En el programa Pan y Circo (canal 4 de Cablevisión, viernes 21 horas) del 8 de este mes se trató el tema de la inclusión financiera, en realidad la ley que es de 2014 es llamada también de bancarización.
A partir de la visita que hicimos al programa es que armamos esta nota que pretende arrojar luz sobre esta temática.
La ley ha generado polémicas, críticas y movilizaciones entre los bancos, las cooperativas y comerciantes que se han resistido.
La escribana Sabrina Buono fue también invitada, quien aportó datos sobre la ley. Además el panel enriqueció el debate y se contó con la opinión de vecinos de nuestra ciudad a través del trabajo de exteriores de Franco de los Santos y de la presencia del comerciante Gabriel de Provitana.
La ley de inclusión financiera tiene como objetivo fundamental lograr bancarizar a un sector de empleados que reciben su sueldo y realizan sus compras en efectivo. De esta manera, los promotores de la ley resaltan que con esto se logrará que las personas con menores ingresos puedan mejorar su acceso al crédito.
La aplicación de la ley obliga a que cada empleador pague a sus empleados usando una cuenta bancaria, debiendo los empleados contar con tarjeta de débito.
La norma plantea que el empleado sea quien elija por medio de qué banco desea que se le pague.
Las cuentas para los empleados serán de carácter gratuito y el costo de apertura tendrán que asumirlo los bancos.
El empleado también podrá cobrar, si así lo decide, por medio de una tarjeta prepaga de una red de pago.
Las PYMES se verán beneficiadas en este aspecto, pues también podrán tener cuentas bancarias similares sin costo alguno.
Como una forma de incentivar el consumo con tarjeta, la ley permite al gobierno la posibilidad de reducir el IVA para las compras realizadas con tarjeta de débito, crédito y prepagada.
Salvo en los combustibles en casi todos los rubros el descuento pagando con tarjeta de débito es de 4%. Hay quienes lo han entendido y se han acostumbrado a pagar de esa forma. También hay quienes se resisten y prefieren el efectivo, nos referimos allí tanto a usuarios como comerciantes.
Por otro lado, ningún establecimiento comercial puede dar condiciones más favorables para recibir el pago en efectivo en lugar del pago con tarjetas.
Por otro lado, a partir de noviembre de 2014 los pagos de alquiler deberán hacerse a una cuenta bancaria cuando el monto sea igual o mayor a las 40 BPC (Bases de Prestaciones y Contribuciones).
En la práctica se pueden observar avances en el uso pero también resistencias, de consumidores y comerciantes. Pero sin dudas que es un instrumento que ha llegado para quedarse.
Las resistencias tienen que ver con la molestia que genera la obligatoriedad para algunos, prefiriendo los distintos actores involucrados la posibilidad de optar.
Buena parte de los comercios sanduceros aceptan tarjetas de crédito y de débito pero advierten que las comisiones que deben pagar son superiores a las que deben abonar las grandes superficies, según se desprendió de los mensajes que llegaron durante el programa.
Un empresario sanducero manifestó a 20Once que las firmas con alcance nacional pagan aranceles menores a los que paga un comercio de Paysandú.
El comerciante invitado al piso de canal 4, Gabriel dijo que alrededor de un 20% de sus transacciones son a través del pago de tarjeta de crédito y débito. La baja de las ventas que se ha registrado más las comisiones, son motivo de descontento.
Los comerciantes medianos y pequeños luchan para que se regulen los aranceles.
Hay quienes han llegado a afirmar que esas grandes cadenas son las que apoyan al gobierno en las campañas políticas y por eso tienen un trato diferencial.
También manifiestan comerciantes que hay disconformidad con el pago de las tarjetas de crédito, que pagan a 90 días al comercio incluyendo además los descuentos.
La escribana Sabrina Buono comentó las dificultades que se ven en la parte de precios de las escrituras.
“Las transferencias entre los bancos no se hace en forma simultánea, no sale en el mismo momento salvo que sea en el Brou, entre distintos bancos la demora es de 48 horas. Para los escribanos se nos complica porque tenemos que controlar en el mismo momento”.
Para esos casos la forma que se ha encontrado es el uso de la letra de cambio.
“Pero la misma tiene un costo que varía en cuanto al monto de la letra y del banco. Ronda los 50 dólares cada una”.
Buono agregó que “antes la gente venía y ya se habían arreglado las partes, bastaba la declaración de una persona”. Hoy está bancarizada esa operación.
“El tema es aceitar los procesos. La ley que es de 2014 recién en abril de este año cambió la contratación, todos los precios son bancarizados” agregó la profesional.
En cuanto a montos siempre se refiere a precios superiores a 40 mil unidades indexadas que equivale a U$S 4.820.
Los negocios anteriores al 1º. de abril de 2018 que se estén pagando en cuotas se pueden pagar en efectivo porque son anteriores a la ley.
