Sonrisas nómadas en Paysandú:

El camino de las emociones

El paso por el Uruguay de Toti Roger (catalán) y Kwan (Hong Kong) no pasó desapercibido; por dos motivos, la propuesta que llevan adelante y también por el vehículo que los transporta. La primera aproximación a la entrevista fue charlando de otros temas, de la cultura catalana, del proceso de emancipación de Cataluña en el que Roger pone especial interés.

“Nosotros decimos que somos de la península que además somos la última colonia de España.  Estamos a favor de defender cualquier tipo de cultura que se sienta oprimida por otra. En el caso catalán hemos ido a defender nuestra cultura 14 veces y no nos han escuchado. Digamos que no nos cuidan. Y a quien no cuidan es a todo un pueblo, no somos separatistas y hemos estado dando lo mejor, lo mejor de verdad. Hay normas que tienen 40 años y las queremos renovar. Y el discurso es franquista de algún modo, que la constitución es una, que España es una. Dentro de Cataluña hay bastante consenso en el camino hacia la independencia. Los partidos políticos de Cataluña están a favor, sean de izquierda o de centro-derechas, tienen el sentimiento independentista pero esto es algo que arranca de las bases”.

Un acercamiento a la Ong que preside Titi Roger  nos lleva a definir la misma en los siguientes términos: “es una propuesta de recorrer el mundo repartiendo sonrisas, buscando artistas locales e internacionales que se quieran sumar para hacer fiesta, para intentar cambiar el mundo”.

Una definición más formal nos dice que es un proyecto  educativo cultural y audiovisual de carácter itinerante que se propone llevar sonrisas a lugares donde pocos llegan”.

Se transportan en un camión vivienda llamado “Dream Warrior” que en Paysandú llegó a los 55 mil kilómetros. Tiene gran porte y gozan de la compañía de dos perritos.

Proyecto itinerante

Hace un mes que están en Uruguay llevando sonrisas “donde no las hay. Recientemente estuvimos en Dolores luego del tornado. Allí si faltaban sonrisas. También nos sumamos en las escuelas, en los faroles, trayendo un poco de alegría. Hacemos danzas, concierto de música para trabajar la transformación social a través del arte escénico.  Hay títeres, cuentos, payasos. Nosotros decimos que trabajamos para niños de 0 a 99, un poco recuperamos a través de la sonrisa ese niño que tenemos apagado adentro, y proponemos  volver soñar, esto de “dream warrior” luchadores de sueños”.

En la recorrida por el interior se dio la particularidad por vez primera que un organismo público se sumó a la iniciativa, la Intendencia de Paysandú.

Abrazarnos más

“A partir de mi presencia y actuación con la guitarra, hay una interacción constante con los muchachos. Les decimos ahora saltamos!, escuchamos un cuento, hacemos un tren, nos sentamos, les damos un abrazo, nos miramos a los ojos, los agarramos de las manos. Con los chicos está todo bien pero los adultos son más distantes en un principio. Como educador social que soy todo este tipo de proyecto social siempre tendría que salir de la demanda de alguien, haciendo espectáculos. En México surge de la demanda de las comunidades de llegar a los sitios donde los niños pierden esa infancia, y se transforman en pequeños grandes mujeres u hombres, se olvidan de reír, de pasarla bien. Es un proyecto que responde a dos sueños, uno es el nuestro de recorrer el planeta. Lo podemos hacer de esta forma porque ha salido de las comunidades. Nos suele pasar que el niño con carácter agresivo, que no se relaciona con el grupo, se pueda relacionar de diferente forma, o que los maestros a través del juego o el baile acerque corazones para que puedan tener otra relación con los gurises pero no desde la autoridad fuerte. A partir de los 20 segundos de un abrazo, es como empiezas a sentir, a notar, a vibrar, con cualquier otro ser. Tenemos que abrazarnos bastante más”.

En Dolores

“Allí se habla del tema, de lo que les pasó. Es que las casas no están, el tema está presente. No hay ni un solo doloreño que no esté afectado, es gente que perdió el trabajo, casas en las que antes vivían 3 personas ahora viven 11, gente que perdió todo”.

En Paysandú

“Acá en Paysandú llegamos a través de los compañeros de la otra educación, y casualmente es la primera vez que trabajamos con un gobierno porque les ha interesado nuestra propuesta, Rosina Giamberini nos está llevando.  A casi dos intervenciones por día (Curupí y en un farol). Un poco apuntamos a lugares que la gente no llega mucho, llegar a lugares donde la propuesta cultural es escasa, vamos a ir al interior de Paysandú también”.

Toti ha estado 18 veces en Latinoamérica. “De Uruguay me ha llamado la atención la buena gente, la disposición de la gente”. Ha estado 7 veces en nuestro país y destaca que fuera de las grandes capitales, el afecto es mayor.

“Siempre recibimos buena onda en los lugares que hemos ido, me encanta el carácter uruguayo. Vamos a dar la vuelta por todo el Uruguay. Por eso es un proyecto educativo itinerante. Nosotros trabajamos con el intercambio, damos sonrisas a cambio que nos ayuden a ser nómadas. Nos traen comida y nos ayudan con la gasolina. Los chicos nos traen comida para que hagan efectivo el intercambio. Así venimos viajando hace dos años”.

Para pensar

“Con la falta de escuchar nuestras emociones y vivir más la vida de los demás que la nuestra vamos perdiendo la sonrisa. A veces pensamos en mi opinión que somos protagonistas de nuestra vida pero a veces con el que dirán, que pensarán, de a poco nos vamos abandonando y llega un momento que nos sentimos abandonados. Nos morimos ahora pero nos entierran en 50 años más, pasamos 50 años sin sonrisas. En cambio si vives el camino de las emociones es otra cosa. Pero eso no lo enseñan en las escuelas, hemos tenido una educación basada en lo mental. Y todo lo que sale de la mente no sé hasta qué punto puede ser bueno si no cuida las emociones. Tenemos que ser mejores, y ¿qué pasa si somos los peores? No es ninguna medida de buena salud estar adaptado a una sociedad enferma. El día que estemos en un mundo sin guerras, que se valore la cultura, que se valoren las lenguas, que el dinero no sea lo más importante, yo creo que hasta ese día hay que pensar en la transformación social. De una sociedad posiblemente enferma”.

El dinero es importante pero hay otras formas de vivir, pero es más importante el uso que se le da. Si usamos el dinero para una felicidad efímera, comprando objetos. ¿Qué nos enseñan en las escuelas? Hay escuelas que tienen como una tienda de patatas, de sándwiches, todo dentro de la escuela, favoreciendo con la venta de productos con muchas calorías. Hay que tratar de tener una conciencia”.