En el ejemplar del semanario 20Once del pasado 26 de abril salió publicado un reportaje al Secretario General de la Intendencia, Sr. Mario Díaz. Al final del extenso reportaje el Secretario Díaz expresó “Cualquier funcionario o vecino que quiera hablar conmigo, puede hacerlo. Creo que quienes tenemos responsabilidades de gobierno no podemos perder la capacidad de ser receptivos al diálogo” concluyó.
Fue así que solicité una reunión con los jerarcas municipales y el lunes 14 de mayo fui recibido por el intendente Dr. Guillermo Caraballo, el Secretario General Mario Díaz, el Director General de Servicios Ing. Marco García y el Director General de Obras Marcelo Romero.
En esa reunión que se prolongó por 90 minutos pude plantear varias inquietudes y propuestas a las autoridades comunales.
Hace bastante tiempo ya, propuse a los responsables del gobierno Departamental, la habilitación de un buzón virtual, en el cual los ciudadanos puedan hacer llegar sus inquietudes, sugerencias o denuncias, por intermedio de la web. La Intendencia de Montevideo ha habilitado hace tiempo ya, un buzón virtual para recibir las inquietudes de los ciudadanos, corregir errores y capitalizar buenas ideas.
El gobierno departamental ha informado sobre importantes inversiones en los próximos meses:
Obras para construir paseos en la costa del río entre el Obelisco y el Club Remeros, por valor de U$S 6.000.000 (seis millones de dólares) área esta que es afectada periódicamente por las crecientes del río.
También piensan construir otro paseo costero con una inversión de U$S 1.000.000 (un millón de dólares) en el lugar que ocupaba el barrio La Chapita” cuyos habitantes fueron realojados en nuevas viviendas en las inmediaciones de la cárcel Departamental. Ese lugar del barrio La Chapita también es anegado por las crecientes del río y si bien piensan rellenar el área hasta la cota de 6,50 m igual será cubierto por las crecientes del río que generalmente superan los 8 m. Debemos agregar que para elevar un metro una superficie de una hectárea (10.000 m2) se necesitan 13 mil m3 de material, porque la tierra con que se rellena esa superficie viene esponjada y una vez que se compacta baja un 30%.
Otras de las obras que piensan realizar es un estadio de fútbol infantil y un jardín botánico en lo que era el parque municipal, cuyos enormes eucaliptus fueron muriendo por plagas que afectan esa especie de madera colorada.
Piensan también adquirir una balanza con su caseta respectiva para el vertedero de residuos urbanos, para lo que destinarán U$S 1.500.000.
Actualmente se están sustituyendo las losetas que cubren los canales de desagüe y los bolardos de acero inoxidable que se habían instalado en la semipeatonal de calle 18 de Julio, los que vienen siendo sustituidos por otros de plástico.
Todas estas obras previstas, las que considero no prioritarias, superan los diez millones de dólares y crean muy pocos puestos de trabajo, que actualmente son de extrema necesidad.
En la conversación les planteé nuestras inquietudes que tienen el propósito de resolver problemas prioritarios que padecen los ciudadanos, especialmente los habitantes de asentamientos en áreas anegables, que son desalojados por las inundaciones frecuentes -seis en los dos últimos dos años- y seguirán ocurriendo en el futuro.
Para solucionar ese problema recurrente que tantos gastos y sufrimientos ocasiona a la gente, deteriorando sus viviendas y obligándolos al desalojo, un importante grupo de personas que se reúnen periódicamente y ya han planteado en más de una oportunidad sugerencias a los responsables del gobierno departamental proponemos construir una barrera contra las inundaciones que resolvería el problema definitivamente, protegiendo 125 manzanas de la ciudad con un valor estimado en 300 millones de dólares y cuyo costo de construcción –de esa barrera- sería muy inferior al beneficio estimado. Esas 125 manzanas con 32 solares cada una y sus respectivas viviendas e infraestructuras de calles, pavimentos, red de saneamiento y agua potable y red lumínica, quedarían protegidas de las frecuentes inundaciones. El muro de contención que proponemos, tendría en la parte más alta solo 4 metros y cubriría hasta la cota de 11 metros. Pedimos a los responsables del gobierno departamental, que esta obra se haga conjuntamente con la obra de entrada al puerto y con la planta de aguas servidas que construirá OSE.
