Fabián Mannise Téc: en Jardinería y en Horticultura
Hola amigos, los días mayormente soleados, el frío cada vez menos intenso y sobre todo el cambio del paisaje, están evidenciando el advenimiento una de las estaciones más preferidas del año. Aunque el almanaque nos diga que aún falta unos días para su establecimiento oficial, la primavera está instalada y es tiempo de iniciar otras tareas en el jardín y en la huerta. Muchos se inclinan en darles color y aroma a los canteros que generalmente están más expuestos a la vista del público. Pues bien, nos ocuparemos de abundar en algunos datos que pueden serles útiles. En la entrega anterior incursioné sobre la plantación de los rosales y sus cuidados. Vale agregarle al tema mayor información en lo que respecta a su fertilización para no solo lograr que produzcan más flores, sino también que estén mejor dotadas para protegerse de plagas y enfermedades. Los nutrientes básicos para la planta y en realidad para la gran mayoría; poseen tres componentes: el Nitrógeno (N), el Fósforo (P) y el Potasio (K) y que luce en los envases de fertilizantes como NPK, el conocido triple 15.
El Nitrógeno promueve un crecimiento vegetativo saludable y el desarrollo de las hojas. Es un componente de todas las proteínas y, como el agua lo lava de la zona de la raíz, las rosas requieren un suministro constante. Es necesario para construir clorofila y permite a la planta usar la luz para convertir el agua y el dióxido de carbono en azúcares para alimentarse. Demasiado nitrógeno producirá plantas exuberantes con pocas o ninguna floración. Falta de nitrógeno generará hojas amarillas en las rosas, sin brotes nuevos, y flores pequeñas y pálidas. El Fósforo desarrolla raíces fuertes y abundante producción de flores. Su falta causará follaje opaco, hojas caídas, tallos de flores débiles y brotes que no se abrirán. El Potasio fomenta el crecimiento vigoroso y asegura que todo esté en buen estado de funcionamiento. Es como un refuerzo del sistema inmunológico que ayuda a la planta en momentos de estrés como el daño generado por enfermedades o insectos, la sequía y las bajas temperaturas. La falta de potasio producirá tallos débiles, brotes poco desarrollados y bordes amarillos en las hojas, que se tornan marrones.
Hay muchas marcas de fertilizantes para rosas y todos son buenos, aunque siempre es preferible hacer el propio fertilizante, no por ahorrar dinero, sino porque al no poner químicos en el jardín, se protege los microorganismos del suelo. La receta que les brindo es muy simple pero proporcionará los nutrientes que las rosas necesitan.
Harina de Sangre 200 grs; aporta principalmente Nitrógeno, 200 grs de Harina de Hueso, proporciona Fósforo pero además contiene; Magnesio, Hierro, calcio, y Zinc. Cáscara de banana deshidratada 100 grs: agrega principalmente Potasio como asimismo Cobre y Manganeso y finalmente aportamos a la mezcla 500 grs de Humus de lombriz que contribuirá con los micro-organismos para acelerar la descomposición de los materiales mencionados anteriormente. Además le aportará estructura al suelo, equilibrará el PH y aportará el resto de micro-elementos que puede necesitar la planta.
La primera fertilización se hace a inicios de primavera cuando los nuevos brotes tengan entre 10 y 15 cm. y ya se puedan ver las primeras 4 o 5 hojas.
Con respecto al clima, es importante la ocurrencia de algunos días cálidos y que las temperaturas mínimas por la noche hayan sido superiores a los 8º.
Para fertilizar se debe remover un poquito la tierra, efectuando una zanja circular de unos 5 cm de ancho y 2 cm de profundidad alrededor de la planta a unos 20 cm del tallo, sin dañar las raíces.
Acto seguido se echa el fertilizante de la receta dentro de la zanja, más o menos que alcance 1 cm de altura y se cubre con tierra. Hay que repetir la fertilización una vez por mes, la última a mediados de la primavera.
Veamos ahora lo que se puede cultivar en la huerta o en la quinta como solemos decir los uruguayos.
La época es propicia para la siembra de acelga, lechuga, perejil, apio, achicoria, rúcula, escarola, albahaca, puerro, rabanito, remolacha, zanahoria, papa, tomate, morrones, pimiento y berenjena.
Algunos consejos sobre tres de las hortalizas mencionadas; el puerro hay que sembrarlo en semilleros y cuando mida unos 10 ctms de alto, trasplantarlo al lugar definitivo. Para ello hay que efectuar hoyos de unos 10 cmts de profundidad y ubicarlos con una separación entre ellos de 15 cmts y en filas bastante separadas. Aunque requieren mucho sol, necesitan crecer donde reciban sombra en algún momento del día. Cada tanto conviene remover la tierra bajo el tallo para blanquearlos. La acelga debe sembrarse en lugares de semi-sol. Lo ideal es proporcionarle buena cantidad de agua un par de veces por semana sin encharcar. Por ultimo vamos a ocuparnos de la berenjena; el sol es necesario para su crecimiento, de 10 a 12 horas diarias. Soporta temperaturas elevadas, pero la tierra debe estar siempre húmeda. Al alcanzar los 60 cmts de altura, deben ponerse guías para separar del suelo las ramas con frutas. Es importante quitar las hojas interiores y las bajas para que tengan mejor iluminación y ventilación.
Amigos espero haya sido útil la información y puedan llevar a cabo los cultivos descriptos. Tengan siempre presente que cualquier consulta pueden hacérmela llegar a través del Correo Electrónico; dfmannise@gmail.com que con gusto la responderé.