como el cocinero que vos le preparabas todo y él cocina. Además Dali era un científico.  Él me dijo que iban a comprar cuadros y Dali les ponía el nombre, como si fueran de él. Así se vendían rápido, eso demostraba que la gente no sabía nada de arte, compraba porque tenía la firma de Dali. Fue la estafa más grande que hizo Dali.

-Me contaba que tiene amistad con Enrique Pinti, un grande.

Con Enrique Pinti tengo una cantidad de fotos, le dije una vez, Enrique ¿de dónde sacás tanta energía? Me dijo, -de las ganas de hacer cosas que tengo.  Recuerdo que hizo un relato en el que todos le echan la culpa al rey, al presidente anterior y así van escalando y llegan a dios, y dios dice, la culpa es del género humano. El tipo es brillante. Le regalé dos obras mías.

-¿Cómo ve a Uruguay?

Somos un país triste, sin música, estuve en Brasil y con todos los problemas que tienen son diferentes. Estuve con Carlos More, es un especialista en la cultura negra, un tipo que no pierde el tiempo. Él vive en Bahía, se pasó 12 años en África para escribir un libro con dos tomos.

-Nuestras playas son muy lindas.

Pero no son las mejores del mundo. Las hay también en Colombia, El Salvador, Cuba…

-¿Lee mucho?

Ahora estoy leyendo a Fernando Savater, un libro sobre los diez mandamientos. Es una bestia, tiene una base para responder a cada cosa. Él fue la única persona que le hizo un personaje a Ciorán (Emil), el más grande filósofo rumano de todos los tiempos que se nacionalizó francés. Hay un libro que se llama “El inconveniente de haber nacido”. Jean Paul Sartre es el mejor filósofo que tenemos y Ciorán lo odiaba a Sartre porque se paseaba por los jardines de Luxemburgo. Sartre lo hizo famoso. Para mí la más grande fue Emma Goldman, se fue a los 16 años de Rusia. Está adelantada 3 mil años. Yo tenía cinco mil libros y después de leerla llego a la conclusión que es la mujer más peligrosa del mundo. Está enterrada en Chicago. Ella le dijo a Lenin, -acá hay presos políticos.  No existe pensamiento más espectacular que el de Emma Goldman, a ese libro lo regalé. Hay una anestesia en la cabeza de la gente, no sé porque. Somos una fórmula química sin terminar. “La emancipación de la mujer” es el libro. Ella vivió en EE.UU.,  escribió poco, dio muchas conferencias.

-La educación es central.

La base de la libertad es el estudio, si no tenés educación respetando al que está en el cartón, te vas al cartón y el del cartón tampoco tiene la culpa porque el que está arriba no lo está formando.

-¿Qué planes tiene para el museo?

Yo estoy buscando una sede permanente del museo. Yo quiero donar mis 600 obras. Ya he regalado muchas.

-Está casado con una cubana.

Mi mujer es abogada, tiene 45 años, es cubana con pasaporte suizo. Hace 21 años que  estamos casados, ella no tenía pasaporte suizo pero el gobierno  le pagaba el tren desde Ginebra a Lausana para revalidar su título. Eran 2.500 dólares por año que le pagaban. La oportunidad te la daban. Allá si quieres estudiar la posibilidad está. Uruguay tiene posibilidades de hacer mil cosas pero la gente está más con el último teléfono. Yo he dialogado con mi prima Lidia Barboza, está enferma con lo que es la educación en Uruguay. Acá hay música, acá hay una cultura espectacular, somos una fórmula sin terminar, a los muchachos les hablás y no saben nada. Yo les regalé muchos libros a Martín (Saldivia Norbis, su nieto), él estuvo allá, tienen que prepararse, tienen que leer, cuanto más preparado es mejor. Es un muchacho buenísimo, lo quieren. En otro país sería una estrella, y “Machuca” López también, somos parientes. Yo le dije, sos un anormal, tenés que pegarte contra una pared, tratar de gritar, es un excelente dibujante. Es un profesional, estaba haciendo remos de madera caseros, a “Machuca” lo agarra un sponsor lo lleva bien arriba en otro país, se lo llevan. En EE.UU sería un ídolo, es un desperdicio. Son sanísimos esos muchachos.

Para conocer más sobre el museo:

http://1ermuseomovilantireligioso.blogspot.com.uy/