La utilidad de esta obra de contención de las inundaciones la podemos ver en la vecina ciudad de Concepción del Uruguay, donde han construido esa defensa y han solucionado definitivamente este problema.
Otra apremiante necesidad es la falta de viviendas dignas para las familias de menores ingresos, los que no son suficientes para poder alquilar una vivienda confortable. Hay miles de personas viviendo en construcciones precarias que no les protegen de las inclemencias del tiempo y por esa causa sufren los rigores de los tórridos calores del verano y los intensos fríos del invierno. Esos terrenos bajos y húmedos, donde se concentran las aguas de lluvias y son cubiertos por las frecuentes inundaciones, son áreas absolutamente inadecuados para vivir allí.
Para solucionar esta falta de viviendas, hemos propuesto construir un poblado para más de trescientas familias en un predio de 16 hectáreas que está sobre la avenida de las Américas, frente al politécnico de UTU de la escuela Melchora Cuenca, antes escuela de hortifruticultura y antiguo hogar de varones del INAME. Ese predio que el Instituto Nacional de Colonización le cedió en comodato al gobierno departamental del Escribano Lamas, nunca fue utilizado y ese comodato vence en los próximos días. Por eso sugerimos al Intendente que solicite a los integrantes del directorio del INC que le cedan ese predio a la Intendencia para construir allí un poblado para cientos de familias, con su correspondiente escuela de tiempo completo, con un liceo a poca distancia en Nuevo Paysandú y con la ventaja de tener enfrente un politécnico para aprender oficios. La autoconstrucción de sus viviendas les proporcionará capacitación para luego conseguir ocupación, que es otro de los importantes beneficios que obtendrán. El costo de esas viviendas autoconstruidas por los propios beneficiarios, costará la tercera parte de lo que el Estado paga a las empresas por viviendas similares. Ese gran ahorro permitirá la construcción del triple de viviendas sociales con la misma cantidad de dinero invertido.
La desocupación es otra apremiante necesidad. Para crear puestos de trabajo le sugerimos a las autoridades del gobierno departamental, un plan de arreglo total de veredas y calles de la ciudad, la gran mayoría destrozadas y en la periferia muchas manzanas sin veredas transitables, por lo que los peatones se ven obligados a circular por las calles, con riesgos de ser atropellados por vehículos. El arreglo de las veredas es obligación de los propietarios frentistas, pero la principal causa del deterioro son las raíces de los árboles y las obras de empresas que hacen zanjas para instalar cables o cañerías de gas, etc.
Para facilitar esas reparaciones y disminuir el costo, proponemos que la Intendencia forme equipos de personal eventual y cobre solo los jornales y el costo de los materiales sin un lucro. En los lugares donde no existen pavimentos de baldosas, proponemos hacer una senda de un metro de ancho de adoquines, trabajo que puede realizar personal sin capacitación. Sugerimos también la compra por la Intendencia de una máquina para fabricar miles de adoquines intertrabados por día, para ir construyendo pavimentos adoquinados, como hay frente a la Iglesia, en calle Montevideo o en la semipeatonal. El pavimento de adoquines tiene una duración ilimitada y puede ser armado por personas sin capacitación, por lo que con esa decisión se crearían muchísimos puestos de trabajo, que abatiría el desempleo. En esas calles también se deben construir cordones cunetas que resuelve el problema definitivamente y reduce los enormes gastos de los pavimentos bituminosos de muy corta duración y cuyo mantenimiento es más costoso que su instalación.
La construcción de pavimentos de adoquines es la mejor solución que se cuenta para resolver el mantenimiento de calles en perfecto estado de circulación. Tiene además la posibilidad de ser desarmado cuando se necesita hacer zanjas para colocar caños o reparar pérdidas en cañerías de agua existentes.
Los pavimentos de hormigón cuando están muy bien construidos tienen también larga duración, pero son de mayor costo y en su construcción no se puede emplear a obreros sin capacitación. Cuando deben ser reparados es un trabajo muy arduo y costoso y esas reparaciones llevan mucho tiempo.
Ing. Ricardo Brasesco.
